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0 El enigma del mundo celta.

   El mundo celta representa uno de los capítulos más atractivos y latentes de la historia antigua europea. Todo el aura de misterio y encanto que envuelve a lo céltico sigue vigente en el imaginario colectivo. Sin embargo, la idea que tenemos hoy en día sobre lo celta es incompleta y difusa. Para saber quiénes fueron realmente los celtas debemos tener en cuenta ciertas consideraciones de tan enigmático mundo, vestigio del pasado de la civilización occidental cuyos aspectos fundamentales todavía no han sido esclarecidos satisfactoriamente. Comencemos por el origen mismo de la palabra celta, este término procede del vocablo griego Keltoi, y aparece por primera vez en la Geografía de Hecateo de Mileto, en el siglo VI a.C. Keltoi designaba a todos los pueblos sin distinción más allá de las fronteras de la Hélade (el mundo griego). Los autores latinos utilizarán el término Galli, sinónimo de Keltoi, junto a otros muchos nombres de pueblos, con el mismo sentido de oposición a lo latino (el mundo romano). Ni griegos ni romanos pudieron caracterizar una identidad cultural clara, y a raíz de esta concepción "espesa" la investigación histórica construyó una primera identidad céltica cuyos defectos metodológicos hemos heredado. A continuación veremos la problemática que rodea al estudio de lo celta:

1.- Las fuentes antiguas suelen ser imprecisas, equívocas, fragmentarias y poco objetivas.

En efecto, los griegos del siglo VI-V a.C. son los primeros que mencionan a los Keltoi, y aquí tenemos un condicionante importante: casi todo el conocimiento que tenemos sobre los celtas procede de fuentes escritas griegas y romanas.

El Istro (Danubio) fluye por toda Europa, comenzando a partir de los celtas que son los últimos de los de Europa que habitan hacia la puesta de Sol, a continuación de los cinetas".

HERÓDOTO DE HALICARNASO (autor griego del siglo V a.C.)   


   Por desgracia los celtas no escribieron su propia historia y si fueron conscientes de ella se transmitió por tradición oral, si llegaron a escribir una historia no ha sobrevivido. A través de autores como Hecateo de Mileto, Heródoto, Jenofonte, Aristóteles, Éforo de Cime, Teopompo de Quíos, Timeo de Tauromenio, Apolonio de Rodas, Filón de Bizancio, Eudoxo de Rodas, Polibio, Apolodoro de Atenas, Hiparco de Nicea, Posidonio, Diodoro Sículo, Estrabon, Dionisio de Halicarnaso o Julio César… entre otros, la imagen que se ofrece del mundo celta es vaga y fragmentada, la falta de datos que aporten luz sobre importantes aspectos del celtismo es enorme.

...de acuerdo con la opinión de los antiguos griegos, tal como a las partes conocidas que dan al norte las llamaron con un sólo nombre, escitas o nómadas, así Homero, y, más tarde, conocidos los que dan a occidente fueron denominados celtas e iberos o, de modo mezclado, celtiberos y celtoescitas, siendo clasificados los pueblos bajo un sólo nombre por ignorancia, así también los meridionales que dan al océano son llamados etíopes.

ESTRABÓN DE AMASIA (autor romano siglo I a.C- siglo I d.C)



   Salvo raras excepciones, lo habitual es la crítica etnocentrista que considera inferior a lo que es distinto, sin intención de obtener una información más precisa y completa. Algunos autores antiguos sólo los conocemos porque escritores posteriores los citan e incluso comentan sus obras. Así por ejemplo un fragmento de una obra perdida de Helánico de Mitilene del siglo V. a.C. es citado por Estrabon en el siglo I a.C.

"Los antiguos escritores helenos a todos los septentrionales los llamaban escitas o celtoescitas (Keltosskýthas)"

HELÁNICO DE MITILENE (siglo V a.C.).    



2.- No se ha podido establecer con clara precisión la identidad celta.

Ni los griegos, ni los romanos pudieron definir quiénes eran realmente los celtas, los historiadores actuales tampoco han podido determinar con exactitud si se trataba de un pueblo concreto o de varios pueblos que los avatares históricos terminaron por aglutinar bajo el concepto de celtas. Dado que en el rigor académico el celtismo es bastante contradictorio y difuso, deslumbra el contraste de la visión popular romántica de los celtas como una civilización de gran personalidad, de guerreros poderosos que conquistaron buena parte del continente europeo, tal definición lleva a un extremo demasiado simple la ambigua imagen de lo celta, que a la vez oscurece la presencia de otros pueblos que vivieron en la Edad del Hierro. Un investigador del celtismo como Joseph Déchelette (1862-1914) vinculó grupos celtas con ciertas regiones europeas, donde cada grupo tuvo su protagonismo en momentos concretos de la historia. Es lógico cuestionar sobre si todos estos grupos que distinguió este arqueólogo francés son propiamente celtas o realmente mezcló llamando celta también a todas las tribus asimiladas, influidas, o incluso semejantes, próximas o vecinas de los celtas, y que eran desconocidas por el mundo grecolatino. Pero por otro lado, estos grupos, ya sean de tradición celta, emparentados, afines o vecinos pueden haber experimentado una celtización a lo largo de los siglos, una influencia que les hace evolucionar forjando su propio destino, varios grupos con una cultura compartida, no estrictamente homogénea pero sí reconocida como similar con un pasado en común. O tal vez el significado de lo celta ha variado con el tiempo.


He aquí las regiones célticas que J. Déchelette distinguió en esta percepción clásica del celtismo:

1.- La céltica continental que correspondería a la Galia, Italia del Norte, España del Norte, Bohemia, Transilvania, Rusia del Norte, Sur de Alemania, Austria y Hungría.

2.- La céltica Insular que abarcaría Inglaterra, Escocia e Irlanda.

3.- Y una céltica germánica integrada por el Norte de Alemania, Dinamarca y Suecia.


 

   Otra visión muy diferente y crítica es la defendida por el arqueólogo inglés J. R. Collis, que rechaza la existencia de un pueblo y una historia, no hay una cultura, religión ni lengua común, ni siquiera una etnia única, y que debería hablarse sólo de pueblos de la Edad del Hierro negando incluso el término celta. Según Collis los celtas son resultado de una construcción artificial de la historia y la política, por lo tanto nunca existieron como pueblo sino que constituyeron una amalgama de tribus, comunidades que sobre todo los romanos designaron bajo un mismo término sin ninguna distinción. En esta guisa lo que nos ha llegado sería fruto de una convergencia de herencias históricas y tradiciones bajo una misma denominación.

  No comparto en absoluto hacer tabula rasa con el mundo celta hasta el punto de negarlo. Tuvo que existir un pueblo celta genuino que fue reconocido por los griegos, vagamente pero identificado con un tipo concreto de bárbaros, siempre en el sentido de extranjeros, ajeno a la cultura del "refinado" mundo grecolatino.


En cierto modo, el enfoque heterogéno tiene su parte de verdad, pero considero que dentro de esta heterogeneidad hay elementos en común que invitan a suponer una unidad dentro de la diversidad. La capacidad de integración de unos celtas genuinos poseedores de un gran acervo cultural influyó poderosamente a otras comunidades, mediante lazos de parentesco inauguraban o reforzaban las relaciones sociales y/o comerciales. Los contactos comerciales, la convivencia y la fusión con nuevos grupos definiría nuevas etnias básicamente cohesionadas como para distinguirse de otros grupos foráneos, con una organización socio-política singular y una lengua propia. Todo ello supone una concepción globalista de lo céltico. La irradiación del componente céltico sería de tal magnitud que en cierto modo uniformó muchos rasgos culturales de las poblaciones de Europa.

 


   Los celtas son difíciles de perfilar por los investigadores, para muchos fueron las culturas Hallstatt Final y La Tène. El trabajo arqueológico en el siglo XIX estableció la conexión entre las fuentes antiguas y los objetos materiales, entre el término celta y la cultura de La Téne. Aunque esto ha restringido el uso del término celta excluyendo poblaciones anteriores.

 

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Casco de la cultura de La Tène, procedente de Agris, Francia.


3.- La ausencia de un estado unificado.

A lo largo de la historia estos grupos nunca constituyeron una nación, se diseminaron por distintas partes de Europa e incluso su final fue dispar en el tiempo y el espacio, desvaneciéndose en distintos momentos, lugares y circunstancias. A pesar de todo ello, aún aparentemente desorganizados, dominaron Europa durante cinco siglos, en su máximo apogeo entre los siglos V y III a.C., alcanzando los extremos occidentales (España) y orientales (Norte de Rusia). Su dispersión estableció variados destinos, más tarde o temprano fueron absorbidos, integrados o aniquilados.


4.- Las raíces prehistóricas de los celtas.

En fases protohistóricas en la formación de la cultura celta, perteneciente al ramal indoeuropeo occidental, intervienen varias culturas neolíticas, la investigación ha destacado especialmente tres: los Pueblos del Vaso Campaniforme (occidental), los Pueblos Cordados (centroeuropa), y los Pueblos Kurganos (orientales). Sin olvidar que intervienen otras muchas culturas del ámbito europeo-asiático en un proceso recurrente de contactos, migraciones, asimilación y diversificación de grupos sucesivos. Las relaciones serían unas veces pacíficas, otras veces hostiles dando lugar a la escaramuza o la invasión. Un crisol de comunidades que se unen, evolucionan, se dividen y expanden una y otra vez. La fusión de las culturas más interconectadas va creando culturas renovadas y el desvanecimiento de las más antiguas. La simbiosis de grupos que se desplazan genera nuevas realidades, pero en este punto de la prehistoria sobre lo proto-celta no nos extenderemos más porque exije un amplio desarrollo.

5.- Los núcleos originales celtas.

Hay quien piensa que la configuración de los celtas no responde a una invasión ni colonización extranjera aunque hay desplazamientos de población, cristaliza la impresión de una evolución de varias culturas neolíticas que interactúan. Bajo la denominación celta se agrupan diferentes tribus que no pueden sujetarse a una localización geográfica concreta. Un buen número de estudiosos sostienen que los celtas históricos se hayan vinculados a la cultura de La Téne o lateniense, que fue la cultura centroeuropea más avanzadas durante la Segunda Edad del Hierro ocupando las actuales Francia oriental, Sur de Alemania, Austria, Chequia, Eslovaquia y Hungría. Durante el siglo V a.C. se propagó con notable éxito por las regiones de Francia, Países Bajos e Italia. Las razones de tan acelerada expansión son explicadas mediante la conquista militar en virtud de los testimonios grecolatinos que refejan un panorama de desolación e inestabilidad por la llegada masiva de oleadas celtas que siembran el caos. Sin embargo, otros investigadores rechazan de plano la conquista militar, pues se trata más bien de correrías. Me inclino a pensar que hay parte de verdad en ambas propuestas y añado que la capacidad de adaptación-integración de los pueblos celtas está muy infravalorada, y que primaría la irradiación o influencia socio-cultural por desplazamientos de ideas, de comerciantes, de artesanos, y del mercenariado.


Se han propuesto dos núcleos originales para la cultura de La Tène, hoy día corresponden a regiones de Francia y Alemania. En el mapa inferior los focos originarios se han señalado con las letras A y B, dentro de su área de influencia. Las flechas señalan posibles expansiones, contactos y/o invasiones hacia el Norte (las islas británicas), al Sur (península italiana, litoral meridional francés) y hacia oriente (alcanzando el Danubio, Balcanes, y Anatolia).

A. Cuenca media del Sena (Champaña), a la altura del Marne-Mosela.

B. Cuenca media del Rin (Hünsruck-Eifel), en el "bosque herciniano" (zona norte de los Alpes). Según los autores romanos tomaba 60 días de marcha atravesar este denso bosque que cubría la actual Alemania.




   La fecha clave es el siglo V a.C. porque representa la quiebra y desintegración social del mundo hallstático, que fue la cultura destacada de la Primera Edad del Hierro cuya área nuclear coincide con la céltica. Este ocaso abre la puerta al surgimiento de una nueva cultura que cobra fuerza a partir de estos momentos, la cultura de La Tené, que será la protagonista de la Segunda Edad del Hierro, desde el siglo V hasta el siglo I a.C.


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   Hay que señalar que la transición de Hallstatt-Tène no significa ruptura, se traduce más bien en un cambio del eje económico hacia el Norte, incluso los hallstáticos pueden ser considerados antepasados de los latenienses, estos últimos son herederos de un gran acervo cultural, aunque en el amanecer lateniense habría más factores implicados como la caída de la ruta comercial del Ródano, cerrado este acceso al Mediterráneo los celtas miran hacia Europa Oriental buscando relaciones comerciales con los escitas, no es casualidad que la cita de Helánico de Mitilene refiera a celtas y escitas como Keltosskýthas.


Otro detalle que manifiesta el problema de considerar a la cultura de La Téne como celtas originales es que coincide con la aparición del término celta por contacto griego, si bien ignoramos si ellos mismos se denominaban así. Además, nos hacemos la siguiente pregunta, ¿si los griegos los llamaron así al encontrarles en el siglo V a.C. significa que antes no existían? El hecho de no haber entrado en contacto con ellos hasta tal fecha no significa que no vivieran instalados en diversas áreas europeas mucho antes. Tal vez el fenómeno céltico se presente dispar en espacio y tiempo porque fue fruto de diversos impulsos u oleadas que comenzaron antes del surgimiento de la cultura de La Téne que sería otra expresión del marco cultural común, esto encajaría mejor para explicar las noticias de Heródoto sobre la presencia de celtas más allá de las Columnas de Hércules, en la península Ibérica. Realizadas estas reflexiones continuemos con la visión clásica que identifica celtas originales con cultura de La Téne.

 

   En los primeros tiempos los antiguos núcleos latenienses del siglo V a.C. presentan una economía bastante autárquica. Se trata de pequeñas jefaturas que tienen relaciones en inferior categoría con los principados hallstáticos aportando materia prima y esclavos. Si observamos las primeras tumbas latenienses, los objetos suntuosos no están tan extendidos como cabe esperarse fruto del enriquecimiento. Sus necrópolis proporcionan una imagen de sociedad notablemente igualitaria. Pero este panorama cambia a mediados del siglo V a.C. por muchos motivos: aumento de la población, aumento de la producción de la minería del hierro, incremento del comercio por la mayor presencia de los mercaderes del Mediterráneo Oriental... Cuando sucede el colapso de los principados hallstáticos, muchos centros son abandonados, la desaparición de Heuneburg simboliza el fin de la organización estatal y del sistema económico y social de los príncipes hallstáticos. Los territorios latenienses que durante la Primera Edad del Hierro estaban en un plano secundario de la economía, ahora son centros económicos de primer orden. Todos estos elementos confluyen en la consolidación, ascenso y fortalecimiento que le aguarda a la cultura de La Tène.

6.- Los celtas no tuvieron una religión específica o nacional.

Hablar de mitología celta es como decir mitología africana. La dispersión y los propios antagonismos políticos y sociales no jugarían a favor de una religión unificada. Por lo que destaca la falta de unidad en sus concepciones religiosas. Posiblemente cada tribu tuviera sus divinidades propias, pero esto no descarta que tribus vecinas reconozcan y compartan varios dioses comunes, por eso parece más adecuado hablar en plural, de mitologias celtas. Una creencia común se observa en un comentario de Julio César que expone que todos los galos afirmaban proceder de Dis Pater. Este fue el nombre dado por César a un dios común de quien todos los galos dicen proceder, se ha identificado con una deidad denominada Teutates.

   Teutates, del galo touta, significa tribu-pueblo, parece una divinidad de origen subterráneo equivalente al Plutón romano. Aunque este nombre se halla únicamente asociado en las inscripciones al dios Marte (Marti Toutati), esto nos lleva a interpretar sin equívocos que Teutates es un dios galo paralelo al Marte romano, es decir, que esencialmente fue un dios de la guerra. Lo más probable es que cada tribu gala debió tener su propio Teutates que cada cual adoraba bajo un nombre diferente, Alborix, Caturix, Lucetius, Rigisamos... Un problema añadido es que las divinidades celtas se confundieron con las romanas cuando compartían rasgos similares, rasgos que se dispersan que luego hallamos en dos o tres divinidades diferentes.


7.- La cronología del mundo celta.

A tenor de lo expuesto, hay que reconocer que la tarea de establecer una cronología de los pueblos celtas es una patata caliente. Muchos autores han propuestos varias fases a la hora de analizar la cultura lateniense, el primero fue Otto Tischler (1843-1891) que propuso 3 períodos en función de la evolución de la tipología de la cultura material metálica (fíbulas y espadas), más tarde fue perfeccionada por Joseph Déchelette que estableció una cuarta fase para las islas británicas, en función de tipología de armas, adornos, vasos y otros marcadores de carácter cultural.



La cronología mas utilizada y de la cual nos serviremos es la propuesta por J. Collis que presenta 3 fases: clásica, expansiva y una última que podemos calificar de regresiva.

La Tène A - período clásico (500-400) a.C.
Al ocaso de Hallstatt le sucede el amanecer de La Tène. Se hace evidente el cambio de una sociedad notablemente igualitaria a otra donde se incrementa la riqueza de las minorías dirigentes. Esto sucede a mediados del siglo V a.C. donde la arqueología revela una etapa de esplendor, si se puede celebrar así a una etapa de mayor desigualdad social, verificable porque hay tumbas que destacan en lujo con la aparición de objetos suntuosos: carros de dos ruedas, en la cultura Hallstatt eran de 4 ruedas, espadas, lanzas y yelmos de bronce, torques y brazaletes de oro, e importaciones mediterráneas, como unos singulares jarros picudos etruscos.

La Tène B – fase de expansión (400-150) a.C.
Las fuentes grecolatinas testimonian grandes migraciones y conquistas militares. Se trate de conquista o saqueos, se infiere un panorama de desorden y caos generalizado, una todavía insignificante villa llamada Roma es arrasada en el 386 a.C. Al Este Alejandro Magno pacta con los celtas en el Danubio en el 335 a.C. Otro hecho registrado en el año 279 a.C. refiere que los celtas saquean el santuario de Apolo en Delfos, aunque esta vez los definen con otro término, los gálatas. Notamos en este momento que para referirse a los celtas orientales que se han instalado en Asia Menor o Anatolia (actual Turquía) emplean el término de gálatas. Lo más extraño del asunto es que la arqueología no detecta un clima bélico tan abierto como declaran las fuentes antiguas, al contrario revela la ausencia de grandes poblados o sólidas fortificaciones. Paradójicamente el paisaje que predomina es el de pequeñas aldeas y granjas aisladas más en sintonía con un modo de vida pacífico incluso en regiones nucleares de la cultura lateniense que se expresa más como mundo rural que militar. Las contradicciones del celtismo.

La Tène C – período de los oppidas (150-50) a.C.
Denominada así porque la población se concentra en enclaves fortificados, los oppidas. Los celtas comienzan a sufrir continuos reveses militares por toda Europa, el azote de las nuevas potencias como Roma en progresión, tomando el sur de Francia (ahora provincia: Galia Narbonense); Roma no olvidará la cuenta pendiente del 386 a.C. En Oriente los celtas son sacudidos por el poderoso reino de Dacia y en el Norte una confederación de tribus germánicas anuncian tiempos aciagos para el mundo celta. Esta fase concluye con la conquista de la Galia por Julio César.


   La comprensión del mundo celta no puede reducirse a generalizaciones ni a soluciones simples, sí tenemos claro que en ningún caso puede vincularse el celtismo a una única etnia con un carácter estable o estático, homogéneo, cerrado o invariable vinculado a conceptos de pureza, como se hizo en épocas pasadas. Puede decirse lo mismo sobre sumerios, griegos y tantos otros pueblos que parten siempre de la suma de lo diferente en un dilatado proceso que genera una realidad nueva y a veces eclosiona triunfante. Por tanto, como algo nuevo que es, se diferencia de lo anterior. La carga de las tradiciones anteriores es lo que la investigación debe detectar para discernir interpretando lo que ha sucedido, un tarea minuciosa y complicada porque los rasgos culturales se van diluyendo/transformando poco a poco a lo largo del tiempo.

   Más allá de la identificación etnia=cultura material, hoy se tiene una visión más abierta y flexible acorde con que los celtas alcanzaron su peso en la historia principalmente a través de continuas influencias acumulativas -celtización- en mayor y menor medida lo que también explicaría la diversidad dentro de la unidad céltica. Los celtas posiblemente surgieron de una raíz ideológica-cultural común y una extraordinaria capacidad de adaptación al lugar al que llegaban conservando su carácter o herencia ancestral, y esto explicaría en parte su rápida difusión y mezcla con otros grupos que componen el mundo celta. Por eso se ha empezado a revisar la posibilidad sobre que no existió un pueblo celta sino que existieron muchos pueblos celtas, y hasta ahora hemos pretendido que todos encajen en esos rasgos variopintos referidos por autores antiguos con siglos de diferencia. La dificultad estriba en descubrir a partir de cuándo, quiénes y cómo se compone ese mundo celta genuino.


Actualmente el mundo celta carece de una precisión histórica debido a que se han generado diferentes versiones sobre quíénes fueron realmente los celtas.

1) Una primera versión, que es la que hemos contemplado aquí responde a la arqueología tradicional que mantiene el concepto étnico de lo celta. Comparto esta postura pero he querido actualizarla estableciendo un sentido étnico plural, es decir, aplicando que los celtas tenían un origen diverso de culturas afines que convergen hacia una cultura común. Posteriormente el choque con pueblos muy distintos es lo que remarca su identidad por contacto de lo diferente, aunque considero que hubo una generalización. Estimo que los celtas son más antiguos que la cultura de La Tène.

2) La segunda es una revisión crítica en curso, iniciada en los años 80 del siglo XX, y que a veces se excede pienso, negando la propia existencia de lo celta. Otra corriente de revisión moderada trata de depurar multitud de deformaciones, manipulaciones políticas e ideaciones que ha sufrido el concepto de lo celta, asumiendo que siendo los historiadores quiénes han creado este problema sean ellos quiénes deben resolverlo. Y en esta dirección se trabaja para ofrecer un cuadro más riguroso si cabe, una restitución del concepto celta lo más fidedigna posible, que probablemente explicará que lo celta ha tenido en la historia antigua buen número de significados que se han confundido y hasta solapado.

3) En tercer lugar hay otra percepción que considera unos celtas inmortales, imperecederos en el tiempo, que discurren imperturbables en la historia incluso hasta nuestros días, producto de una acumulación de datos procedentes de distinas regiones y en momentos dispares en el tiempo.

y 4) La última versión son los celtas New Age, se adentra en el surrealismo, en la fascinación y un mercado en el que se ofrece al público un encantamiento céltico-fantástico de unos guerreros poderosos de una sociedad envuelta en las brumas de la magia y la belleza de unos bosques místicos. Esta imagen del mundo celta acaba mezclando un poco de todas las versiones con lo que tendremos unas historias entretenidas pero que no se acercan a lo que estamos buscando, la definición completa y exacta de la realidad celta.

 

   Sea como fuere, cada uno tiene una visión de lo celta y seguirá demandando información que responderá a una de estas cuatro versiones. Aunque el ciudadano no percibe esta pluralidad, las categorias más idealizadas de celtas prevalecerán hasta que el mundo académico resuelva este desorden.




Referencias:

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2 La cualidad de un saber unificado

   Según han observado algunos autores, la fragmentación del conocimiento ha sumido en un caos a las Humanidades y a las Ciencias en las últimas décadas. El surgimiento de numerosas ramas del saber con divisiones y subdivisiones han enredado y alejado el verdadero conocimiento de la sociedad generando confusión e inseguridad. Por otro lado, la excesiva especialización provoca en muchos casos que el experto haga de su disciplina un sayo y se vayan creando parcelas de estudio elitistas, cada vez más restringidas y aisladas unas de otras. Por supuesto, en ocasiones hay colaboración y las investigaciones interdisciplinarias dan frutos, algunos avances y… nuevas disciplinas que se vuelven a especializar y separar.

   Esta atomización o taifas del saber se han hecho progresivamente ininteligibles para la mayoría de la población, incluso entre los propios investigadores, en ocasiones desconocen totalmente el campo del otro, un físico puede no saber qué es un gen, o un médico sabe poco o nada de nutrición. El resultado general es que aumenta la distancia y la incomunicación entre los propios investigadores y el abismo es mayor con el ciudadano por la excesiva sofisticación del lenguaje, los particulares modos de análisis, y las propias normas de validación. A ello sumamos la pobre divulgación, unas veces simplista y equívoca, otras densa y compleja para hacer comprensible el valor del descubrimiento, su significado y una posible aplicación práctica en beneficio del conjunto.

   Desde hace mucho tiempo, hubo eruditos que señalaron la importancia de unificar el conocimiento bajo unos patrones comunes o leyes naturales. Algunos incluso tuvieron cierta intuición para considerar que un mayor conocimiento podía acarrear consecuencias que podían perturbar el orden establecido. Bajo el ideal de buscar un saber unificado que permitiese descubrir las leyes naturales que rigen el Universo el físico e historiador Gerald Holton acuñó la expresión "Hechizo jónico" para referirse al arduo labor intelectual de los antiguos filósofos griegos al tratar de discernir estas leyes. En pocas palabras el Hechizo Jónico no es más que la creencia en que las leyes naturales pueden ser halladas y entendidas.



Según la tradición griega, el primero en emprender esta búsqueda fue un jonio que vivió en el siglo VI a.C, Tales de Mileto (imagen superior), que probablemente fue también el primero en desenterrar el olvidado conocimiento babilónico y llevarlo a la Hélade. Más tarde Aristóteles en el siglo IV a.C. reconocía a Tales de Mileto como fundador de las ciencias físicas. Aristóteles será quien siente los primeros pilares de la lógica sistemática, realizó el primer compendio de reglas para un razonamiento riguroso.

Desde entonces, esta nueva forma de estudiar el Universo fue denominado por los griegos PHILOSOPHIA (filosofía), voz que significa "amor al conocimiento" o "voluntad de saber", abarcaba todo tipo de sabiduría.


   Muchos han sido los sabios que han sido atraídos por el "Hechizo Jónico", podríamos citar algunos de ellos brevemente, aunque merecen sendos monográficos porque su genio y deseo de conocimiento fue extraordinario.

   Uno de estos grandes sabios fue sin duda San Alberto Magno, vivió en el siglo XIII, maestro de Santo Tomás de Aquino, destacó por investigar las causas que operan en la naturaleza, en propias palabras del dominico "el experimento era la única guía segura en tales investigaciones". Sus trabajos y aportaciones contribuyeron al desarrollo de la ciencia en todas las ramas del saber de la época. Coetáneo a éste fue el sabio fraile inglés Roger Bacon, precursor del método científico moderno. Su interés se dirigió desde el primer momento hacia la ciencia experimental, se propuso como objetivo llevar a cabo un estudio enciclopédico y crítico de todas las ramas del saber.


   Entre los siglos XVI-XVII vivió otro personaje, que fue un verdadero genio que llegó a dominar todo el campo de la ciencia, Francis Bacon (imagen superior), considerado el fundador de la filosofía de la Ciencia, concibió un conocimiento disciplinado y unificado como la clave para la mejora de la condición humana. Otro hito significó René Descartes (1596-1650), fundador de la geometría algebraica y la filosofía moderna, sentó las bases de la creencia en la unidad del saber que iba a influir profundamente en el pensamiento de la Ilustración. Y por supuesto, Isaac Newton (1642-1727) que simbolizó la plasmación del reduccionismo cartesiano en la gestión de la ciencia, sus formulaciones matemáticas permitieron el primer gran avance de la ciencia moderna. Para Newton el universo no sólo era ordenado sino también inteligible.

   Y desde Newton es cuando la complejidad de la ciencia y las Humanidades se intensificó con las décadas. Realmente hasta finales del siglo XVIII todavía una persona podía dominar todos los campos del conocimiento científico. Llegó un momento en que fue imperativo limitarse a una parte o sección del saber, si se quería penetrar más intensamente en ese conocimiento concreto.

   Así se impuso la especialidad de la Ciencia y todo fue creciendo, intensificando y dividiendo cada vez más. La divulgación de los trabajos cada vez fue más sofisticada e incomprensible para los profanos, pues los investigadores tendieron más a la utilización de léxicos que sólo entienden ellos. Esto supone un grave obstáculo para la ciencia y una pérdida de contacto progresiva hasta la escisión con el mundo no científico.

   La consecuencia es que este alejamiento favorece esa imagen de los científicos como un reducido grupo de elegidos, más temidos (cuestionados) que admirados (útiles pero al servicio de otros propósitos), esto ha llevado a una buena parte de la sociedad a rechazar y apartarse del camino científico. Lo cierto, es que desde la industrialización nuestra sociedad es consciente de los indeseables efectos secundarios del éxito evidente de la ciencia; efectos secundarios por decirlo suavemente, en realidad son catastróficas las consecuencias: nuevas enfermedades proliferan, las epidemias del cáncer y las cardiovasculares están descontroladas, la cronificación de otras muchas que antes no lo eran, se incrementan las degenerativas, crece la infertilidad, en suma constituyen el más estrepitoso fracaso de la medicina "moderna", unido a la destrucción de innumerables especies del mundo animal y vegetal, desastre medioambiental que es directa e indirectamente provocado por el envenenamiento del aire, agua y tierra, efectos imparables para sostener lo insostenible, una demanda de materia primas y de energía que están vaciando y destruyendo la corteza terrestre. Para resolver este gravísimo problema global las soluciones pasan por un cambio de actitud, una nueva mentalidad, que va más allá de la ciencia, afecta al sistema de valores que otorga un conocimiento inherente a las ramas del saber más humanistas.

"...los científicos también porfían para procurar resultados a corto plazo, no tienen en cuenta más que sus objetivos particulares y se desinteresan por completo de los efectos que puedan producir sus hallazgos en todo el mundo. Yo creo que los científicos son responsables de muchas de las cosas perniciosas que agobian, hoy día, a la Humanidad."

EDWARD GOLDSMITH   


   Todo esto es fácilmente atribuible a la Ciencia, a los científicos y tecnócratas, por no entender o carecer de una visión de conjunto, de considerar que su parcela de saber es más importante que la de los demás, y subestimar el hecho que cualquier conocimiento puede crear problemas y no es ignorándolos como se resuelven.


   Así es menester que la ciencia no sea percibida como un misterio por los no científicos, se debe eliminar el gran abismo entre ambos, mediante mecanismos sencillos de apertura y convergencia, en lugar de la cerrazón y la dispersión. En este sentido el profesor Edward O. Wilson, pionero de la sociobiología, acuña el término "consilience", defiende que se puede y debe superar la división entre las ciencias y las humanidades, considera que una sociedad guiada únicamente por la ciencia corre el riesgo de trastocar el orden natural o equilibrio del que formamos parte. Si se da demasiada autoridad a la Ciencia, autoridad que no es otra que la ejercida por intereses privados y explotadores, se corre el riesgo de convertirla en un indiferente tumor autodestructivo tal y como está sucediendo.


"...las ciencias exactas no tienen respuestas para todo y debemos aclarar de una vez que en un nuevo humanismo los hombres de ciencia y los humanistas tradicionales deben aprender a ser más humildes y más escépticos acerca del valor de su trabajo y prestar más atención a lo que el hombre está haciendo al otro lado de la valla. Hoy día, todos tienden a creer que su campo de acción es un poco más importante que el de los demás."

THÉO LEFÉVRE.   



   Los científicos deberían intentar realizar un pequeño esfuerzo pedagógico y tratar de hacer de su campo de trabajo una materia asequible a todo el mundo. En esta labor hemos hallado importantes avances en la ardua tarea de sintetizar, compartir y reflexionar sobre las conclusiones de importantes investigaciones que se llevan a cabo por ejemplo en el campo de la medicina celular con incontestables éxitos de la que se están beneficiando miles de personas en el mundo, fruto de la cooperación de la bioquímica, física, microbiología, inmunología, biología celular, nutrición ortomolecular y otras tantas disciplinas, supone una concepción nueva de la medicina para tratar las enfermedades que convierten al paciente en autónomo, recuperando el conocimiento sobre el funcionamiento de su propio organismo y prefigura la aparición de un nuevo sistema sanitario no tan excesivamente dependiente de una industria de inversión.

   Y por su parte, la sociedad, los no científicos deberían aceptar la responsabilidad de mostrar mayor interés por los conocimientos indispensables que sí pueden aplicar como mejora de su condición de vida, la de sus familias y las futuras generaciones. Del mismo modo que no hace falta saber solfeo para apreciar una sinfonía clásica, no hace falta ser un genial escritor para disfrutar leyendo una magnífica obra de la literarura universal. Hoy más que nunca, se han de restablecer los lazos que se han perdido y que han sido sustituidos por un cúmulo de distracciones y actitudes alienantes, recordemos que el conocimiento es poder, debemos prestar más atención e indagar más allá de los canales de masas promocionados.


De todo lo expuesto podemos sacar varias conclusiones que dejo para reflexionar al sabio lector. A modo de resumen la idea básica es que poseer lo esencial de cada campo del saber es más valioso y útil que poseer un conocimiento intenso especializado, pero aislado del resto de materias. La fragmentación del conocimiento no contribuye a una visión más clara de la realidad que pretendemos discernir. No se puede adquirir una perspectiva equilibrada bajo una formación que no ha integrado las ciencias sociales, naturales y las humanistas, por muy responsable y meticuloso que se preste al análisis, mientras haya un déficit en alguna de ellas la sabiduría será fragmentaria y sesgada. La convergencia del conocimiento o cualidad de un saber unificado facilita y proporciona una deseable y beneficiosa comprensión de esta tremenda y compleja realidad física y existencial.

 

Bibliografía.
- J.STEPHENS. Francis Bacon and the Style of Science.
- D.L.GOODSTEIN. After the Big Crunch.
- G.R.URBAN. ¿Sobreviviremos a nuestro futuro?
- E.O. WILSON. Consilience. La unidad del conocimiento.
- J. PRESAS SERRA. Vida de San Alberto Magno.
- G. HOLTON. Einstein, History, and others Passions.
- S. GAUKROGER. Descartes: an intellectual biography.
- E. GARIN. Descartes.
- C.P. SNOW. The two Cultures and the Scientific Revolution.

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1 La antigua China. La Seres griega y la Sina latina.


   A la hora de abordar la cultura china, uno de los principales obstáculos para cualquier profano es la dificultad para reconocer los nombres. Para una persona ajena al mundo asiático en general, que se interna por vez primera en esta parte de Asia se abre ante sus ojos una cultura muy diferente a todo lo que conocemos. Este inconveniente no sólo afecta a Asia, también a África y Oceanía especialmente. Es una lástima que académicamente se presenten historias universales donde se desconocen tantos aspectos y saber de la cultura china, la fascinante India, o el imperio mongol entre otros ejemplos que podríamos analizar saltando de parte a parte por el mundo. Estas carencias amplian aún más la incomprensión en el contexto de un mundo actual más universal, que debe enriquecer nuestro conocimiento.

   Hoy haremos una pequeña introducción o más bien daremos un breve paseo, y poco abarcaremos, pero ésto es tan sólo un primer vistazo. Se necesitarían muchas hojas para describir y comprender la civilización china, que como Mesopotamia y Egipto, nacieron al amparo de grandes ríos. Así el río Amarillo (Huanghe) y el río Azul (Changjiang) fueron la cuna de la civilización china. En el estudio tendremos la tendencia de traducir todos los términos para hacerlos más asequibles, asumibles a nuestro vocabulario, pero su diferente naturaleza no la podemos asociar a los lenguajes internacionales que más nos suenan.

   Lo primero que destacamos de China es que tratamos con el estado más antiguo que ha sobrevivido a nuestros días, mientras en el mundo se han levantado y caído reinos e imperios sucesivamente a lo largo de los siglos, China ha permanecido viva al paso del tiempo. Posee una larga historia jalonada con innumerables luces y sombras, al igual que el resto de naciones poderosas. El pueblo chino actual se nos presenta como la más antigua y conocida historia escrita de la humanidad.


   Al carácter o idiosincracia del mundo chino ha contribuido su aislamiento, más cerrado, como refugio al abrigo de influencias externas, China siempre se ha considerado así misma el centro del mundo, "el imperio del medio" o jung guo, sólo el comercio abriría las puertas hacia las influencias exteriores. El territorio chino quedaba enmarcado en el Extremo Oriente por grandes cadenas montañosas que limitan al oeste de su territorio, las Altai, Kunlun, Tianshan, Karakorum, Himalaya, etc… con la consecuente dificultad para las comunicaciones con el resto del mundo, sólo algunas regiones tuvieron contactos debido a particulares rasgos geográficos excepcionales.

Las rutas de la Seda, ya bien trazadas en varias ramificaciones y vertientes en los siglos I-II d.C., fueron las únicas vías posibles de contacto e intercambio entre China y el Occidente, el imperio romano en estos momentos.
SUE-HEE KIM.   

   Una aspecto muy interesante sobre China consiste en indagar los contactos más antiguos con Occidente ¿la antigua Grecia conocía China? ¿Qué noticias tenía el Occidente antiguo? ¿Qué sabían los chinos de Occidente?

   Como uno de los más antiguos testimonios occidentales, tenemos una vez más a Herodoto, que como ya sabemos escribió en el siglo V a.C, este autor hace mención a los hiperbóreos, las investigaciones realizadas los han identificado con los habitantes de la región de Kuanchung y otras zonas del río Amarillo. Abajo podemos ver una versión del mundo según Herodoto, los hiperbóreos han sido situados arriba a la derecha.


   Más tarde, ya en los tiempos de los reinos helenísticos y el imperio romano, la principal fuente occidental sobre China viene del astrónomo y geógrafo Ptolomeo de Alejandría, que vivió en el siglo II d.C. Esta información fue obtenida a través de mercaderes que habían viajado por la antigua ruta de la Seda. Así constató que Grecia ya conocía la existencia de China incluso antes del siglo II a.C.

   Las variaciones vienen por la procedencia de los nombres. En Occidente desde los tiempos más antiguos hasta el medievo China fue conocida con varios nombres: Seres, Sina y Catay.


SERES. Proviene del término Si (Ssu, seda en lengua china). Éste fue transmitido por los griegos modificado como SER. Esto implica que ya existía comercio de seda desde por lo menos finales del siglo III a.C.



SINA. Procede del latín, del que deriva la palabra China que utilizamos hoy. Esta palabra llegó a Europa a través de la India en el siglo II a.C. Sina alude al nombre de una dinastía reinante, la dinastía Ch´in (Qin, en sanscrito), así se fraguó la palabra China.



CATAY. Es una denominación mucho más tardía, medieval, su origen data del siglo XII, fue tomado de una tribu que dominaba el norte de China, la dinastía Liao, que conocía a los chinos con los términos Ch`itan, Khitan, Khitai, derivando finalmente a Catay, (Cathay en Europa).


   En la Edad Media se especulaba sobre si China y Cathay eran el mismo país. La misma duda flotaba en el mundo antiguo con las designaciones Seres y Sina. ¿A qué se debía tal disparidad? Sencillamente a que un nombre había llegado por ruta terrestre y el otro por vía marítima, ésta era la razón de la confusión. Las distancias eran enormes.

   Puede decirse que el imperio chino sabía más del imperio romano que éste de áquel. Autores como Horacio o Plinio se refieren a China, además la conocida Tabula peutingeriana revela la existencia de la Sera Maior (La Tierra de la Seda), China.

   Desafortunadamente, ambas potencias no pudieron contactar debidamente. Para los chinos el imperio romano era conocido como Taqin (da Qin), el mítico imperio del Extremo Occidente. Incluso conocían las capitales del oriente romano como Antioquía (Hien Tu) y Alejandría (Ngan Tu).

   Hay un célebre episodio que refiere una embajada que la dinastía Han envió con el objetivo comercial de ir al encuentro del soberano de Taqin (el imperio romano), el oficial encargado llamado Gan Ying llegó muy cerca de la frontera romana, pero el encuentro nunca se celebró, debido a la persuasión de los mercaderes partos, que gobernaban el imperio persa, se percataron de la pérdida de beneficios que ellos recibían por los aranceles si China y Roma trataban directamente. Los partos, buscaban controlar la ruta entre Oriente y Occidente para obligar a los viajeros de ambas partes del mundo a pasar con las caravanas por sus tierras. Los persas ya habían iniciado las primeras relaciones con los chinos entre los años 115-105 a.C. Expuesta esta realidad es lógico que los partos pusieran toda clase de trabas, peligros y dificultades en atravesar las fronteras romanas, persuasión que finalmente disuadió al oficial chino evitando una posible alianza entre chinos y romanos, este episodio sucedió en el año 97 d.C. La importancia de este extraordinario episodio fue destacado por el profesor y arqueólogo V.M. Manfredi:

"De haber tenido éxito la misión de Gan Ying, las consecuencias habrían sido impensables. Los dos grandes imperios del planeta habrían podido intercambiar conocimientos preciosos, quizá incluso crear una alianza… / La distancia entre los dos imperios era tal que no había peligro de competencia sino solamente interés en colaborar".
V.M. MANFREDI.   

   Se sabe que en el año 166 el emperador Marco Aurelio (conocido en China como Andoun) envió un embajador para establecer relaciones comerciales directas con China sin el intermediario persa, pero la distancia y otras dificutades también impidieron el acuerdo, este hecho no se menciona en las fuentes romanas pero sí está registrado en documentos chinos de la dinastía Han.

   Existe actualmente una hipótesis defendida por algunos investigadores chinos y de otros países que plantea la posibilidad de que hayan existido soldados romanos viviendo en China, esta posibilidad fue expuesta por Homer Dubs en 1842 cuando advirtió en documentos chinos de la dinastía Han la existencia de un nutrido grupo de soldados extranjeros que operaban seguramente como mercenarios. Estos guerreros intervinieron en un conflicto local en la actual Tayikistán. En una batalla librada en una localidad del río Talas entre un jefe local rebelde y tropas chinas del emperador. Lo curioso del asunto es que los mercenarios extranjeros utilizaban escudos ovalados dispuestos al igual que la típica formación en testudo, y otro detalle era que tenían un campamento que imitaba el castrum. La historia no termina aquí, al parecer perdieron los rebeldes y los mercenarios extranjeros fueron hechos prisioneros, hasta que fueron establecidos en China, a una ciudad que el emperador bautizó con el nombre Lijian, topónimo que se piensa procedería del término Alexandreia (nombre con que se designaba a los asentamientos que fundaban los occidentales en Oriente desde Alejandro Magno). Lo más extraño del caso, es que Lijian fue independiente durante 6 siglos. Hoy se sospecha que estos hombres pudieron ser supervivientes de la batalla de Carre acaecida en el 53 a.C. donde el ejército romano fue masacrado por los partos (que gobiernan en esta época el imperio persa), y los que quedaron vivos fueron deportados por los partos a las regiones más orientales de su imperio, los que lograron escapar alcanzaron China, tras un largo periplo, levantaron su propio asentamiento imitando la estructura del castrum. No hay argumentos sólidos para sostener esta teoría, pero tampoco puede descartarse del todo esta posibilidad a raíz de tales indicios.




Referencias.

Montenegro, A. - Historia de la China antigua.
Cotterell, Arthur. - China a cultural history.
Sue-Hee Kim. - La antigua China.
Chesnaux, J. - Historia de China.
Hudson, G.F. - Europe and China.
Chang, Kwang-Chih. – The archeology of ancient China.
Yap, Yong y Cotterell, A. - The early civilization in China.
Serstevens, A.T. - Los precursores de Marco Polo.
Lattimore, O. - Silks, Spices and Empire; Asia seen throug the eyes of its discovers.


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5 Otto Warburg. La respiración celular y el cáncer.

   En 1931, Otto Heinrich Warburg (1883-1970) doctorado en medicina y química, recibió el Premio Nobel de Medicina por haber hallado la causa primaria y la prevención del cáncer en base a su investigación sobre la respiración celular. Lo extraño de este logro trascendental para y por la Humanidad es que este descubrimiento quedaría silenciado. Así es, no fue difundido al público, y sigue sin difundirse, como muchos otros avances que iremos viendo. Por suerte, gracias a internet como principal herramienta al servicio de todos podemos compartir esta vital información.

   El Dr. Warburg fue uno de los grandes científicos de la época, pionero en introducir las disciplinas de la física y química en la medicina, pues en esta época ambas disciplinas estaban orientadas al mundo inorgánico. Uno de sus grandes logros fue demostrar que las células utilizan oxígeno. Precisamente el Premio Nobel de 1931 le fue concedido por sus investigaciones en la respiración celular, este nuevo avance sobre el funcionamiento metabólico del cáncer permitió abrir y desarrollar una táctica nueva en la lucha y prevención no sólo del cáncer sino de muchas enfermedades. Las investigaciones de Warburg abrieron el camino a la comprensión de los procesos orgánicos a nivel bioquímico, al igual que otros investigadores señalaron posteriormente. Dedujo que subcarencias de micronutrientes y elementos específicos como la vitamina B y el hierro podían desatar el cáncer. Hoy sabemos que hay más causas implicadas, pero lo singular de la fórmula de Warburg reside en proponer reforzar la dieta con micronutrientes específicos de los alimentos para prevenir el cáncer. Al final de su vida consideró que había micronutrientes responsables de desequilibrios que podían causar el cáncer, poniendo verdadero énfasis en los alimentos que ingerimos.


   Sin darse cuenta estaba abriendo las puertas de un universo nuevo en el conocimiento de las enfermedades y en el modo de curar, un nuevo concepto de medicina, porque buscaba las causas reales y no disimular síntomas, buscaba la curación a nivel celular porque es aquí donde surge la enfermedad. Hallar las causas del desorden y un modo de restaurar el equilibrio/salud mediante una correcta ingestión de “micronutrientes” que necesitan las células. El organismo necesita siempre micronutrientes para su correcto funcionamiento, para que se compensen los desequilibrios. Por esto puede considerarse al Dr. Warburg como un precursor de la futura nutrición ortomolecular que crea más tarde Linus Pauling. En efecto, la pretensión de curar el cáncer mediante una corrección molecular significa una vía de desarrollo muy prometedora en la lucha contra el cáncer, hoy ya está siendo aplicada con éxito, lo que debe preguntarse el lector es porque no sabe nada de esto: porque es revolucionario y acaba colocando a la Naturaleza como principal fuente proveedora inagotable (hay miles de sustancias beneficiosas y muchas más por descubrir). Estas sustancias naturales -micronutrientes- son mucho más eficaces, libres y seguras que los fármacos de alta toxicidad (sintéticos), patentados y que son ya la cuarta causa de muerte por efectos secundarios en los países avanzados.

   Es preciso destacar que el mérito de Warburg en lo que refiere al modo de tratar una enfermedad sigue siendo, casi un siglo después, silenciado por la medicina convencional. Aunque muchos médicos están admitiendo los beneficios de utilizar sustancias naturales mucho más eficaces y seguras que los fármacos sintéticos, para la mayoría la dependencia o vínculos con una de las industrias más poderosas de la Tierra, les hace vulnerables al hecho de reconocer que el actual camino de la medicina actual farmacológica y las terapias de impacto o intoxicación masiva en la lucha contra el cancer son un fraude a pesar de ser vendidas como un éxito. La casi totalidad de las investigaciones financiadas y anunciadas por las farmacéuticas como avances han sido imposibles de replicar, lo que significa que no hay interés alguno por buscar nuevos caminos más precisos, eficaces e incluso más baratos, no hay interés por remover la obsoleta pero fructífera industria del cáncer.


   Las conclusiones expuestas en su obra Metabolismo de los tumores apuntan a un hecho obvio, que la dieta basada en alimentos procesados (industrializados) acidifican en alto grado el organismo, lo debilita y enferma. Y todo empeora más si sumamos la falta de ejercicio. He aquí algunas de las conclusiones de Dr. Warburg:


"El cáncer es consecuencia de una alimentación antifisiológica y un estilo de vida antifisiológico"


   La clave de su descubrimiento reside en el estudio celular, confirmó que las células sufren graves alteraciones cuando varía su PH natural (ligeramente alcalino). Los alimentos procesados (industriales, hoy día más desnaturalizados que nunca y repletos de aditivos, decenas de miles circulan sin control alguno, no da tiempo a probarlos para eso está el consumidor cobaya), lo habitual es que crean en el organismo un entorno de acidez que enferma a las células porque la acidez expulsa el oxígeno. En esencia, en la salud celular las sustancias ácidas rechazan el oxígeno y las sustancias alcalinas atraen el oxígeno.


"La falta de oxígeno y la acidosis son las dos caras de la misma moneda. Cuando usted tiene una, usted tiene la otra... / ...privar a una célula del 35% de su oxígeno durante 48 horas puede convertirlas en cancerosas"



"Todas las células normales tienen un requisito absoluto para el oxígeno, pero las células cancerosas pueden vivir sin oxígeno, una regla sin excepción... / ...los tejidos cancerosos son tejidos ácidos, mientras que los sanos son tejidos alcalinos"



   De este modo Otto Warburg demostró que todas las formas de cáncer tienen 2 características fundamentales:

-1-. La acidosis.
-2-. La hipoxia (falta de oxígeno).


   Mientras las células sanas viven en entorno alcalino y oxigenado que les permite un normal funcionamiento, las células cancerosas viven en un entorno muy ácido y carente de oxígeno.


"La causa principal del cáncer es la sustitución por las células del cuerpo de la obtención de energía con oxígeno por su obtención fermentando azúcar".

   Las revelaciones siguen siendo fascinantes, en el estudio también halló que las células cancerosas no respiran oxígeno y no pueden soportar la presencia de altos niveles de oxígeno. Las células cancerosas sobreviven gracias a la glucosa (siempre y cuando el entorno esté libre de oxígeno). Esto significaría que el cáncer no sería más que un mecanismo de defensa que tienen ciertas células del organismo para continuar sobreviviendo en un entorno ácido y carente de oxígeno.


"Todas las enfermedades son ácidas y donde hay oxígeno y alcalinidad no pueden existir enfermedades, incluido el cáncer".



   Sin duda el descubrimiento de Warburg advertía sobre el mal camino que la industria agroalimentaria ha seguido, y hasta que punto desastroso para las sociedades industrializadas. El resultado ha sido, como el cumplimiento de la peor profecía, una auténtica epidemia de enfermedades, entre las más importantes: las cardiovasculares y el cáncer, que nunca antes habían supuesto una plaga para la Humanidad. Es interesante señalar que décadas antes otro premio Nobel de medicina, el Dr. Elías Metschnikkof (1845-1916) en referencia a los cambios radicales en la forma de alimentación, empleo de primeras latas de hojalata y desarrollo de métodos de envasado a gran escala a lo largo del siglo XIX, reconocía que el verdadero progreso consistía en rechazar esta incipiente cocina moderna y en volver a las comidas simples de nuestros antepasados. Es decir, recomienda la vuelta de los crudos y la frescura de los alimentos, pues los alimentos refinados (industriales) alteran seriamente los órganos de la digestión y de la secreción. Un sabio consejo que hoy brilla por su validez.

   Ahora veamos la situación en los años 60 del siglo XX, treinta años después del descubrimiento deliberadamente ignorado de Otto Warburg. Sobre el descenso de calidad de la comida, una degradación que podemos valorar como dramática. Cada generación no puede advertir este empeoramiento porque es un proceso que vive cada persona que asume el tiempo que le ha tocado vivir, pero la evolución en lo que respecta a la calidad de los alimentos hasta hoy día (año 2012) es una situación dramática: déficit de nutrientes, exceso de tóxicos, mientras las multinacionales campan a sus anchas, imponen sus leyes y recompensan a nuestros políticos que miran a otro lado y se despreocupan de la salud de la población.

"...una gran parte de la tecnología es responsable de que la gente viva menos bien que antes. Piense en las cosas que nos vemos forzados a comer en los tiempos presentes (se refiere a mediados del siglo XX, hoy es muchísimo peor). Pollos criados en serie por ejemplo; o carne de ternera estabulada producida en granjas-factorías; y aun la cerveza y el vino elaborados según los últimos métodos de produccion masiva: todas esas cosas merman la vida. La calidad de los alimentos que la gente come o bebe en Italia o Inglaterra e incluso en Francia desciende cada año; no digamos en los Estados Unidos, donde la comida ha llegado a ser nauseabunda".

MAURICE CRANSTON (1920-1993).   


   No por casualidad, el Dr. Linus Pauling (1901-1994), una eminencia en el campo de la bioquímica que se convertiría en uno de los genios científicos del siglo XX, llegó a la misma conclusión que atribuye un déficit de nutrientes en los alimentos industrializados como un factor determinante en la causa de las enfermedades. De esta manera, el Dr. Linus Pauling sentaría las bases de una nueva medicina que recupera la famosa sentencia hipocrática "que el alimento sea tu medicina", y así nació la nutrición ortomolecular, donde se valora como factor de primer orden el potencial de los micronutrientes específicos existentes en los alimentos (vitaminas, minerales, aminoácidos) a la hora de prevenir e incluso curar las enfermedades, como lleva haciendo estas últimas décadas la medicina celular con incontestables éxitos.


Resumiendo, para el Dr. O.H. Warburg el cáncer sería una forma de superviviencia celular porque la persona ha “asfixiado” (dejado sin suficiente oxígeno) a sus células durante demasiado tiempo. Esto se produce por déficit de ciertos micronutrientes entre otras causas. Estas conclusiones de Warburg siguen vigentes a grandes rasgos en la actualidad para la época en que se realizaron.

No obstante podemos añadir que la oxigenación celular no sólo depende de un aire y agua limpios, una buena alimentación (sin aditivos, lo más fresca y menos procesada posible), exije además conocimiento de nutrición avanzada, que es todo lo contrario a lo que nos marca la propaganda o la medicicina convencional, que ni siquiera concede la importancia vital que merece la nutrición, sino que también depende del ejercicio y las emociones. Recordemos la conclusión "estilo de vida antifisiológico". No hace falta estar "matándose" con intensas sesiones de ejercicio duro, simplemente mantener una frecuente y moderada actividad deportiva, sudar un poco contribuye a la oxigenación celular y elimina toxinas ayudando a los sobrecargados y principales órganos depuradores (hígado, riñones). Recordemos la expresión "el ejercicio tonifica", en todos los sentidos. La moderación y la constancia son más valiosos y eficaces que el exceso y la irregularidad.

El estado mental, la actitud ante la vida, o la propia vida espiritual contribuye también en gran medida a un equilibrio celular. Nuestras células son también sensibles y funcionan peor, no reciben oxígeno cuando estamos ofuscados o deprimidos, en permanente estado de alteración por los problemas o insatisfacciones reprimidas y el ritmo frenético cotidiano.

Por último, la exposición a campos electromagnéticos ya no es hipotética, desde 1973 la OMS sabía que los campos elctromagnéticos tienen efectos nocivos sobre los seres vivos con multitud de efectos biológicos, la exposición crónica merma el sistema inmunitario. A día de hoy sus efectos están claramente establecidos como demuestran las numerosas resoluciones, declaraciones, llamamientos y manifiestos de comités científicos y médicos que advierten que estamos ante un grave problema de salud pública y que no se está aplicando el Principio de Precaución como señala también el informe del grupo de trabajo internacional Bioinitiative (2007/2012) que réune más de 1800 estudios.

La radiación al ser crónica y acumulativa penetra en todas las personas expuestas a dispositivos wifi, móviles, telefónos inalámbricos entre otros. Interrumpe el correcto funcionamiento biofísico, que como organismo vivo reacciona a tales agresiones de radiación artificial, si se perpetua esta agresión crónica la propia individualidad y predisposición de cada persona generará problemas específicos siendo los más vulnerables los niños, mujeres embarazadas, ancianos y personas con problemas cardíacos, varios países en todo el mundo han tomado sus propias medidas de cautela, especialmente la sustitución del wifi por sistemas con cable en los colegios, bibliotecas, hospitales. El Consejo de Europa emitió la Resolución 1815 (año 2011) que está siendo aplicada por los estados miembros más responsables. No es la primera vez que compañías, en este caso la industria inalámbrica, sesgan estudios y promueven los diseñados para bloquear y anular el avance de la ciencia médica. De hecho, no hace mucho, en décadas pasadas aquellos médicos y científicos que señalaban los riesgos del tabaco eran tachados de conspiranoicos y sus estudios eran desacreditados. Todavía puede verse en google images haciendo una sencilla búsqueda (anuncios tabaco), veremos aparecer miles de médicos, enfermeras, científicos destacando y avalando las virtudes del tabaco para la salud. Tengamos cuidado porque vivimos en una época donde la industria ha usurpado a la ciencia en gran medida.


La segunda parte de este artículo referente a los alimentos que contribuyen a la oxigenación celular ha sido retirada para una mejor ampliación en una futura publicación.



Referencias.
-CAMPOY, J.A. Cáncer, qué es, qué lo causa y cómo tratarlo.
-I Congreso Internacional de la International Society for Proton Dynamics in Cancer.
-WARBURG, O. Metabolismo de los Tumores.
-WARBURG, O. Geissler AW, Lorenz S. Action of riboflavin and luminoflavin on growing tumor cells. 1968
-WARBURG, O. Geissler AW, Lorenz S. Genesis of tumor metabolism by vitamin B1 deficiency (thiamine deficiency). 1970
-WARBURG, O. The Prime cause and prevention of cancer -Part 1 with two prefaces on prevention. 1966.
-WARBURG, O. The Prime Cause and Prevention of Cancer, Second Revised Edition. 1969
-World Association For Cancer Research.



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7 La civilizacion micenica. La era de los aqueos

   Allá por el 1700 a.C. mientras la influencia de la magnífica civilización cretense había alcanzado gran peso internacional, en buena parte de Grecia se detecta cierta unidad cultural, al consolidarse el primer pueblo del que se sabe habló griego: la civilización micénica. Esta civilización del Egeo junto a la civilización cretense pertenecen a un mundo prehelénico mucho más amplio, del que se nutrirá y germinará posteriormente la civilización griega. (La antigua Grecia. Períodos y consideraciones culturales-). El término micénico es útil para designar este período concreto de la historia que transcurre entre los años 1700 al 1200 a.C. aproximadamente.

Máscara de Agamenón. El término micénico fue acuñado por Heinrich Schliemann (el descubridor de Troya) que en 1876 realizó una sistemática excavación en la ciudadela de Micenas hallando el palacio y el denominado Círculo funerario A (en una de sus tumbas de fosa halló ricos ajuares, entre los que se encontró la célebre Máscara de Agamenón, perteneciente al siglo XVI a.C. En realidad no se trata de este rey, sino de un príncipe 3 siglos más antiguo. Esta máscara realizada en una fina lámina de oro mediante repujado representa seguramente el tipo ideal de la sociedad micénica, a diferencia de la cretense, presenta barba y bigote, con un semblante varonil que el orfebre trató de dotar con el mayor realismo posible.

   El mundo micénico abarcó una serie de ciudades ubicadas en los territorios que se extienden desde el sur del Peloponeso, el Ática, hasta el Norte de Beocia. Todas estas ciudades tuvieron en común una unidad cultural, aunque no política como afirma Homero en la Ilíada, pues en estos tiempos acontece la destrucción de Troya en torno al 1300 a.C., fecha tan relativa como insegura (además Troya fue destruida muchas veces, no hubo una guerra de Troya, sino varias guerras de Troya. Se pensaba que los micénicos que asediaron la Troya homérica estaban unificados federalmente bajo el rey de Micenas (Agamenón) como “rey” de los aqueos, sin embargo, más que unidad política lo que realmente existió fue una alianza de ciudades propia de una sociedad pirática en busca de botín.

    Restos de la acrópolis de Micenas (maqueta).

   Los primeros señores micénicos debieron vivir en tiendas o estructuras de madera, las ciudades halladas en piedra fueron construcciones más tardías y no se fortificaron hasta finales del siglo XIII a.C., en unos momentos de violentos conflictos y grandes destrucciones generalizadas. Sólo en la Argólida hubo cerca de 10 recintos de piedra, 7 en Ática y 10 en Beocia. Según la arqueología para esta época fueron atacadas algunas de las grandes fortalezas. En el siglo XII a.C. se produjo la destrucción de Micenas. Pilos y Tirinto fueron destruidas por el fuego y muchos centros menores quedaron abandonados. En el caso de Pilos, que sería arrasado y destruido por el fuego, cabe señalar que el archivo de este pequeño palacio provinciano se salvó por puro capricho del destino, el fuego coció las tablillas de arcilla perpetuando así su conservación, ¡no hay mal que por bien no venga!, así se ha podido conocer datos muy interesantes de la situación que se vivía en Pilos por aquella época, que no sería muy distinta a la de otros enclaves micénicos. Según las tablillas el panorama refiere intensas operaciones bélicas con incremento de la producción de armas, afán recaudatorio, situación de tropas, aprovisionamiento de agua, todo apunta a que se prepararon para un inminente asedio.


A grandes rasgos podemos distinguir tres etapas en el mundo micénico:

-Período creto-micénico (1650-1400) a.C.. Conviven los minoicos (cretenses) y los micénicos (aqueos), éstos últimos se harán o heredarán el poder de los primeros.
-Período micénico (1400-1200) a.C.. Elevación y declive de la civilización micénica.
-Período post-micénico o sub-micénico. (1200-1150) a.C.. Los reductos micénicos supervivientes acaban siendo asimilados por el pueblo dorio, mientras otros grupos se trasladan a las costas de jonia.


   Poco sabemos sobre las relaciones que se mantenían entre las ciudades micénicas, lo que si se conoce son las relaciones exteriores y la eficaz administración interna de la que gozaron sus ciudades. A partir del 1400 a.C. los micénicos tomaron el control de la isla de Creta, la tocada civilización minoica, como ya vimos, había sufrido una serie de catástrofes naturales de las que no pudo recobrarse como potencia, (ver -Creta. La floreciente civilización minoica-). Es posible que en el pasado los micénicos estuvieran en contacto con los cretenses, que les utilizaran como mercenarios, y más tarde los micénicos en el ocaso del poder minoico se convertirían en los nuevos amos. Esto significó que los micénicos tomaron el control del mar a los minoicos, se beneficiaron de los mercados mediterráneos cretenses en el Este y establecieron nuevos mercados en el Oeste. He aquí una breve relación de algunas de las ciudades que formaron parte de esta civilización egea: Sesclo, Delfos, Itaca, Zacinto, Calidón, Dimas, Olimpia, Corifasion, Amiclas, Atenas, Maratón, Paros, Naxos, Gla, Orcómeno, Calcis, Troya, Colofón, Mileto, Lindos, Cnosos, Kydonia, Faistos, además de las tres que más conocemos (Pilos, Tirinto y Micenas).

   Sus reyes ejercieron su poder a través de una compleja trama burocrática fuertemente centralizada e implacable en el control de los súbditos del reino. Los diversos escribas y empleados de este cuerpo burocrático utilizaban como medio de expresión la escritura llamada Lineal B (sólo utilizada en Cnossos y en el continente) que fue descifrada por M. Ventris y J. Chadwick. Esta escritura sería una adaptación de la original Lineal A, genuina de la cultura minoica (Creta) y aún no descifrada.

   Los micénicos destacaron por un gran espíritu bélico, aventurero y comercial (su comercio se extendió más allá de Sicilia y Lípari, hasta España). La presencia de perlas de ámbar en los ajuares funerarios de Micenas indica contactos con Europa del Norte, por lo que tuvo que existir un tráfico entre Dinamarca, Alemania septentrional y el mundo micénico. Micenas alcanzó una vida de cierto refinamiento intelectual y gran lujo. Su arquitectura colosalista y elegante de sus tumbas reales, así como las dimensiones de sus formidables murallas ciclópeas de unos 8-9 metros de altura, testimonian la grandeza y poderío que llegó a tener.


Relieve de la Puerta de los Leones (Micenas). Micenas acabó siendo una ciudad-fortificada a la que se accedía por la monumental Puerta de los Leones, abierta en la sólida muralla. La Puerta de los Leones es un gran relieve calizo situado sobre un triángulo de descarga que evita la ruptura del dintel. Representa a dos leones, tal vez fueran grifos, flanqueando a modo heráldico una columna elevada sobre unas banquetas, que simboliza a la diosa del Pilar, una Gran Madre Anatólica.

   Micenas contenía viviendas palaciegas y templos lo que implica instrumentos de control políticos, militares e ideológicos. Tal sistema centralizado imita sin duda los sistemas administrativos más avanzados de Asia y Egipto, de lo que se infiere que pudo haber sido transmitido a través de los minoicos (Creta). Un edificio habitual es el megarón o casa, el megarón micénico se disponía longitudinalmente con una sola entrada, en el centro se hallaba el hogar para el fuego, sobre enlosado, con un perfecto dispositivo con salida de humos y entrada del aire, poseía un vestíbulo con columna que en opinión de algunos investigadores augura la incipiente configuración del templo griego clásico.


EL FINAL DEL MUNDO MICÉNICO.
   La cultura micénica tuvo sus enclaves principales en Micenas y Tirinto, que fueron auténticas acrópolis, con grandes murallas que aseguran la defensa… Como hemos señalado, hacia finales del siglo XIII a.C. (cerca del 1200 a.C.) las ciudades micénicas estaban siendo acosadas. Se construyó una muralla a través del istmo de Corinto y las fortificaciones fueron reforzadas. Fueron atacadas algunas de las grandes fortalezas, algunos centros sufren daños como Micenas que se recupera (pero por poco tiempo, sería destruida más tarde), Tirinto y Pilos son arrasados e incendiados. Muchos enclaves menores fueron abandonados, sólo en la región de Ática la mitad de los poblamientos son abandonados y en Mesenia se abandonan el 90% de los centros. Estos abandonos o migraciones forzadas por la inseguridad son la tónica general en todas las partes del mundo griego, todos parecen haber sido sorprendidos por una violencia inesperada y desmedida. En general los palacios experimentan un proceso de gran decadencia. El poder micénico nunca se recobró, y Micenas ya nunca será lo que fue, hacia mediados del siglo XII a.C. nuevas destrucciones con un alcance geográfico mayor produce nuevos abandonos, incluidos los grandes centros. Las áreas que antes fueron muy importantes ahora están despobladas. Algunos refugiados regresaron a las ruinas de sus ciudades y continuaron viviendo allí, pero apenas se relacionan, es un momento marcado por el aislamiento y la pobreza, estas comunidades son pequeñas, inseguras e inestables.

   Las causas del final del mundo micénico constituyen un misterio, no hay información determinante para exponer claramente el proceso, quizás cambios políticos en Asia determinaron cambios en el área micénica, tal vez incursiones o una rápida invasión desde el Norte, o la propia inestabilidad interna del mundo micénico, sólo podemos decir que el proceso debió ser complejo. Lo más razonable es pensar que convergieron varias causas como la invasión, aunque no está del todo claro de quién, y una crisis interna. Fuera como fuera, la consecuencia fue la desaparición de la estructura política y social, con una reducción de las relaciones exteriores bajo mínimos, que significó también la desaparición de la escritura Lineal B. No es seguro que los invasores fueran los dorios, este pueblo merece un capítulo aparte. Los responsables de la destrucción serían pueblos procedentes del Este, los mismos que por aquellas fechas liquidaron al imperio hitita en Anatolia y que fueron rechazados con muchas dificultades en Egipto, se trataría de los misteriosos pueblos del mar…

   No obstante, hubo pervivencias micénicas en Arcadia, una agreste zona montañosa del Peloponeso, estos vestigios postmicénicos permanecieron independientes hasta muy avanzado el período clásico griego. Otros grupos micénicos buscaron refugio en Ática, y desde allí, bajo el liderazgo de los atenienses, colonizaron las islas del litoral oeste de Asia Menor (en Anatolia, actual Turquía). Estas colonias micénicas florecieron y crecieron hasta constituir las famosas ciudades de Jonia, que desempeñarán un importante papel en la historia posterior de Grecia.

   En esencia, la cultura postmicénica o submicénica, fue asimilada a finales del siglo XII a.C. (hacia el 1100 a.C.) por unos nuevos habitantes, los dorios, que se infiltraron probablemente en Ática aunque luego serían a su vez asimilados por las tribus jonias, mientras que en Laconia y Tesalia las minorías dorias se establecieron con firmeza en el poder.


Como hemos visto no es fácil reconstruir lo que realmente sucedió, tendemos a simplificar los procesos, y más complicado resulta cuando faltan muchos de los datos, como ocurrirá a partir del siglo XII a.C. en el mundo egeo, un período conocido como Dark Age (Edad Oscura), unos siglos oscuros porque no tenemos apenas información del período que separó la descomposición del mundo micénico (siglo XII a.C.) y el comienzo del mundo arcaico griego, (siglo VIII a.C.). El final de la Edad Oscura, que veremos próximamente, marca el final del período prehelénico, es cuando comienza el ascenso de la civilización griega.


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2 Periodos de la civilizacion sumeria.


    Tres etapas fundamentales constituyen la historia de Sumer: Protodinástica, Acadia, y Neosumeria, las tres contienen un gran cúmulo de acontecimientos que abarcan todo el III milenio (del 3000 al 2000 a.C.) aproximadamente. A grandes rasgos sabemos que todas las ciudades se reconocían como parte de una unidad sumeria, que la propia Nippur era considerada el centro religioso de toda Sumer, pese a todo ello no existió una sede central del poder político. Todas y cada una de las ciudades tenían su propia autoridad que estaba constituida a modo de pequeña ciudad-estado. Esta desunión tuvo como consecuencia incesantes luchas y rivalidades dentro de las ciudades y entre ellas, por alcanzar mayor riqueza y hegemonía sobre el resto, con múltiples alianzas, guerras y enfrentamientos. Las continuas escaramuzas entre ciudades vecinas fueron la tónica dominante, sometimientos, destrucciones, auges y caídas, renacimientos y desapariciones de enclaves fueron algo habitual. Así, una ciudad-estado podía conseguir el control sobre otras eventualmente débiles, cada cierto tiempo surgía un dirigente audaz que podía obtener el título de rey, con la misma frecuencia que eran destronados otros, y así fueron las cosas hasta que se constituyó el primer ensayo imperialista (período acadio o sargónida), después de este intento imperial, la disgregación política volvió a reinar.

   Estatuilla en posición oferente de un gobernante (EN) de Uruk. Finales del IV milenio a.C.

   Intentar reproducir siglos de conquistas de unos territorios sobre otros sería interminable y la conclusión sería la misma: codicia como fuente de todo mal. Ahora tengamos presente una periodización de Sumer, como referencia cronológica siempre aproximada, en otros capítulos abordaremos lo más interesante de cada período con más detenimiento:

1.- PERIODO PROTODINÁSTICO (3000-2350) a.C.
También llamado período PRESARGÓNIDA o DINASTICO ARCAICO. Se caracterizó por ser la etapa en que se constituyen las ciudades a modo de pequeños estados independientes, hasta la conformación del imperio de Sargón de Akkad. En general se da una hegemonía alternativa entre muchas ciudades destacando Ur, Uruk y Lagash. En los primeros siglos el Templo ejerce un control casi completo sobre la ciudad, pero a mitad del período la situación se invierte y se eleva la monarquía a partir de 2750 a.C. Este ascenso significa una disminución del poder del Templo como centro regulador de la vida estatal, aunque el Templo nunca dejará de tener una posición relevante en toda la historia del Próximo Oriente antiguo. El conflicto entre rey y sacerdote persiste, sobre todo porque los templos tenían independencia a la que se opone el monarca sumerio o -EN-.


-El término EN puede generar confusión, debe tenerse en cuenta que en sus primeros tiempos designaría tanto al Señor como al Sacerdote. En todo caso EN alude al jefe de la comunidad urbana, en cuanto representante de la divinidad.

-Un segundo título interesante es el de LUGAL (hombre grande), este término refleja ruptura con la tradición precedente, y se aplica a un rey propiamente dicho. En su origen pudo ser un líder guerrero evocado de manera temporal en momentos críticos, cuyos poderes desaparecían una vez solucionada la contingencia. La alta autoridad civil que poseyó y las propias circunstancias del mundo sumerio contribuirían a que este título se perpetuase.

- Interesante es otro título, el ENSI, o más correcto ENSI-AK, es un título de menor importancia que los anteriores, equivale a administrador de cultivo, válido también como príncipe, aplicado a pequeños soberanos independientes o a príncipes sometidos a ciudades-estado.

   La confusión que puede generar el empleo de estos términos es producto de las diferencias idelógicas y políticas de quiénes los emplearon y de las vicisitudes propias de cada ciudad. Esto lo comento para que no nos resulte extraño encontrar un dirigente usando dos títulos Ensi y Lugal al mismo tiempo. O alguien que se titulase Lugal de una ciudad, fuese considerado Ensi por lugales de otras ciudades. Es interesante conocer estos matices para no caer en incoherencias.

   

2.- PERIODO ACADIO o SARGÓNIDA (2350-2154) a.C.
Por primera vez se logra una primera unificación de Sumer, una unión territorial de las ciudades-estado en manos de los acadios, un pueblo nómada semita, obra de Sargón de Akkad, que conquistó con sorprendente rapidez la totalidad de Sumeria. Su reinado supuso una etapa fundamental para la historia de Mesopotamia, ya que sentó las bases estructurales de un imperio universal, asentado en un nuevo concepto de sucesión dinástica y de legitimidad divina en una familia real particular. A pesar de su hegemonía, el imperio acadio sufrió graves disensiones internas y sus errores favorecieron la hostilidad de los sumerios y su disposición a formar alianzas con elementos ajenos como las hordas qutu.


3.- ETAPA NEOSUMERIA o RENACIMIENTO SUMERIO (2112-2004) a.C.
Es una de las etapas más oscuras de toda la historia sumeria, oscura por la falta de datos. En la agónica caída del imperio acadio la irrupción de los qutu (guti) no fue el factor decisivo, la presión en las fronteras de otras gentes como los elamitas, lullubi, hurritas, amorreos y los umman-manda entre otros, contribuyeron a agravar los problemas internos de un inoperante y terminal imperio acadio hasta su liquidación política. La consecuencia más beneficiosa de la ruina acadia fue la vuelta de reyes sumerios a sus propias ciudades-estado, ello permitió una revitalización de la cultura sumeria, una nueva etapa de esplendor conocida como Renacimiento Sumerio que protagonizaron entre otras ciudades dos florecientes dinastías:

- La II dinastía de Lagash (2155-2112) a.C.
- La III dinastía de Ur (2112-2004) a.C.

   Al final de este período otros pueblos e imperios serán los que deciden la historia de Mesopotamia, Ur sería arrasada por los elamitas, y el resto de ciudades que sobrevivieron, como herederas del legado sumerio, perdieron la unidad que les había dado el extinto imperio. El mundo sumerio se desmenuzó y rebrotó el cantonalismo regional. Las ciudades combatían de nuevo entre sí, y ya no gozarían de las ventajas de una unión que hace la fuerza. Llegarían otros tiempos en los que sobrevino como una tempestad, una nueva conquista protagonizada por el Imperio paleo-babilónico.

    He ofrecido un cuadro general sobre los avatares de la cultura sumeria, para que ahora podamos abordar esta civilización tan rica y compleja sin perdernos por los innumerables pueblos, personajes, y tantos otros aspectos que conformaron la historia de Mesopotamia durante el III milenio.
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