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0 Creta. La floreciente civilizacion minoica.

   Durante el III milenio a.C. hubo una isla entre el Mediterráneo y el mar Egeo donde se desarrolló una rica cultura llamada minoica, conformada dentro del mundo que tradicionalmente denominamos prehelénico. En este mundo prehelénico, fue la isla de Creta un núcleo cultural y centro civilizador de primer orden. La cultura minoica remonta sus orígenes hasta el III milenio a.C., su situación estratégica, enclave privilegiado visitado por innumerables barcos mercantes favorecieron su rápido desarrollo cultural y bonanza económica de sus habitantes. A partir del 2800 a.C. adquiere cierta influencia en el ámbito Egeo, con contactos en Egipto, Anatolia, Chipre y la franja sirio-palestina, incluso Italia, su dominio del mar fue varios siglos anterior al de los fenicios.

   En torno al 2500 a.C la arqueología detecta diferencias sociales, del estudio de sus tumbas se infiere cierta estratificación social, con el desarrollo de una élite destinada a convertirse en los señores de la isla. En esta fase pre-palacial se operan cambios socio-políticos que culminarán con el surgimiento de una estructura proto-estatal que se manifiesta a partir del 2000 a.C con la aparición de las primeras estructuras de tipo palacial que marcan el inicio de una nueva etapa. En pocas palabras, el III milenio es el período cretense primigenio, etapa en que se constituyen los fundamentos de la civilización minoica. Si bien la cultura minoica no fue un elemento propiamente heleno, su clara influencia en la órbita del mundo griego obliga a incluirlo en el estudio de las sociedades prehelénicas que ya sintetizamos en un conciso artículo anterior. El mundo cretense se nutre de influencias culturales externas pero a la vez difunde su propia cultura, que será extraordinariamente avanzada y singular. Los aspectos artíscos y religiosos los dejaremos para un próximo artículo.


   En el II milenio a.C. la cultura minoica contiene dos etapas de gran esplendor, se ha configurado esta peculiar civilización que muestra como principal característica la aparición por vez primera del palacio como gran edificio y organismo cuya función es el control de los recursos agrícolas, acaparar y distribuir los excedentes. Cnosos, Festos (Phaistos), Hagia Tríada, Gournia, Palaikastro, Zakros o Mallia son algunos de los palacios más conocidos, siendo el más importante Cnosos, situado en la Creta central. El palacio de Cnosos en algún momento debió ejercer una hegemonía sobre el resto de la isla. La ausencia de murallas puede explicar que los cretenses reducían a sus atacantes externos en el mar. Pero, ¿qué hay del enemigo interno?. Las tensiones internas no debieron ser muy fuertes permitiendo al principio una organización de principados independientes regidos por su respectivo rey, que tarde o temprano todo el poder se centralizaría en la figura del rey de Cnosos, cuyo rey más famoso fue Minos, de donde tomó el arqueólogo británico Sir Arthur Evans (1851-1941) el término minoico para designar a esta fabulosa civilización.

Evans halló en Cnossos una escritura y una lengua pre-griegas. En el II milenio a.C. se desarrolló en Creta una escritura jeroglífica o pictográfica cuyos primeros ejemplos datan del 1900 a.C., que tuvo su continuidad en la denominada escritura Lineal, cuando se integraron más tarde los micénicos. La escritura Lineal A no se ha descifrado aún, se utilizó en Creta entre los años 1700-1450 a.C. Mientras que la escritura Lineal B, posible adaptación de áquella, sólo la encontramos en Cnossos y fue la que se utilizó también en el continente, en el mundo micénico. De lo que se deduce que los micénicos tomaron esta escritura de Creta.

   Creta reluce por su riqueza agrícola, actividad metalúrgica y una nutrida red comercial que son causa directa de su florecimiento. Su crecimiento y potencial permite en su mayor apogeo una política expansionista de carácter colonizadora, llegando a controlar el conjunto de las Cícladas, Citera, Melos, Egina, entre otras islas de su radio de influencia. Esta expansión colonial es lo que impulsa a Tucídides a hablar de una talasocracia cretense (hegemonía marítima minoica). En aquel tiempo al parecer, incluso exige tributos humanos a Atenas (para alimentar al Minotauro). Según la leyenda clásica para compensar el asesinato del hijo del rey Minos, cada 7 años se proporcionaban 7 parejas adolescentes, hasta que en una de estas "remesas" estuvo el héroe Teseo, enamorado y ayudado por la hija del rey Minos vence al Minotauro y libera a Atenas de tan sangriento tributo.

   Mucho se ha reflexionado sobre la talasocracia cretense. No se concibe cómo un pueblo aparentemente pacífico y refinado pudiera tener el control del mar y extenderse contando con numerosos enclaves. Es probable que Minos realizara una actividad pirática por el Egeo, combinado con el siempre relevante comercio ultramarino, la prospección de metales y un desarrollo exquisito del artesanado, sobre todo orfebrería. En tanto que la presencia de vasijas grandes de grano, de hasta 2 metros de altura, nos hace pensar que la producción agrícola no era suficiente.


   La mayor maravilla de la cultura minoica fue su arquitectura, manifiesta en sus ingentes palacios, destruidos y reconstruidos una y otra vez por los frecuentes y violentos seísmos que sacudían la isla. La gran mayoría de aquellos palacios y ciudades resultaron gravemente destruidos por incendios y terremotos hacia el 1700 a.C,. destrucciones más serias y violentas de lo habitual, marcan el final de la época paleo-palacial (2000-1700) a.C., pero nuevamente se vuelven a reconstruir. Este nuevo período es conocido como Neo-Palacial (1700-1400) a.C. Las reconstrucciones sirvieron para agrandar las dimensiones y perfeccionar las instalaciones, llegando a desarrollar el primer sistema anti-terremotos de la historia, tras muchos ensayos a lo largo de siglos de experiencia obtienen un sistema de construcción anti-sísmica, que podemos ver en la imagen abajo. Al principio intentaron reforzar las paredes con contrafuertes cada vez más gruesos, pero los terremotos vencían la estructura derrumbando el muro de mampostería con demasiada frecuencia. La solución llegó cruzando tablones de madera dividiendo el muro en secciones, presentando el conjunto más flexibilidad y resistencia al derrumbamiento, de este modo se obtuvo el más antiguo, sencillo y eficaz sistema anti-sísmico, hace unos 4000 años.


   Su arquitectura pudo desarrollar edificios de hasta tres y cuatro plantas, el más espectacular palacio fue el de Cnosos, que llegó a alrededor de 1500 salas, sus pasillos eran kilométricos, sus patios en realidad también fueron pozos de luz de óptimo aprovechamiento lumínico, poseeyó un sistema avanzado de ventilación mediante compuertas superiores, que permitían cortar corrientes de aire, o canalizarlas hasta las estancias más internas del palacio, una red de agua con tuberías de terracota, presencia de baños, un magnífico sistema de alcantarillado, preparado incluso para evacuación de lluvias torrenciales. En esencia, los constructores cretenses lograron un alto nivel de ingeniería que no volverá a repetirse en ninguna otra parte del mundo hasta varios siglos después.


   Y llegó un día trágico en torno al 1500 a.C. para el que nadie estaba preparado. Ni siquiera el mejor sistema anti-sísmico antiguo ni actual hubiera soportado lo que se avecinaba. Un maremoto producido por una de las más violentas erupciones volcánicas de la historia, en la isla de Tera (actual Santorini, a unos 160 Km. al norte de Creta) provocó una serie de enormes tsunamis que arrasaron por completo el mundo cretense, los pocos supervivientes jamás pudieron recuperar su nivel de poder, y sucumbieron a la llegada de los micénicos un siglo después, en el 1400 a.C. En la misma Tera se cree que pudo estar una ciudad legendaria que todos hemos conocido por el nombre de Atlántida. Algunos investigadores piensan que Creta y Tera constituyeron o formaron parte de la Atlántida.

   En la isla de Tera se descubrió una ciudad -Akrotiria-, con el mismo nivel técnico y cultura desplegada en Creta, por lo que la ciudad encontrada en Tera se considera que también pertenece a la civilización minoica. En un próximo artículo profundizaremos más en este descubrimiento y algunos aspectos relacionados con la siempre misteriosa Atlántida.



CRONOLOGIA BÁSICA DE LA CULTURA MINOICA.

-Época pre-palacial (2800-2000) a.C.

-Época paleo-palacial o de los "Primeros Palacios" (2000-1700) a.C.

-Época neo-palacial o de los "Segundos Palacios" (1700-1400) a.C.
También llamada de los "Grandes Palacios"

-Época Post-Palacial (1400-1100) a.C. Presencia de micénicos y otros pueblos. La civilización minoica desaparece, no hay continuidad y se abren camino otras nuevas culturas. Tal vez si este dominio minoico hubiera perdurado e irradiado en Grecia, Creta hubiera sido la cuna de la civilización occidental.

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0 Tartessos. La investigacion sobre la Tarsis biblica.



   Buena parte de la imagen que tenemos de Tartessos se debe a las investigaciones arqueológicas del hispanista alemán A. Schulten, que siguiendo las fuentes clásicas concibió una idea predeterminada de Tartessos como paradigma de la primera civilización occidental. Más tarde surgió el concepto Orientalizante que daba mayor énfasis a la presencia oriental fenicia, hasta el punto de aseverar que la cultura tartésica estaba profundamente influida por Oriente. Como pudimos ver en una entrada anterior, otorgar un mayor protagonismo a autóctonos o foráneos modifica las conclusiones fundamentales. Otra torpeza cometida fue que hasta los años 80 del siglo XX, se buscaba todo tipo de tesoros, piezas de oro, plata, joyas, y se despreciaba todo aquello que no encajaba en las teorías preconcebidas, como cerámica común, porque todos aceptaban las conclusiones de Schulten y se trabajaba para corroborarlas. En los estudios se tenía sólo en cuenta a las clases altas y no a la gran masa de la sociedad, se estableció que la clave del éxito de Tartessos era el comercio, que surgió por un impulso externo, la demanda de minerales (plata y estaño) y que por esto Tartessos triunfó económica y culturalmente, recordemos que su período de esplendor abarcó (750-550) a.C.

   Desde entonces los nuevos investigadores influenciados más por corrientes de claro contenido social, influidos por la arqueología italiana, inglesa y francesa, se apartan de las ideas anteriores, y comienzan a revisar todo el material arqueológico estableciendo una secuencia cultural que examine qué había antes de la aparición de Tartessos, para establecer sus raíces. Así desde los 80 del siglo XX una arqueología renovada se encaminó hacia una visión de conjunto que integrara el papel de toda la sociedad, sin dar toda la prioridad a la imagen de los colonizadores. Desde entonces numerosos estudios se han sucedido, llevados a cabo por especialistas como A. García y Bellido, J.Maluquer, J.M. Blázquez, F. Presedo, M. Bendala, M. Koch, J. Alvar y C. González Wagner, entre otros.

Fuentes bíblicas sobre Tartessos.
   Entre las fuentes historiográficas sobre el mundo tartéssico contamos autores griegos y romanos, y con textos bíblicos que también mencionan a Tartessos (Tarsis) como un reino. En este artículo vamos a tratar las fuentes bíblicas, dejando para otra ocasión a los autores grecolatinos. Ya en 1580 el jesuita Pineda refería los viajes de las naves de Salomón a Tarsis, en compañía de las naves de Hiram, rey de Tiro, fue el primero en apuntar que la Tarsis bíblica era Tartessos y que estaba localizada en el sur de la Península Ibérica.



"Es de saber, que también la flota de Hiram, que conducía oro de Ofir, trajo asimismo de allí muchísima madera de tino (ébano oloroso) y piedras preciosas."

"Todos los vasos en que bebía el rey Salomón eran también de oro; e igualmente toda la vajilla de la casa o palacio del Bosque del Líbano era de oro finísimo; no se usaba la plata para dichos vasos, ni casi se hacía aprecio de ella en tiempo del rey Salomón (por causa de su gran abundancia). Pues la flota del rey se hacía a la vela, e iba con la flota de Hiram una vez cada tres años a Tarsis a traer de allí oro y plata, y colmillos de elefantes, y monas, y pavos reales."

Reyes III, 10-12. Magnificencia y riquezas de Salomón.


   El Libro de los Reyes es una crónica sobre el reinado de Salomón, en este pasaje aparece Tarsis, que según algunos investigadores puede tratarse de Tartessos, de algún puerto situado a las orillas del Guadalquivir. Sin embargo, por el tipo de productos citados no está clara que la procedencia sea la Península Ibérica, al menos que allí llegasen por otra vía. Tarsis en este caso podría ser otro lugar con el mismo nombre, mar de la India o algún puerto vecino a Ofir.

"Y dominará de un mar a otro, y desde el río hasta el extremo del orbe de la tierra. Postráranse a sus pies los etíopes, y lamerán el suelo ante él sus enemigos. Los reyes de Tarsis y los de las islas le ofrecerán regalos; traeránle presentes los reyes de Arabia y de Saba. Lo adorarán todos los reyes de la tierra, todas las naciones le rendirán homenaje".

Salmo 71, 9-11.


   La cronología de los Salmos no está nada clara. Nos hallamos ante una serie de alabanzas para entronizar un rey de Israel. Según este texto también hay reyes en Tarsis, que hace referencia a un Estado. Existe una relación de fuerzas en torno al rey, por el tono se le reconoce un gran poder al rey de Israel, aunque en realidad dentro del contexto histórico sería un reyezuelo. Otras referencias históricas podemos encontrar en la Biblia: Isaías II, 12-16; Jeremías X,9.

"Tarsis comerciaba contigo por la abundancia de todas tus riquezas; con plata, hierro, estaño y plomo abastecía tus mercados".

Ezequiel 27,12.


"Los barcos se juntan para mí, los navíos de Tarsis en cabeza, para atraer a tus hijos de lejos, juntos con su plata y su oro, por el nombre de Javeh tu Dios, y por el santo de Israel que te hermosea".

Isaías LX, 8-9.


   Ezequiel es un profeta en el exilio, deportado por Nabucodonosor en el 597 a.C, fue cautivo en Babilonia, se piensa que redactó un oráculo contra Tiro. La base principal para apoyar que Tarsis es Tartessos es la enorme cantidad de plata que abunda por la corte de Salomón, que sólo puede proceder de la Península Ibérica (España). En el Museo Minero de Tel-Aviv (Israel) existe un lingote con letras tartésicas que vendrían a confirmar que Tarsis y Tartessos son el mismo país. Otro dato importante es que Tarsis figura en el texto como proveedora principal de metales que casualmente son todos producidos en Tartessos. Se han barajado otros muchos sitios como mercado distribuidor de productos, desde Asia Menor, el Mar Rojo, hasta la India.
   En cuanto a la cita de Isaías se ha considerado que se está refiriendo a las lejanas colonias de Occidente, Tartessos.

   De todo lo que hemos visto, podemos sacar una conclusión, no todas las referencias a Tarsis vienen a significar el mismo lugar. Además, la propia palabra Tarsis, significa mina o fundición, en la que destacó Tartessos, sin embargo también existían otros puntos o centros metalúrgicos en el circuito comercial fenicio del Mediterráneo oriental. Para otro momento dejamos las fuentes griegas y latinas que aportarán otros datos muy interesantes sobre Tartessos, realmente uno de los temas más fascinantes y cautivadores del mundo antiguo en la Península Ibérica.


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1 Condicionantes naturales del mundo sumerio.


   En este viaje por el mundo sumerio, saber cómo era el territorio mesopotámico ayuda a comprender el desarrollo particular de la zona respecto a otras civilizaciones que florecieron. Tenemos que distinguir dos áreas principales. -1- La Alta Mesopotamia al Norte, que comprende un vasto territorio integrado por Subartu y la estepa del Yazirah, tierra conectada con el desierto sirio, precisamente aquí se constituirá en su momento Asiria. -2- Y la Baja Mesopotamia al Sur, área más reducida entre el Tigris y el Eúfrates dominado por la llanura y los cursos fluviales, donde emergerá el complejo mundo sumerio.

   Mesopotamia forma parte del llamado Creciente Fértil, una zona que abarca también el corredor sirio-palestino y el curso del Nilo hasta el Alto Egipto.

   Fue en el sur, en la Baja Mesopotamia, en un paisaje de llanuras y cursos de agua donde se asentaron los primeros pobladores sumerios. La Baja Mesopotamia limitaba al Sur por grandes ciénagas que llamaron Tierra Amarga, mientras que al Norte y al Este las fronteras naturales venían marcadas por las estribaciones montañosas de Anatolia (Asia Menor, actual Turquía) y las montañas de Irán (los montes Zagros). Por último, por el Oeste se extienden los desiertos de Jordania y Siria.

   En este mapa colgado a título orientativo podemos situar la Alta Mesopotamia que abarcaría todo el área de ASSYRIA (Asiria), donde emergerá posteriormente este gran imperio, y bajando los dos grandes ríos, la Baja Mesopotamia que corresponde al mundo de SUMER (Sumeria), una de las primeras civilizaciones cuya historia comenzaremos a tratar muy pronto.

   Uno de los problemas fundamentales de la Baja Mesopotamia, y en verdad, rasgo común de toda la region mesopotámica es el tórrido calor y la total ausencia de lluvia en verano. Pensar en una actividad agrícola es imposible sin contar con las aguas de los dos grandes ríos: el Tigris y el Eúfrates. Sin embargo además existe otro problema añadido, al contrario a lo que sucede con el Nilo, en Mesopotamia las inundaciones se producen en el momento más inoportuno para el agricultor.

Cuando se siembra a finales de año, el grano crece a pesar de la escasez de agua y hacía la primavera cuando está a punto de alcanzar la madurez es cuando los ríos se salen de madre produciendo la mayor inundación, en el momento más inconveniente para el agricultor que tanto esfuerzo ha dedicado en sacar adelante tan duro trabajo.

   Para solventar este problema, los primeros pobladores sumerios tuvieron que desplegar su ingenio para obtener cosechas a toda costa si querían permanecer y sobrevivir en este territorio. Tras muchos ensayos fueron perfeccionando una infraestructura hidráulica que les permitió obtener un aceptable control de los cauces de los ríos mediante diques, canales, presas y desagües adaptándose a la sequía y a la inundación. Así en tiempos neolíticos en torno al IV milenio a.C. en el período de El Obeid, en los albores de la civilización Sumer había alcanzado un nivel técnico más avanzado que las demás regiones vecinas.

En general, y esto es aplicable a todas partes, cada entorno otorga unos recursos particulares, que imponen diferentes métodos de subsistencia a sus habitantes. Como consecuencia vemos el peso que toman las difíciles condiciones geográficas, y aunque el medio natural no es determinante, sí influye condicionando el devenir histórico de las sociedades que se asientan en un entorno con unas características concretas, en nuestro caso, la Baja Mesopotamia, que era casi inhabitable. Aquí la inmensa red de canales facilitó la comunicación entre sus habitantes, pero favorecía la disgregación política, la proliferación de ciudades-estado y por consiguiente, la rivalidad entre las mismas, como pasará en Grecia milenios después..

Para entenderlo mejor comparemos Sumer con Egipto.
A diferencia de Egipto donde el dirigente a través de sus servidores dominaban con gran eficacia todo el curso del río y las tierras de cultivo, en Sumeria un laberinto de canales dificultaba este férreo control. Indirectamente favorecía el auge de ciudades-estado, una independencia política con ciclos de poder eventuales, que llegaban a tener en ocasiones pretensiones expansionistas de unas ciudades sobre otras, y así sucedió una y otra vez, con conflictos y sucesiones hegemónicas interminables, agravado por otros factores de inestabilidad como la llegada de nuevo grupos humanos, por esto Sumeria nunca se unificó tan sólidamente como lo hizo Egipto.

Muchos reinos e imperios se sucedieron, construidos y descompuestos con incesantes conquistas, anexiones, dominaciones, participando en este concierto multitud de pueblos, además hubo algunas zonas que pervivieron de manera autónoma durante mucho tiempo.

   Por estas razones se puede comprender mejor por qué en Egipto coronó la unificación y se dotó de una administración estatal fuerte, administración que nunca llegó a desarrollarse del todo en Sumer, bien porque no tuvo la experiencia necesaria, ni los recursos suficientes para aplicarse y superar los continuos cambios de gobernantes, de fronteras, insuficiente capacidad para incluir los territorios nuevos que eventualmente se volvían a perder. En conclusión, Sumeria era mucho más inestable políticamente y mucho más heterogénea que Egipto, lo que impidió la configuración de un sólido y duradero estado, tuvo demasiados y de muy diversa fuerza y personalidad, como iremos viendo más adelante.

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