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0 Cuando los vikingos llegaron a Groenlandia y América.

El colapso de los colonos vikingos de la Groenlandia noruega sigue siendo un importante tema de investigación. Nos puede parecer insólito que los vikingos pudieran haber colonizado un territorio helado tan inhóspito, pero no siempre fue así, hoy sabemos que hubo unos siglos de la Edad Media en los que se dieron unas condiciones climáticas favorables que permitieron la aventura de prosperar en Groenlandia, e incluso permitieron expediciones que entablaron contacto con nativos de América. Un buen número de investigaciones ha revelado que la colonización de Groenlandia por los vikingos no hubiera sido posible sin la existencia de una notable mejoría de las condiciones climáticas que abrieron un período cálido superior al actual. Esta etapa tuvo repercusiones en otras civilizaciones del mundo, con efectos medioambientales que influyeron poderosamente en culturas como los mayas clásicos en América, la dinastía Tang en China, así como otros pueblos de Europa.

Introducción

Durante la Edad Media hubo una etapa en que las temperaturas medias fueron de 1 a 2 ºC superiores a las actuales, y tuvo una duración de varios siglos, haciendo palidecer el tímido, efímero y nada extraordinario calentamiento del siglo XX, de acuerdo con los datos ofrecidos por la arqueología, la geobiología y la paleoclimatología entre otras disciplinas.


La colonización de las costas de Groenlandia así como las expediciones a América no hubieran sido posibles sin la llegada de un clima bondadoso, este cambio climático permitió que se abrieran rutas marítimas que antes eran inviables por la inclemencia del tiempo y los hielos marinos. La oportunidad de explorar las islas de la franja subártica hacia poniente se presentó clara para los grupos vikingos que se lanzaron a la exploración en busca de nuevas tierras para vivir.

Sin embargo, después de unos siglos de temperaturas benignas -especialmente benignas si vives en Groenlandia- sobrevino una nueva pequeña era de hielo con un frío tan severo que las poblaciones se vieron comprometidas hasta niveles extremos que no pudieron soportar. Durante la miniera de hielo -asociada a varios mínimos solares- se asistió a un importante cambio climático que alteró buena parte del planeta. El cambio climático actual tan mentado como insólito o catastrófico no es nada comparable a otros cambios del pasado. Tiempo atrás conllevaba veloces alteraciones que produjeron efectos adversos como la disminución del rendimiento agrícola, causando carestías, hambruna, grandes epidemias y muerte -alta mortalidad no porque hubieran virus terribles, sino porque la población estaba mal nutrida, muerta de hambre y frío, pocos sobrevivían a los inviernos, desconocedora de medidas higiénicas básicas, era muy vulnerable al desarrollo y difusión de las enfermedades-. La mortalidad se tradujo en crisis que comporta desaparición del comercio y abandono de ciudades.


En nuestro caso, en Groenlandia la llegada de la mini era glacial supuso para los colonos un gran golpe que les obligó a modificar sus estregias de subsistencia hasta unos límites que nadie podía imaginar, como atestigua la documentación arqueológica, concretamente en las tumbas de aquel período. El estudio de las estructuras óseas para esta época de enfriamiento progresivo y prolongado revelan claros síntomas de unas condiciones climáticas críticas de bajas temperaturas, en claro contraste con las templadas condiciones que mostraba el precedente período cálido que permitió la colonización. Este empeoramiento climático que siguió al período cálido medieval también puede verse reflejado en el diseño de las casas, que paulatinamente se fueron modificando excavándose al abrigo del suelo a modo de madrigueras para resguardarse lo más posible de las inclemencias del frío.


La pequeña era de hielo comenzó a mediados del siglo XIV, entonces Groenlandia comenzó a enfriarse rápidamente, las temperaturas llegaron a caer 4ºC en 80 años, no fue una excepción en la isla, el descenso se observa en muchas partes del mundo, aunque en Groenlandia fue más lacerante por razones obvias. El hambre y la enfermedad afloraron en Europa así como en otros continentes que en mayor o menor medida fueron afectados por esta Pequeña Era de Hielo, que provocaba la congelación de importantes ríos. Aquel tiempo de transición de un calentamiento (mejoría) a un enfriamiento (empeoramiento) fueron tiempos de grandes tormentas, terribles inundaciones, grandes huracanes e intensas nevadas, y un sinfín de alteraciones bien testimoniadas en Europa y otros continentes. Jamás los calentamientos fueron considerados desastres, sólo hay que recordar que todo el mundo prefiere el verano al invierno, durante los inviernos mueren hasta 7 veces más población que en verano. Durante los períodos cálidos la población se multiplica felizmente, durante los períodos fríos se reduce dramáticamente. Este hecho no fue una excepción en Groenlandia sino una constante universal y se aplica también a los ecosistemas.


En este sentido podemos demostrar las variaciones de la temperatura cuando observamos el testimonio de un escribano de la cancillería pontificia sobre como un carro cruzaba el cauce del rio Ródano, o un hecho similar ocurrido en el río Sena según se documenta en un Privilegio Real. Esta información es valiosísima ya que significa que ríos como el Ródano o el Sena se helaban y se podían cruzar, algo impensable porque hoy esto no ocurre. Hay abundantes fuentes históricas por todo el planeta sobre cambios climáticos mucho más bruscos y dilatados, cuyo desconocimiento nos hace creer que lo que sucede hoy es algo anómalo, pero siempre han sido muy comunes a lo largo de la historia del clima.


Por su situación cercana al Ártico esta variación de temperatura hacía muy frágil la línea que separa la vida de la muerte en Groenlandia. Tanto la Europa del Este como la propia Islandia se despoblaron. Para desgracia de Groenlandia, bloques de hielo comenzaron a aparecer cada vez más al sur del Atlántico Norte, provocando un gran impacto sobre la navegación, especialmente en los asentamientos orientales, y en la calidad de la pradera de las orillas. Los glaciares también comenzaron a expandirse amenazando los enclaves vikingos. La agricultura se resintió, no sólo por el desgaste del suelo o la eventual sobreexplotación de recursos como la madera que debieron buscar en América, en una región –acaso el golfo de St.Lawrence, Saguenay Fjord y el área de Lac-St-Jean- que llamaron Vinland o “tierras de viñas” -porque gozaba de viñedos silvestres-, o tal vez en colonias de Terranova y probablemente en la península del Labrador, en una franja costera que llamaron Markland o “tierras de bosques”. La agricultura se resintió porque el enfriamiento impidió el desarrollo de la vida vegetal.

Los vikingos en América.

En el extremo norte de Terranova (Canadá), se encuentra el yacimiento arqueológico de L`anse Aux Meadows (deformación del original francés L'Anse-aux-Méduses o Ensenada de las Medusas) que fue una pequeña aldea vikinga, -se han encontrado vestigios de 8 edificios entre viviendas, almacenes y una forja con su yunque de piedra, un horno para extraer hierro del mineral, restos de hierro fundido y cobre-. Es el único asentamiento nórdico confirmado en Norteamérica, es hoy monumento nacional de Canadá y fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1978. La ocupación vikinga de este puesto de avanzada fue sólo temporal ante la hostilidad creciente entre los indios y los nórdicos, éstos fueron finalmente expulsados. Las excavaciones realizadas han hallado más de 2000 objetos vikingos, como una lámpara de piedra del mismo tipo usado en Islandia o una pieza de esteatita propia de un torno de hilar nórdico, lo cual evidencia que los vikingos sí estuvieron en América, sin embargo, no pudieron asentarse, tampoco llegaron a vislumbrar el alcance ni la magnitud de las tierras que exploraron.

Entre los indios algonquinos existe una leyenda que habla del reino de Saguenay, donde habitaba una raza de hombres rubios, ricos en pieles y metales que puede estar relacionada con este yacimiento arqueológico (cuya situación exacta figura en este mapa, cortesía de Finn Jorklid).

La localización de Vinlad -la del mapa es una indicación hipotética- sigue siendo un misterio. Vinland fue llamada así en base a una anécdota que refiere que tras grandes dunas y estrechas playas, hallaron una tierra excelente y dos hombres llamados Hake y Hekia, se internaron en un sector de la región y regresaron cargados de espigas de trigo silvestre y de racimos de uva. Por este motivo a aquel país se le llamó Vinland "tierra de la vid".


En la imagen inferior aparece una obra del pintor y escritor noruego Christian Krogh (1893) titulada Leiv Eriksson oppdager Amerika, -Leif Eriksson descubre América-. La pintura alude a la expedición naval que dirigió Leif Eriksson, hijo de Erik el Rojo, hacia el Oeste de Groenlandia. Descubrió los territorios que fueron llamados Helluland, Markland y Vinland -que aparecen identificadas con las localizaciones probables en el mapa adjunto (imagen superior)-. Años después otra expedición, acaso la cuarta, comandada por el comerciante Thorfinn Karlsefni trató de establecerse en Vinland fundando Leifbundir -que significa Las Casas de Leif-, y al parecer permanecieron tres años, pero tuvieron que desistir ante la creciente suspicacia que se tornó conflicto armado con los indios. Entre las posibles ubicaciones de Vinland se barajan sitios que van por el litoral atlántico desde Nueva Inglaterra hasta Florida. Un erudito de las sagas e investigador de los territorios en cuestión, Erik Whalgren, sitúa Vinland entre la frontera de Canadá y Estados Unidos, él identifica Vinland con la bahía de Passasmaquoddy, cuyo paisaje y tipo de mareas coincide con las descripciones de las sagas (así Vinland se situaría fuera de nuestro mapa, justo debajo, al sur, frente a la isla de Nueva Escocia)



Antes de proseguir vamos a hablar sobre las fuentes históricas que refieren las tierras que descubrió Leif Eriksson, así como la primera vez que se menciona Groenlandia. Si bien la tradición histórica académica convencional refiere únicamente a las sagas islandesas como las primeras que dieron noticia, lo cierto es que existen fuentes fidedignas más antiguas que refuerzan un conocimiento más avanzado de la época sobre lo que estaba pasando a este lado del mundo.


Las FUENTES HISTÓRICAS MÁS ANTIGUAS SOBRE GROENLANDIA y AMÉRICA no proceden de sagas islandesas que datan de los siglos XIII y XIV. En efecto, las primeras fuentes en informar sobre la existencia de Greenland y Vinland no fueron las sagas islandesas, existen documentos papales y libros más antiguos que documentan históricamente las nuevas tierras.

-La fuente más antigua nos llega de una correspondencia papal de Leon IX al arzobispo de Hamburgo-Bremen en el año 1053, donde ya se menciona en latín Gronlant (Greenland), PATROLOGIA LATINA CXLIII, 701-703. He aquí un fragmento de la carta (cortesía de M.A. Soto): “...Cum illis etiam, qui hoc tempore ad Christi conversi sunt fidem, protegente Dei gratia, videlicet episcopos in omnibus gentibus Sueonum seu Danorum, Norwechorum, Islant, Scridevinnum, Gronlant et universarum septentrionalium nationum...”. "Groenlandia y todas las naciones del norte".

-Destaca también una monumental obra "Historia del Arzobispado de Hamburgo" de Adam de Bremen, geógrafo y uno de los historiadores medievales más importantes de Alemania, originalmente conocida como Gesta Hammaburgensis Ecclesiae Pontificum (entre 1070-1080), o sea, escrita siglos antes que fuera escrita la primera saga islandesa, ya se conocía la existencia de Vinland. Adam de Bremen había recibido información del rey Svein Estrithson, que fue rey de Dinamarca entre los años 1046-1074. La obra describe la historia y geografía de Escandinavia, además cita que el rey Svein tenía noticias de una isla en el Océano llamada Vinland, otra fuente afirma que incluso este rey había participado en el viaje a Vinland. El libro IV describe la geografía de Escandinavia y regiones del Báltico, así como Islandia, Groenlandia y Vinland, siendo el libro más antiguo que menciona en su capítulo 38 parte del continente americano.

-Otro historiador, Ari Thorgilsson el sabio, en su Islendingabok (Historia de las gentes de Islandia) escrita hacia 1127, cita al obispo Thorlak Runolfsson como bisnieto de Thorfin Karlsefni, el organizador del cuarto viaje a Vinland. Su obra, no olvida la mención a los habitantes nativos de aquel lugar, los Skraelings.

-A mediados del siglo XII, un monje islandés llamado Nicholas Bergthorsson escribió otro libro titulado Leidarvisir och borgaskipan (en danés Vejviser og byers beliggenhed), en el que se refieren lugares como Helluland, Markland y Vinland. Según documentos vaticanos un monje islandés llamado Nicolás de Thingeyre (o Thineyre) regresó de América y cartografió los primeros mapas de Vinland. En su camino a Tierra Santa los presentó al rey noruego y al Papa junto a gran cantidad de información sobre Groenlandia y Vinland. Sus últimos años los pasó en el monasterio de Thingeyre, en Islandia, donde murió en 1159. Cabe la posibilidad, aunque no ha sido verificado, que Nicolás de Thingeyre y Nicholas Bergthorson fuesen la misma persona.

-Por último sobre el año 1134, Nicholas Saemundsson habría entregado al Papa Inocencio II información escrita sobre Vinland, nada menos que mapas de cartografía americana. Sucede que casualidad o no, también en Thingeyre, había un Nicholas (Saemundsson), había sido nombrado abad de Thingeyre según la obra Itinera Hierosolymitana Crucesignatorum, vol II. El abad Nicholas escribió una obra alrededor del 1125 titulada “Leidarvisir” (Geographie), que algunos estudiosos piensan fechada erróneamente en el 1400, la investigación realizada más reciente defiende que la obra fue escrita por un erudito y continuada por otros sucesivos escribas, tesis doctoral de M. Tommaso en 2012: Leidarvísir. Its Genre and Sources, with Particular Reference to the Description of Rome. Durham University). Sin embargo, no descarto la posibilidad que Nicholas Saemundsson sea el mismo personaje referido líneas arriba, Nicholas de Thingeyre.



Como hemos visto, Europa estaba recibiendo información sobre las experiencias que estaban teniendo lugar en el Nuevo Mundo, que al principio se pensó era una prolongación del continente europeo. En el siguiente texto nos podemos hacer una idea sobre lo que se pensaba acerca de los descubrimientos que estaban teniendo lugar hacia poniente...

"Al sur de Groenlandia se extiende Helluland (isla de Baffin) y después, el Markland (algún lugar de Terranova o Labrador). A distancia no muy grande de este último país se halla Vinland (de ubicación más problemática, tal vez Terranova), que algunos creen que se dilataba hasta África".

NICHOLAS BERGTHORSSON
(Los lugares entre paréntesis son observaciones de un servidor)


Comprobamos que siglos antes del descubrimiento del Nuevo Mundo por Colón, los europeos andaban bastante despistados sobre la geografía exacta de las tierras descubiertas, creían que Vinland como prolongación de Groenlandia, era una continuación del territorio europeo. No atisbaron ni imaginaron que se trataba de otro continente, pero sí nos da una idea aproximada sobre la percepción que tenían los europeos respecto a la extensión de Vinland.

Siglos después de la aventura americana, en Groenlandia el empeoramiento climático se agravaría durante el siglo XIII dando lugar a cosechas fallidas y obligando a la intensificación de recursos silvestres cuyas estrategias veremos enseguida. Progresivamente el suelo se fue congelando hasta el punto de permanecer helado casi todo el año, ni siquiera podían enterrar a sus muertos decentemente. La superviviencia de las colonias groenlandesas recaería ahora en las rutas hacia Europa, pero la única esperanza de recibir provisiones se extinguió con la presencia de hielos oceánicos que imposibilitaron el abastecimiento. Como a mediados del siglo XIII el hielo del Ártico crecía, los vikingos que no se habían marchado aún, quedaron aislados, atrapados y condenados, serían fácil presa de los “Skraelings”, como eran llamados los autóctonos -hostiles- de América y Groenlandia en las fuentes vikingas, éstas culpan a los nativos como responsables de la caída del conjunto colonial occidental -si bien arqueológicamente no se detecta la purga, ni guerra masiva alguna-, veremos también cómo fueron las ásperas relaciones con los autóctonos. Estos nativos que en Groenlandia no eran otros que los inuit (esquimales), se habrían desplazado al sur para huir del creciente frío extremo ártico septentrional, aumentando el roce con los colonos vikingos.

No obstante, si bien el factor climático en la isla fue devastador por su cercanía al Ártico, donde un empeoramiento progresivo y severo venció toda posibilidad vikinga de adaptación, sólo les hubiera quedado adoptar los patrones de susbsistencia de los inuit, abandonando totalmente sus propios medios culturales-tradicionales de subsistencia. Lo que está claro y fuera de toda duda es que los colonos groenlandeses fueron superados por la mini era de hielo, dando al traste toda posibilidad de superviviencia que exigía el tiempo extremo que se abalanzó sobre el territorio. Los vikingos groenlandeses hicieron todo lo que pudieron, aunque sus estrategias de subsistencia son un ejemplo de adaptabilidad a unas condiciones severas que fueron asumiendo con éxito, sin embargo, no estaban preparados, ni nadie imaginaba que el clima se tornaría tan extremo en sólo unas pocas décadas.

No era la primera vez que sucedía. Hace más de dos mil años otro enfriamiento severo afectó a primitivos moradores de Groenlandia, la cultura Saqqaq asentada en la isla desde mediados del III milenio a.C, pero en torno al 850 a.C. un gran enfriamiento que se prolongó tenazmente puso a fin a su presencia. El estudio corrió a cargo del equipo de Yongsong Huang de la Universidad Brown en Estados Unidos. Para esta cultura fue más insoportable la duración de este enfriamiento que la rapidez con la que sobrevino. (William J. D’Andrea, Yongsong Huang, Sherilyn C. Fritz, and N. John Anderson. Abrupt Holocene climate change as an important factor for human migration in West Greenland).



Es cierto que también hubo otros elementos que contribuyeron y/o agravaron la situación de los enclaves vikingos, aumentando su vulnerabilidad. Algunos de estos factores son consecuencia directa del desafío cada vez más infranqueable de los rigores del hielo en expansión de los glaciares groenlandeses así como de los hielos árticos, que dificultaron la llegada de barcos mercantes noruegos con suministros indispensables. El tráfico regular de barcos con mercancías fue decreciendo de dos buques por año, a un único barco anual, hasta cero -el último buque del que se tiene constancia atracó en 1369-. Cuando se reanudaron las comunicaciones ya habían desaparecido las colonias. Sin mercancías de aprovisionamiento, los vikingos fueron privados de materias primas tan imprescindibles como el hierro, a partir de entonces ya no pudieron fabricar herramientas para poder trabajar sus fincas, no podían construir, ni siquiera mantener sus propios barcos.

El Período Cálido Medieval (siglos IX-XIII)
y la Miniera de Hielo (siglos XIV-XIX).

Fue una etapa de mayor calidez que aconteció en la Edad Media, historiadores del clima como C.E.P Brooks (1949), Herman Flohn (1950), Hubert Lamb (1977) entre otros eminentes historiadores del clima ya documentaban la existencia del llamado Período Cálido Medieval u Óptimo Cálido Medieval (OCM). En los últimos años se han dado importantes avances en la investigación paleoclimática, uno de los estudios más ambiciosos fue llevado a cabo mediante la revisión de más de 200 investigaciones que analizan una multitud de indicadores geofísicos y biológicos del clima. Estos trabajos han permitido ofrecer una visión detallada de los cambios climáticos que se produjeron en todo el mundo durante los últimos mil años. Esta revisión fue liderada por investigadores del Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica. Su conclusión fue que todos los registros climáticos confirman que en los últimos mil años había dos períodos climáticos bien definidos: el período cálido medieval (aprox. 800-1300) y una pequeña era de hielo (aprox. 1300-1900), de la que venimos saliendo con una natural subida de temperaturas, pues esto es la consecuencia natural al salir de una miniera de hielo, un calentamiento, una mejoría.

Uno de los primeros investigadores que documentó el Óptimo Cálido Medieval (OCM) fue un prestigioso historiador británico del clima, H.H. LAMB (1013-1997), fundó en 1971 el histórico CRU (Climatic Research Unit), unidad de investigación del clima de la Universidad de East Anglia, la misma que se vio envuelta en 2009 en un bochornoso escándalo científico que pervertía todo su legado mediante la manipulación y destrucción de datos, y otras sutiles gracias que siguen una agenda distinta a la ciencia como "contener" las temperaturas del OCM, para así hacer creer a todo el mundo que el calor de hoy nunca había sucedido antes. La realidad es que ha sucedido muchas veces y ni siquiera en los últimos mil años el siglo XX fue el más cálido.


También se desveló que se estaba presionando a revistas científicas para obstaculizar, desestimar a los miles de científicos disidentes, -jamás hubo consenso científico-, cuyos estudios demuestran el fracaso de la teoría del CO2 gobernando el clima, la cual ya había sido descartada a mediados del siglo XX por la AMS (Asociación Americana de Meteorología) cuando se descubrió que toda radiación de onda larga que podía ser absorbida por el CO2 ya lo hacía el vapor de agua; BROOKS, C.E.P. Geological and Historical Aspects of Climatic Change. In Compendium of Meteorology, edited by Thomas F. Malone, pp. 1004-18 (at 1016). Boston: American Meteorological Association. 1951.

Porque etapas así ya habían sucedido antes, con mayor temperatura y duración, no sólo durante la Edad Media, se han señalado otros Óptimos Cálidos históricos, como por ejemplo fueron el O. C. Romano y el O. C. Minoico… Lógicamente se les denominó “Óptimos” porque antes todo el mundo sabía que cuando la temperatura subía, cuando los hielos retrocedían, cuando aumentaba el calor significaba prosperidad, como la llegada de la primavera, el florecimiento, estaciones de mayor crecimiento agrícola siempre responden mejor al calor, no al frío que arruina las cosechas. En la siguiente gráfica se han expresado los registros de los núcleos de hielo en Groenlandia, los resultados han sorprendido a todo el mundo científico pues muestran una excepcional y clara manifestación de muchos aspectos de los cambios bruscos del clima, concretamente asociados a un enfriamiento drástico muy antiguo, el Younger Dryas que concluyó hace 11500 años, que también fue revisado. Gran parte de la Tierra experimentó también drásticos cambios climáticos en sincronía con los sufridos en Groenlandia, cambios ostensibles que pueden suceder en tres décadas, esto es bastante rápido. El círculo rojo a la derecha representa el último pulso de calentamiento concluido del siglo XX, como puede apreciarse nada extraño ni dramático. (Alley, R.B. 2000. The Younger Dryas cold interval as viewed from central Greenland. Quaternary Science Reviews 19:213-226)

El calor siempre fue considerado indicio de prosperidad y bonanza, especialmente en los lugares poblados de clima frío. Para cualquier agricultor antiguo en cualquier época, un deshielo era motivo de celebración pues significaba la llegada del calor y la esperanza de cultivar con mejores perspectivas. Con hielo no se puede cultivar la tierra aunque tengas agua. Sin hielo siempre hay una oportunidad de practicar la agricultura, así lo hicieron en el árido Egipto a pesar del tórrido calor. Nada se avanza con climas helados, tuvimos que salir de una glaciación para que la Humanidad comenzara a desenvolverse, tuvo que subir la temperatura y mucho, para poder realizarnos como civilización con nuestros logros y derrotas. Los vikingos comprobaron por ellos mismos el tipo de suelo, el entorno y la existencia de inviernos templados y estaciones de crecimiento más largas. Se dieron las condiciones más idóneas para practicar la agricultura y el pastoreo. No por casualidad durante el calentamiento medieval, la población de Europa se cuadruplicó. Paradójico resulta que hoy el calentamiento sea considerado como un desastre, antaño era motivo de felicidad y celebración, esto nos debe hacer reflexionar sobre los mecanismos de contracultura que influyen en la sociedad actual.

Erik el Rojo, la colonización de Groenlandia.

Fue en el 980 cuando Erik Thorvaldsson -aprox.(950-1007), alias "el Rojo" por su cabello bermejo-, exiliado de Noruega por un crimen como parece ser costumbre en esta familia (su padre Thorvald Asvaldsson también andaba envuelto en delitos de sangre). Durante unos pocos años vivió en Islandia, más tarde, como no podía volver a Escandinavia a causa de anteriores delitos, resolvió aventurarse más al Oeste, en busca de unas tierras de las que hace décadas eran visitadas por intrépidos navegantes noruegos al menos desde el 920, cuando las placas de hielo habían retrocedido las exploraciones se multiplicaron. Es muy probable que incluso vikingos desconocidos alcanzaran América, ya que los más antiguos testimonios vikingos registrados hablan de individuos barbudos que vivían con los amerindios, sin duda una evidencia de mestizaje con indígenas que nunca les crece la barba. Pero sigamos la historia de Erik hacia Groenlandia, ante las buenas espectativas que recibió por parte de los pioneros exploradores, decidió viajar junto a su familia para establecerse en la costa meridional de Groenlandia, en teoría deshabitada y fértil. Tras vivir algunos años en estas tierras encantado de la vida, una vez estuvo de nuevo en suelo islandés organizó un gran expedición colonizadora que reunía una veintena de barcos y más de 400 colonos. Sin embargo, de los 24 barcos que zarparon sólo llegarían 14 a su destino. Enseguida los nuevos moradores se fueron asentando conformando un hábitat muy disperso que comprendió la fundación de varias colonias vikingas a lo largo de la costa meridional y oriental de la isla, en el mapa sólo aparece ampliado el conjunto oriental, donde vivieron Erik y su familia.


El mapa muestra la magnitud de la colonización en el sector oriental. Las ciudades de referencia actuales (cuadrado azul: Julianehab y Nanortalik). Los circulos negros y rojos son los sitios relacionados con los vikingos, como Brattahlid (residencia de Erik y su familia), Gardar (llegó a ser sede episcopal y centro de primer orden político-económico de Groenlandia), Hvalsey (con los vestigios del edificio mejor conservado) o Herjolfsnes (en cuyo deteriorado cementerio desparramado por la orilla se hallaron ropajes muy curiosos, impropios de vikingos).

Hay que tener en cuenta que este impulso migratorio noruego formaba parte de un patrón más amplio de colonización del Atlántico que abarcó los siglos IX y XI.

Conocemos que Erik el Rojo fundó una colonia en el año 985 y que dos siglos más tarde alcanzó una extensión considerable siendo la más importante del conjunto, que pudo superar los 5000 habitantes. La población total sumando todas las colonias al cabo de los dos primeros siglos pudo superar los 25.000 habitantes, esta cifra fue estimada en función de procesos estocásticos –calculando la demografía resultante en base a cifras iniciales- y también en base a cálculos derivados del número de individuos hallados en los cementerios.

La ruina vikinga mejor conservada en Groenlandia es la iglesia de Hvalsey que documenta la presencia de los últimos descendientes de aquella colonización nórdica, el último suceso en esta colonia fue un matrimonio registrado en 1408. No hay registros de eventos posteriores en Hvalsey. Hay muchos más restos de iglesias y cementerios de los que se piensan tanto en el conjunto colonial oriental como en el occidental.


Esta tierra que permitió el cultivo del grano como la cebada y la cría de ganado fue bautizada con el nombre de Greenland, que significa la tierra verde, porque éste es el resultado de un suelo con un potencial decente de microorganismos cuando se retiran los glaciares, la tierra reverdece. Un rápido vistazo al retroceso de algunos glaciares hoy día son un claro ejemplo sobre cómo la vida vegetal y su fauna asociada termina prosperando en suelos aptos cuando el hielo retrocede, lo cual no es nada desastroso sino una noticia excelente. Se ha extendido la creencia de que fue llamada “tierra verde” como un recurso para atraer colonos, sin embargo es una verdad con poco peso, puesto que las zonas meridionales de Groenlandia eran realmente verdes y a la vista de un explorador del siglo X la designación de la isla no era engañosa, en realidad el sur de Groenlandia era realmente de un verde estupendo, tal y como ocurre hoy día.


(Arriba) Fotografías aéreas del territorio de Narsarsuaq -que significa gran planicie-, hace mil años fue cuna de los primeros asentamientos noruegos que se pueden encontrar por la zona. En 1942 se construyó un aeropuerto que sirvió de abastecimiento entre EE.UU y Europa, hoy sigue funcionando. En esta otra imagen (abajo) podemos apreciar un tupido paisaje -con el aeropuerto incluido- que en su conjunto hace honor al nombre de tierra verde (Greenland).


Ningún vikingo fue engañado por Erik, talento que sí realiza hoy la propaganda mediática. La hipótesis sobre que Erik empleó el término tierra verde como "marketing" para atraer colonos puede calificarse de especulación del autor que la introdujo, no responde a la realidad. Las colonias vikingas que proliferaron y prosperaron, que convirtieron a los jefes en auténticos señores de ricas regiones son la evidencia pertinaz que la tierra se prestaba a las aspiraciones de las comunidades que en efecto tuvieron un desarrollo extraordinario durante el mejoramiento climático o calentamiento medieval, incluso más al noroeste en los asentamientos occidentales de la isla. Esto no habría sido posible sin una tierra verde. En unos mares acostumbrados durante siglos a las placas de hielo si viésemos este paisaje por primera vez desde un barco ¿no llamaríamos a este lugar tierra verde?

¿Por qué ISLANDIA nunca fue llamada GROENLANDIA?
Sobre la confusión de Iceland con Greenland. Se ha especulado que “Greenland” (tierra verde) fue llamada Iceland (tierra de hielo) y viceversa, por un intercambio accidental de nombres, una confusión que significaría que se habrían cruzado los nombres equívocamente, pero esta hipótesis no se sostiene, puesto que examinando la historia de Islandia comprobaremos que Iceland nunca fue llamada Greenland. Sabemos que ISLANDIA ha tenido hasta cuatro nombres diferentes:

-Los antiguos griegos la llamaron Thule (1). Las fuentes griegas denominaron Thule a una isla lejana hacia el Norte de Gran Bretaña que muchos estudiosos identifican con Islandia. En una obra del siglo IV a.C. titulada “Sobre el Oceáno” (de la cual sólo conocemos fragmentos y referencias por otros autores) el marino griego Piteas de Massalia describió su viaje a Thule, aunque existen discrepancias respecto a otras ubicaciones como las Islas Feroe o las costas de Noruega. Piteas es de los primeros autores que hablan de la presencia de hielo marino hacia el Norte del Atlántico, y del fuego siempre luciente que probablemente alude a la actividad volcánica de Islandia.

-Un pirata noruego (feroés) llamado Naddoddur, que hacia el 800 d.C. seguía una ruta entre las islas Feroe y Noruega fue desviado por una tempestad y encontró tierras de Islandia que bautizó con el nombre Snelland (2) "tierra de nieve" por la gran cantidad de nieve que caía de sus montañas.

-Poco después, espoleado por la noticia de nuevas tierras al oeste, un sueco llamado Gardar le dio a Islandia su propio nombre Gardarshólmur (3) que significa "pequeña isla de Gardar".

-El primero en acuñar el nombre de Islandia/Iceland (4) "tierra de hielo" fue Flóki Vilgerdarson que trató de establecerse con su familia en esta tierra pero fracasó por no estar bien preparado y regresó a Noruega. Los fiordos repletos de hielo marino que divisó desde las montañas influyeron decisivamente en la designación de "tierra de hielo". Poco antes lo había intentado otro paisano llamado Nattfari pero tuvo que trasladarse continuamente por la isla hasta que desistió. El mérito histórico de ser el primer colono oficial bien asentado de Islandia fue para Ingolfur Arnarson. El nombre dado a Islandia, que ha pervivido hasta hoy "tierra de hielo" lo hallamos plasmado en un manuscrito islandés que recoge la tradición oral de la historia islandesa, en el llamado Landnámabók ó Libro de los Asentamientos, que narra el establecimiento de los nórdicos durante los siglos IX y X en Islandia-, en la redacción de esta obra se piensa que tuvo un papel destacado el cronista medieval más importante de Islandia, Ari Thorgilsson el sabio, del que hablamos anteriormente. Podemos concluir que ninguno de los cuatro nombres que tuvo Iceland fue Greenland.

Sobre GROENLANDIA hay que decir que fue re-descubierta (evidentemente sus nativos la habían colonizado antes) el año 920 por un colono islandés, Gunnjar Ulf-Krakason, que navegando hacia el oeste, no sabemos si arrastrado por una tempestad o movido por el espíritu aventurero, divisó tierras nuevas que denominó Gunnjarnskere (arrecifes de Gunnjar, en un arrebato de modestia supina). De regreso a Islandia dio la noticia del descubrimiento y empezaron los primeros tanteos, pasarían años hasta que se efectuó la toma de posesión por los vikingos, entrando en escena Erik el Rojo.

El origen del presente nombre de Groenlandia "la tierra verde" (Greenland) fue acuñado por Erik el Rojo y sabemos muy bien la razón, realmente halló un suelo de un verde clamoroso. Cuando abordó la costa meridional, escogió la ensenada que le pareció de mejor suelo y más suave clima que en el norte de Islandia, donde había vivido en una tierra muy pobre. Su estancia fue tan apacible y quedó tan satisfecho con aquella tierra pródiga en recursos silvestres y agropecuarios que la bautizó con el nombre de Greenland, la "tierra verde" básicamente porque la descubrió en verano y estaba reverdeciendo.


En la magen inferior contemplamos otro paisaje meridional de "Greenland" en la actualidad. Tierras de cultivo en el fiordo de Tasermiut, antaño fueron halladas en un momento cálido del año de un verde resplandeciente, mil años después podría decirse lo mismo.


La tierra no ocupada en el sur de Groenlandia era de calidad muy superior a cualquier área que se mantuvo sin reclamar en Islandia. La vegetación que más interesaba a los colonos era el pasto, que fue lo suficientemente bueno para mantener a sus ovejas, cabras, caballos, cerdos y ganado vacuno. Vivieron de la leche y la carne, complementando en los tiempos de prosperidad con la caza del caribú, caza menor, pesca y caza de mamíferos marinos, hicieron crecer el grano y también recolectaron huevos de aves marinas y bayas. Se permitieron importar artículos de lujo como el vino y la seda, ellos exportaron lana, pieles y colmillos de morsa y narval, estos dos muy apreciados en Europa. El comercio siempre fue difícil pero viable durante los primeros tres siglos, después se tornó una empresa muy arriesgada y peligrosa por el empeoramiento de las condiciones climáticas que interrumpió con mayor frecuencia el tráfico comercial marítimo.

Fiordo de Tasermiut, Groenlandia.


Las estrategias de adaptación.

El sistema de subsistencia que tenían los nórdicos se basaba en la agricultura, ganadería y la caza. Los colonos llevaron a Groenlandia sus animales domésticos (vacas, ovejas, cabras, cerdos, caballos, perros y gatos) y siempre que pudieron complementaron el pastoreo con el cultivo de cebada y la producción de lino, una estrategia que tuvo éxito en las islas Feroe y a pequeña escala se dio en Islandia hasta el siglo XVI, pero apenas fue posible en Groenlandia. Tanto en Islandia como en Groenlandia la ganadería estuvo altamente condicionada a las tierras de pasto disponibles. Para compensar este desequilibrio se incluyeron estrategias de caza de animales autoctónos marinos: focas, morsas, pequeñas ballenas, así como peces de agua dulce, las aves silvestres, recolección de huevos, y en Groenlandia, destacó la caza del caribú (Rangifer tarandus) –animal que en Europa y Asia conocemos con el nombre de reno-, aunque finalmente la caza del reno también quedó limitada por los efectos del clima frío extremo.

La arqueofauna muestra que especies marinas fueron fundamentales para compensar las fluctuaciones adversas de productividad de los animales domésticos importados, constituyeron parte común de la dieta a través del Atlántico Norte. En Groenlandia estos recursos fueron aún más importantes, los cazadores vikingos se centraron en dos especies de foca, la Pagophilus groenlandicus (la foca pía o de Groenlandia) y la Cystophora cristata (foca de casco o capuchina) que se movían a lo largo de la costa SW en primavera.

En general, todos los pobladores del Atlántico norte tenían que cuidar la ganadería calculando las provisiones de forraje para sobrevivir al invierno, y como fue cada vez más reducida conforme entraba la pequeña era de hielo, los recursos silvestres tuvieron que intensificarse sobremanera. Las granjas pequeñas se basaron más en los recursos silvestres mientras que en las granjas mayores predominaban los sistemas tradicionales importados que funcionaron bastante bien al principio y que dependían de los jefes locales, quienes poseían el mayor ganado, y de hecho se convirtieron en la única autoridad política. No obstante, todos tenían en común el mismo talón de Aquiles: su dependencia de la caza de las especies autóctonas.


En la imagen superior, Vestigios de un establo en la colonia de Gardar/Igaliko, en un fiordo cerca de Brattahlid/Qassiarsuk. Gardar fue el asentamiento más importante. La corte vikinga y el tribunal de justicia fueron establecidos aquí, además de ser el principal centro de producción de ganado y almacenamiento de bienes a juzgar por el tamaño de sus establos, graneros y almacenes que superan con creces a los de Brattahlid, alcanzan más 350 metros cuadrados (3 veces más grandes que los de Brattahlid). Tras la introducción del cristianismo Gardar ascendió al rango de diócesis medieval, el primer obispo, Arnaldo, fue nombrado en 1124 y llegó a Gardar en 1126. Sabemos que aceptó el cargo con poco entusiasmo afirmando "no soy bueno en el manejo de personas difíciles" porque conocía bien el carácter áspero "conflictivo" de los groenlandeses. El obispo Arnaldo encargó la construcción de una catedral de la cual hoy apenas unas pocas piedras permanecen. La catedral había sido construida con roca arenisca rojiza local, fue dedicada al popular San Nicolás -protector y defensor del pueblo ante los peligros y adversidades, por extensión, patrón de los marineros-, el templo era capaz de albergar varios cientos de personas. La granja del obispo, poseía dos establos con espacio para contener hasta cien vacas, estas cifras demuestran la enorme relevancia que adquirió Gardar como ciudad principal de Groenlandia. En 1378 moría el último obispo.

Las comunidades decidieron crear un sistema para defenderse de eventuales hambrunas organizando una gestión eficaz de los recursos disponibles, implementaron estrategias de almacenamiento, acordaron que debían cubrir con la mano de obra que fuera necesaria las demandas estacionales. En las comunidades de islas nórdicas medievales se elaboraron leyes en este sentido antes de su integración en el reino de Noruega en el siglo XIII que ofrecen una valiosa información al respecto, en ellas se puede observar el grado de flexibilidad o adaptabilidad que muchas comunidades nórdicas locales llegaron a desplegar.

Se ha hablado sobre la importancia que tuvo la caza de la morsa en Groenlandia, este papel clave viene avalado por las fuentes documentales que mencionan viajes anuales de hasta 800Km hacia los cotos de caza más septentrionales. En los asentamientos abundan fragmentos de huesos de morsa (Odobenus rosmarus), son las astillas que quedaron tras la extracción de sus valiosos colmillos, muy apreciados en el exótico comercio que mantenían con Europa, en el que también figuraban las pieles de osos polares (Ursus maritimus) y los colmillos del narval (Monodon monoceros), un cetáceo ártico poco conocido provisto de un largo y retorcido colmillo como podemos apreciar en esta imagen.


Vinculado a puestos de caza del norte mencionados en las fuentes vikingas, en el año 2008 se hallaron en el oeste de Groenlandia, en la península de Nuussuaq, los restos de lo que parece ser un antiguo puerto de origen vikingo –ya que los nativos inuit que navegaban en kayaks no los necesitaban- construido con rocas este puerto acogía barcos grandes de hasta 30 m de eslora, su ubicación es la más septentrional localizada hasta la fecha en el área occidental, evidencia nuevamente un clima más cálido hace mil años que en la actualidad.

-Cambios medioambientales por la explotación de recursos.
Durante los siglos cálidos que gozó Groenlandia al retirarse los hielos marinos y glaciares, el bosque pudo crecer y desarrollarse, aunque el éxito inicial de la implantación colonial y su expansión mermaría seriamente los recursos que ofrece el bosque con un consecuente deterioro medioambiental bien testimoniado. Los colonos fueron víctimas del deterioro de sus tierras de cultivo explotadas al máximo perdieron fertilidad además de sufrir un proceso de heladas que se iban dilatando en espacio y tiempo, los veranos se fueron haciendo cortos, los inviernos muchos más fríos. La fenología –los estudios polínicos- confirman que la deforestación de sauces enanos y de los alisos practicada para la obtención de carbón vegetal necesario para la fundición del hierro produjo la erosión de la tierra, al carecer ésta de raíces fue perdiendo preciosas cubiertas de suelo vegetal, todo un cúmulo de factores contribuyeron al desgaste del suelo como el producido por el propio ganado y la reducción de tierra para el mismo.

-Variaciones en el nivel del mar.
También se perdió suelo por otro motivo, con los siglos el nivel del mar había ido aumentando arruinando importantes áreas de pasto en las tierras bajas y las infraestructuras marítimas. La inundación de pastizales fertiles causados por cambios tardíos en el nivel del mar están estrechamente relacionados con la respuesta isostática (equilibrio de la corteza terrestre con el manto) y el comportamiento de la capa de hielo de Groenlandia. La fase regresiva del nivel mar durante el Holoceno Temprano se invirtió durante el Holoceno Medio expresado en el proceso de anegación de las líneas de costa con una subida media del nivel del mar del orden de 2-3 metros cada 1000 años que sigue hoy día –sin ninguna aceleración, peligro ni dramatismo alguno-, el encharcamiento marino perjudicó a los colonos vikingos que además de los problemas ambientales como el aumento del viento, la expansión del hielo marino en la transición a la miniera de hielo se añadieron los problemas socio-económicos, que contribuyeron al agravamiento de la situación.

-Evidencia de nuevas estrategias para afrontar el cambio climático.
Podemos afirmar que el equilibrio entre la agricultura-pastoreo y la caza terrestre-marina comenzó a cambiar de manera decisiva en Groenlandia. El aumento del uso de los mamíferos marinos representa un esfuerzo de adaptación o respuesta eficaz inicial al cambio climático (enfriamiento) que sacudiría el lugar. La tendencia a la caza de focas -que en el siglo XIV llegó a formar parte entre el 50-80% de la dieta- se vio forzada por la llegada de la pequeña era de hielo que contribuyó a aplastar las ya de por sí muy vulnerables y sobreexplotadas comunidades vikingas, esta intensificación de la caza de focas pudo disgustar a las comunidades inuit por la competencia de estos preciados animales, los esquimales también se verían afectados por la inclemencia del nuevo clima. Asimismo ha quedado también demostrado que la estabulación del ganado era cada vez más prolongada, aumentaría considerablemente el forraje de invierno. Pronto tampoco habría heno suficiente para alimentar el ganado, la merma de los animales domésticos fue creciendo. Por tanto, cada vez había menos animales, subsistiendo los ovicápridos, los cerdos desaparecieron a inicios del siglo XIII.

La situación llegó a ser tan terrible que durante el gélido invierno, -ya no eran templados como en los siglos de mejoría- se ha constatado que las familias tuvieron que sacrificar y comerse a sus propios animales, se halló incluso el caso de un ternero recién nacido que fue sacrificado para comérselo, allí quedaron los huesos y pezuñas en el suelo, después de todo, no había con qué alimentarlos. Restos similares se hallaron en otra granja, los animales, al igual que sus amos se morían de hambre. Ante los extremos inviernos cada vez más habituales, los colonos habían ido modificando progresivamente sus casas, excavadas a mayor profundidad en el suelo buscando un mejor aislamiento térmico, además de optimizar la compartimentación con el objetivo energético de aprovechar el calor del ganado. Al principio fueron estancias individuales, luego fueron dividos en espacios más pequeños para conservar mejor el calor, y finalmente "madrigueras" interconectadas, los animales cerca para que el propietario pudiera beneficiarse del calor del cuerpo de los animales.

Restos de estructuras vikingas en Brattahlid


En 1932 arqueólogos daneses excavaron la granja de Erik, -en Brattahlid/Qassiarsuk, que significa “cuesta empinada”-, se hallaron restos de una iglesia, una muralla que contenía a los animales domésticos y una gran sala donde los vikingos se reunían para comer, jugar, o recitar sagas, eran los buenos tiempos. No muy lejos se hallaron más de un centenar de esqueletos cuyo análisis refleja tensiones en la fronteras coloniales pues presentaban heridas de batalla, los cuerpos eran fuertes, no muy diferentes a la constitución de los nórdicos, no reflejan aún la inclemencia de tiempos helados como sucederá siglos después.

En 1962 los operarios descubrieron cerca del granero una capilla -la imagen inferior es una reconstrucción de la misma-, que perteneció a Thjodhilde, la esposa de Erik que se había convertido al cristianismo, más tarde se construyó una pequeña iglesia con capacidad para unas 30 personas, sería la primera iglesia construida en Groenlandia alrededor del año 1000. Cerca de la pared de la iglesia fueron encontrados tres cuerpos, se han atribuido a Erik, Thjodhilde y su hijo Leif -éste último protagonizó el periplo a América en torno al año 1000 zarpando desde Brattahlid/Qassiarsuk-, actualmente los restos de los 3 cuerpos descansan en un Laboratorio de Copenhague.


La crisis y caída de los vikingos noruegos de Groenlandia.

Las colonias vikingas pudieron ver aún más complicada su existencia y ser víctimas de la rapiña, asaltos europeos, -en Islandia sí hay constancia de brutales ataques piratas- o saqueos realizados por los nativos esquimales (inuit) cuyas relaciones no serían siempre cordiales. Será a partir del siglo XIII cuando los efectos del empeoramiento climático aceleradamente natural provoque desafíos sin precedentes que no pudieron resistir los sentenciados colonos vikingos.En el agónico fin de las colonias se registró en la primera mitad del siglo XV un incremento de grandes tormentas en el Atlántico que tuvieron efectos devastadores.

-La actividad volcánica del Samalas.
Otro factor pernicioso que afectó a escala global ocurrió a mediados del siglo XIII, una inoportuna actividad volcánica entre los años 1257-1259 contribuyó aún más al enfriamiento –los gases de dióxido de sulfuro en suspensión actúan como diminutos espejos reflectantes rebotando la radiación solar-, y por tanto, dejando sin la primordial fuente de calor vital en el lugar y momento que más urgentemente se necesita. Este desastre es referido en las crónicas medievales europeas en las que hubo varios años sin veranos con la consecuente hambruna, enfermedad y muerte, al perderse las cosechas (en Londres llegó a morir un tercio de la población). Así pues, en Groenlandia debió causar similar estrago, ello supone otro golpe gravísimo para las comunidades que tratan de superar las dificultades. Hace muy poco se conoció al causante de este desastre. Un equipo multidisciplinar de la universidad Paris descubrió al responsable, fue nada más y nada menos que un volcán de Indonesia, el Samalas, por lo visto tuvo una de las erupciones más devastadoras que se conocen. Así que los pobladores europeos se vieron afectados por una erupción cuyos gases provocaron inviernos más crudos y desaparición de los veranos, unos terribles efectos causados por un volcán en el otro extremo del mundo que ni siquiera sabían que existía. (LAVIGNE, F. DEGEAL J-P, KOMOROWSKI, J-C, GUILLET, S. et al. Source of the great A.D. 1257 mystery eruption unveiled, Samalas volcano, Rinjani Volcanic Complex, Indonesia. Edited by Ikuo Kushiro, University of Tokyo, Tsukuba, Japan. (2013))


Sería bastante injusto, como algunas líneas de investigación resuelven alegremente, considerar a los colonos que vivieron en Groenlandia como gente obstinada en mantener la agricultura hasta que perdieron la batalla contra el medioambiente, despachando el asunto como un caso de mala adaptación, descartando la dinámica del factor natural, que como hemos visto fue mucho más que un condicionante, fue desbordante. En mi opinión revela un análisis vago y reduccionista, algunos trabajos niegan la evidencia de los cambios bruscos del clima documentados y las estrategias que manejaron para hacerle frente con éxito, creando un sistema de subsistencia bastante flexible que respondió con eficacia a los primeros retos del cambio climático, su fracaso fue la incapacidad para anticipar un futuro desconocido.

Una vez dicho esto, es también cierto que aunque hubiesen sobrevivido a la pequeña era de hielo, otros factores de orden económico, político, tecnológico y cultural hubieran jugado en contra de la superviviencia de estos enclaves, podemos añadir que fueron también víctimas de la coyuntura económica a gran escala y de las vulnerabilidades que ellos mismos crearon al adaptarse y especializarse.




Deterioro del comercio.

El incremento de las placas de hielo bloquean la ruta hacia Groenlandia, el impacto de la congelación oceánica sobre la navegación constituye un riesgo para las rutas comerciales. La travesía del océano se hizo muy peligrosa, los hielos marinos invadían otra vez Groenlandia y ningún mercante arriesgaría tanto por tan pocas ganancias, más si cabe se estaban abriendo otros mercados más tentadores en Europa. En esta guisa ya poco podían ofrecer los cazadores vikingos de la isla, pues los valiosos colmillos de morsa declinaron a favor de otras piezas suntuarias que experimentaron un auge comercial. El marfil africano ofrecía a los mercaderes mejores ganancias con menor riesgo. No sólo lucharon contra el clima, también contra el ascenso de la Liga Hanseática alemana, los colonos fueron privados del circuito comercial, los grandes buques de la liga nunca visitaron la isla, no podían competir en este nuevo sistema económico que se iniciaba a inicios del siglo XV. Los asentamientos vikingos estaban demasiado aislados, eran demasiado pequeños y estaban demasiado especializados.

Aislamiento político.

Cambios políticos en Noruega marginan aún más a Groenlandia. La economía de Groenlandia parece que se orientó desde el principio a la obtención y exportación de materias primas suntuarias, exóticas, bienes de prestigio como los colmillos de morsa, colmillos de narval, pieles de osos polares, halcones... Posiblemente los reyes noruegos controlaron este comercio desde los primeros tiempos -no está documentado este control hasta el siglo XIV-. Cuando en 1397 tuvo lugar la Unión de Kalmar –la fusión de la tres monarquías nórdicas: Noruega, Suecia y Dinamarca, que también englobaban sus territorios dependientes: Groenlandia, Islandia, las Islas Feroe y Finlandia- se desplazó el foco económico del Sur al Este, marginando aún más a Groenlandia.

Las relaciones de hostilidad-alianza con los “Skraelings”.

Las colonias vikingas establecidas tuvieron que convivir con otros grupos cuyas relaciones no fueron siempre amistosas. Los indios y esquimales son conocidos por las sagas vikingas con el nombre de “Skraelings” (luchadores o chilladores), según las historias de la parte vikinga, resultaron ser muy hostiles (no sabemos si los skraelings opinaban lo mismo de los vikingos) por lo que la historia que ha trascendido es que los nativos serían la causa fundamental que impidió a los vikingos asentarse en América, -uno de los hijos de Erik, Thorval, perdió la vida en un enfrentamiento-.

A los skraelings se les describe como nativos de piel oscura, de grandes ojos y anchas mejillas, con pelo tosco y desaliñado. Vestían con pieles y arrojaban lanzas, flechas, piedras. Incluso se atrevían a atacar los drakkars vikingos en flotillas de canoas. Ilustración de Angus McBride (amerindios vs. vikingos).





Estos Skraelings norteamericanos formarían parte de la cultura Dorset, que también desaparece de Groenlandia ante el empuje de otro pueblo ártico norteamericano que surgió en Alaska en torno al año 1000, la cultura Thule (origen del pueblo Inuit) que parece haber interactuado con ellos. Los vikingos llegaron en un momento en que se estaba produciendo una transición de la cultura Dorset a la Thule en el NE de América, proceso que culmina a mediados del siglo XIV. Los antropólogos han identificado vagamente a los skraelings americanos con los indios extinguidos MicMac o Beothuk, emparentados con los Algonquinos.

En Groenlandia también hubo violencia aunque los “Skraelings” que acosaron a las colonias vikingas no fueron indios sino los inuit (esquimales de la cultura Thule) -ya habían sustituido a los Dorset-. Las relaciones cordiales con los esquimales pueden haber tenido lugar a juzgar por los objetos inuit descubiertos en algunas granjas, mientras que en los campamentos inuit se han hallado objetos nórdicos que invitan a pensar sobre la existencia de un comercio entre los dos pueblos, otros restos en cambio sugieren que fueron obtenidos por saqueo de las granjas. La posibilidad de que vikingos-inuit hubieran podido tener relaciones de parentesco ha sido descartada al no existir evidencia osteológica ni genética de descendientes mestizos. También podemos deducir que si hubieran existido tales relaciones la tecnología y habilidades inuit de caza especializada en el hielo habrían sido compartidas y transmitidas a los nórdicos, habría tenido lugar una interacción cooperativa entre los cazadores de uno y otro pueblo, pero no fue el caso.

Aprovechando la crisis de las colonias vikingas se ha sostenido que los “Skraelings” contribuyeron a su caída, en este sentido, destaca un informe proporcionado por Ivar Bardarson de mediados del siglo XIV que acusa a los Skraelings de haber desolado el conjunto colonial occidental. Por su parte las fuentes islandesas refieren también un ataque Skraeling que se saldó con la muerte de 18 nórdicos y captura de 2 jóvenes. Hasta la fecha no existe evidencia arqueológica de una guerra masiva.

En este punto sobre el destino del conjunto occidental referiré la excavación de una granja bien conservada llamada Under The Sand (foto inferior), ya que nos arroja un poco de luz sobre lo que pudo suceder en los asentamientos vikingos occidentales, que fueron los primeros en abandonarse. Este sitio sufrió una brusca congelación nada más abandonarse, previamente se habían recogido todos los bienes lo que indica que no hubo saqueo, sin embargo el hallazgo de restos cápridos confirma el abandono de animales, lo que verifica el testimonio de Ivar Bardarson cuando menciona que los animales habían quedado atrás, una huída precipitada.



Piratas y balleneros.

Tampoco hay que descartar la “visita” de piratas ingleses y alemanes, que bien pudieron haber caído sobre el conjunto occidental, como hicieron en Islandia. Un inesperado descubrimiento en un cementerio de la iglesia en Herjolfsnes/Ikigait reveló que se estaban utilizando ropas que apuntan a modas francesa y holandesa de la época.

En 1920 arqueólogos daneses dieron fortuitamente con restos funerarios que estaban siendo arrastrados por el mar y se hallaban esparcidos por la playa, recuperaron unas 30 vestiduras, 17 cascos y gorros, y algunas medias tejidas –y eso que aún no se había inventado la calceta-, invita a pensar que tras la desconexión nórdica, los groenlandeses recibieron estas prendas que remendaron una y otra vez hasta su máximo aprovechamiento, bien les pudo llegar del antiguo comercio o de esporádicos navegantes piratas, balleneros vascos... A la izquiera se muestran tres prendas de vestir exteriores masculinas provenientes de las tumbas de Herjolfnes, comparadas con las ilustraciones de un espléndido manuscrito francés de inicios del siglo XV, Les Très Riches Heures, conocido también como "Las muy ricas horas del Duque de Berry".


Las relaciones con los vascos pudieron ser bastante cordiales, según la tradición vasca, sus balleneros habían fundado un puesto de caza de ballenas en la mismísima Terranova en torno a 1372. Los vascos habrían seguido los pasos del hijo de Erik el Rojo, Leif Erikson, quien había realizado los viajes que le llevaron a descubrir la isla de Baffin o Helluland (Tierra de Piedras Planas), Markland (Tierras de bosques) y Vinland (Tierra de vides) alrededor del año 1001 que ya referimos algunos párrafos más arriba. Arqueólogos daneses también descubrieron en Herjolfsnes cofres de alerce (del género larix), un árbol que no crece en Escandinavia, pero que abunda en Terranova y Labrador, la madera de alerce habría sido traída del lugar que llamaron Markland, son más pruebas indirectas de la existencia de viajes a las costas de Norteámerica que son los que se mencionan en varias fuentes históricas.


La peste negra en Groenlandia.

Otra causa que trataba de aportar luz a la ruina de las colonias vikingas habla de la extensión de la peste negra, sin embargo no se han hallado fosas comunes que indiquen una epidemia similar como sucedió en Noruega e Islandia al comenzar el siglo XV.

La migración.

Una simple emigración masiva hacia Islandia se ha barajado también para explicar el despoblamiento de las colonias. En Islandia y Noruega los estragos de las plagas podían haber generado un descenso demográfico que habría permitido el regreso de colonos groenladeses para ocupar las vacantes. Sin embargo como hemos visto, los vikingos no pudieron construir ninguna flota en su aislamiento, no contaban ni podían recibir suministros que les proporcionase materia prima ni los pertrechos necesarios para preparar ni efectuar una acción naval de semejante envergadura.

Condicionante climático fue el principal factor del ocaso vikingo.

Fue parte esencial de todos los problemas. Durante la Baja Edad Media ha quedado registrado relevantes datos sobre las oscilaciones climáticas que tuvieron lugar, disciplinas como la glaciología (avance y retroceso de glaciares), la dendrocronología (temperatura y pluviosidad según los anillos de los árboles), la fenología (estudio del polen fósil) entre otras disciplinas unidas al estudio de las fuentes históricas nos permiten reconstruir el clima de hace mil años. Las fuentes escritas contienen información bastante interesante que muestra una preocupación por los veranos suaves o severos, tormentas e inundaciones, las excelentes cosechas, registro de manchas solares, o el pésimo rendimiento agrícola son algunas de las referencias más importantes.


El empeoramiento del clima en la Baja Edad Media fue un hecho, hasta mediados del siglo XIII el clima había sido más benigno (Óptimo Cálido Medieval), hubo desarrollo agrario y urbano, la población se cuadruplicó, pero todo cambió y se conformó una época de empeoramiento generalizado. A inicios del siglo XIV se muestran un avance del hielo y un retroceso del mar, registrado en el Mar del Norte o en el Báltico. El Báltico cuya congelación está siendo también protagonista este siglo XXI con decenas de cruceros atrapados, en los tiempos medievales de la pequeña era de hielo sus aguas se helaban, el arenque ya no cruzaba los estrechos de Dinamarca. En los diezmos de la catedral de Winchester cuyos documentos se conservan muy bien, queda verificado que los veranos de la primera mitad del siglo XIV fueron muy lluviosos. El caso del cultivo de la vid es bastante ilustrativo, se había cultivado en latitudes septentrionales, pero desaparece en el siglo XIII del sur de Inglaterra y en el siglo XIV ha retrocedido hasta el sur de Estocolmo. Tanto el período cálido como el posterior enfriamiento fueron variaciones naturales que influyeron a nivel planetario, no fue un fenómeno local.




La carestía y debilitamiento físico de los colonos en Groenlandia

En Groenlandia los asentamientos vikingos del Sureste en el siglo X habían roto sus lazos con Noruega e Islandia por el avance de los hielos. La documentación arqueológica ha demostrado que las tumbas de los pobladores de Groenlandia se cavaron en suelo que se helaría inmediatamente, un brusco descenso de las temperaturas provocó que estas colonias fuesen abandonadas, la adaptación resultaría demasiado dura para las familias. Los datos aportados revelan carestía, debilitamiento físico en asentamientos que se abandonarían en el siglo XV. Los esqueletos de los colonos vikingos en Groenlandia muestran una decadencia física notable, una alimentación insuficiente con graves deficiencias reflejo de una vida muy dura consecuencia directa de un medioambiente inhóspito asociado a una creciente falta de materias primas y recursos.


En la historia de Groenlandia los vikingos no fueron los únicos soprendidos por la natural variabilidad climática. Antes que ellos otros grupos que se asentaron en la isla sufrieron la misma suerte debido a pulsos fríos extremos que desbarataron sus planes de vida. Hemos mencionado al pueblo Saqqaq (2500-850 a.C.), fue el primero que se asentó en Groenlandia en la zona central y occidental, desapareció en otra pequeña era de hielo antigua. Ésta fue sucedida por otra cultura, los Dorset (h. 800 a.C-1350 d.C) que estaba bien pertrechado contra el frío –poseía un equipo tecnológico especializado para la subsistencia en climas helados que incluía cuchillos para cortar de nieve con la que se fabrican los iglúes, atesoraban grandes reservas de alimentos-, pero éstos últimos serían sustituidos por los inuit poco antes de llegar los vikingos, posiblemente los vikingos también interactuaron con los Dorset.


En definitiva podemos concluir en que el inicio de la miniera de hielo fue decisiva, pero hubo otros eventos y circunstancias que desempeñaron un papel importante en el abandono de las colonias, en el ocaso cultural y económico de los enclaves. Los vikingos groenlandeses lucharon además contra el aislamiento del comercio de Europa, la erosión del suelo, el encharcamiento marino de zonas de pasto, un volcán que hizo desaparecer varios veranos, y eventuales conflictos con otros grupos.





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