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3 Los Hititas. El descubrimiento de un imperio olvidado.

En 1834, Félix Marie Charles Texier (1802-1871), un arqueólogo y explorador francés inmerso en una época generosa en aventureros y pertinaces viajeros, se encontraba buscando la ciudad perdida de Tavium en Anatolia, en la actual Turquía. Sus pesquisas le habían llevado a una aldea, Bogazköy (Boghazköy o Bogahaz-Kevi), que actualmente es el lugar donde estaba situada la antigua capital de los hititas: Hattusas. Texier fue el primer occidental que pudo admirar los impresionantes restos de una antigua civilización olvidada, cuya bruma formaba parte de misteriosas leyendas locales y relatos de viajeros. Por desgracia, Texier murió sin saber qué era exactamente lo que había encontrado, ni mas ni menos que la capital de una de las mayores potencias del II milenio a.C. que rivalizaba en poder con Asiria, Babilonia o Egipto.

"Mi intención era averiguar el emplazamiento de la antigua Tavium, la cual, según todas las probabilidades debía haber estado situada en una comarca fértil a orillas del antiguo Halys". CHARLES TEXIER.

Entre las ruinas de Hattusa, la capital del imperio.

Con escasa información, prácticamente partiendo de cero, este explorador, arquitecto y arqueólogo francés se había trasladado a Turquía y en verano de 1834 inició una expedición en el área septentrional. A los pocos días de marcha, en una de sus cabalgadas rutinarias, muy cerca de la aldea de Bogazköy, en uno de los cerrados meandros del río Kizil-Irmak (Halys en griego), el río más largo de Turquía, descubrió unas ruinas que le dejaron atónito por su majestuosidad. No atinaba a encajar en el plano histórico lo que estaba viendo. Había tenido que ascender por lomas cada vez más escarpadas que le depararon una grata sorpresa. Se topó con una hilera de bloques ciclópeos y las ruinas colosales de un edificio. Sin saberlo deambuló por la capital del fenecido imperio hitita, entre murallas arruinadas, decrépitos templos y puertas milenarias escoltadas por impresionantes y esculturales relieves.


En la muralla halló grandes puertas, en una de las cuales un escultural altorrelieve de casi 2 metros mostraba un robusto personaje, acaso un dios guerrero (detalle de la cabeza en imagen superior), de factura plástica exquisita, la pieza de la imagen es una copia colocada en el lugar de la original que contempló Texier. La escultura original se halla en el Museo de las Civilizaciones Anatólicas, en Ankara (Turquía). En la imagen inferior vemos la original (izquierda) y la copia integrada en la entrada por donde deambuló Texier (derecha).


Una segunda puerta es custodiada por dos leones de piedra caliza que alcanzan más de dos metros de altura, resisten el paso de los milenios.


No dudó en ascender hasta la cumbre y desde allí contempló fascinado el paisaje, estimando el perímetro de una muralla interminable que se desplegaba ante él. La magnitud del descubrimiento hizo que Texier se planteara que aquellos vestigios eran de un calibre superior a lo que buscaba. Turbado por la duda, intuyó que estas no eran las ruinas de Tavium. Por lo que se decantó por otra ciudad, Pteria, ante la cual tuvo lugar la famosa batalla que enfrentó al rey Creso de Lidia contra el rey Ciro de Persia, pero no se trataba de Pteria, volvía a equivocarse.

"Dominado completamente por el afán de descubrir la antigua Tavium, imaginé que me encontraba ante las ruinas de un templo de Júpiter con el refugio sagrado que menciona Estrabón… / …pero más tarde me di cuenta del error… / …ninguna de estas construcciones puede atribuirse a épocas romanas… / …el carácter grandioso y peculiar de estas ruinas me dejó perplejo cuando intenté dar a la ciudad su verdadero nombre en la historia…". CHARLES TEXIER.

El santuario de Yazilikaya.

Nuevas sorpresas aguardaban al explorador francés. Un indígena llevó a Texier desde Bogazköy por un sendero escabroso y escarpado, atravesaron un profundo valle hasta la antiplanicie del lado opuesto. Había llegado a un lugar sagrado y fascinante que se conoce como Yazilikaya, que en lengua turca significa "roca escrita". En los detalles ampliados se aprecia a la izquierda al rey Tudhaliya IV y a la derecha una procesión de divinidades.


Es un lugar de roquedos verticales, en cuyas grietas y angostas hendiduras se esconden bajorrelieves asombrosos que mostraban misteriosas procesiones divinas y extraños jeroglíficos que se antojaban adornos o bien formarían parte de un sistema de escritura.


En este santuario los hititas celebrarían rituales que formaban parte de su sistema religioso que contaba con innumerables dioses, debido al carácter integrador y abierto de su religión, ya que aceptaba los dioses de otros pueblos y eran añadidos a su sistema religioso. Es por esto que el país hitita era también llamado por los contemporáneos "el país de los mil dioses". La imagen anterior es una reconstrucción de un ritual de libación, representación que se encuentra en el Çorum Museum (Çorum, Turquía).

Chares Texier y sus acompañantes realizaron esquemas sobre las extraordinarias maravillas que habían presenciado. En 1839 publicaba en París una monumental obra sobre sus viajes, Description de l´Asie Mineure, llamando la atención sobre la existencia de una civilización relevante y totalmente desconocida en el conocimiento arqueológico del siglo XIX, pero nadie le prestó la consideración debida.

La Ciencia no se tomó muy bien la brillante noticia que aportaba Texier sobre la existencia de una nueva y colosal civilización. La enorme y fabulosa documentación sobre una civilización sin referencia ni precedente alguno en Asia Menor fue vista con suspicacia en un momento en que el interés de los investigadores se centraba en Egipto y Mesopotamia, lo que refería Texier era exagerado y no cabía en aquellas mentes que jamás habían tenido la más mínima noción de ninguna otra civilización antigua como la que señalaba. En aquellos momentos la expectación estaba volcada en los maravillosos hallazgos de Lepsius y Mariette en Egipto, mientras que Botta y Layard arrojaban luz sobre las fascinantes Asiria y Babilonia.

La ciudad de Alaca Hüyük

No obstante, algunos viajeros y arqueólogos marcharon a Anatolia para contemplar las maravillas de las que Texier hablaba con tanto entusiasmo. Ellos no quedaron defraudados y reunieron más documentación ampliando los descubrimientos de Texier, tales como el hallazgo de otra ciudad hitita: Alaca Hüyük. Descubierta por William John Hamilton en 1836, tras visitar las ruinas de Hattusa.


En esta imagen dos esfinges fueron encontradas a las puertas de la ciudad hitita de Alaca Hüyük. Este dibujo de Hamilton ofrece el detalle del grabado del águila bicéfala. Si cotejamos este croquis de Hamilton con fotos recientes hallamos que en el dibujo elaborado en la primera mitad del siglo XIX Hamilton concede excesiva licencia para idealizar cuando plasma lo que ve, pues da a las esfinges un aire más nilótico que está alejado de la fidelidad de las formas. La realización de estos prótomos (entre altorrelieve-escultura) no alcanzan la perfección de los leones de Hattusa. Por otra parte, Hamilton también recoge el grabado del águila bicéfala en el lateral del pilar, un icono antiquísimo. La piedra utilizada es la andesita, una roca volcánica de grano fino, compacta y porfídica de cristales muy finos, que se encuentra por todo el mundo.

A mediados del siglo XIX los viajeros alemanes H. Bart y A.D. Mordtman obtuvieron detalles más precisos de Bogazköy y mejoraron los precarios e improvisados dibujos de la expedición de Texier. Exploradores franceses recorrían Anatolia meticulosamente, G. Perrot halló entre otras cosas una peña inclinada, la llamada de Nischan Tepe (imagen inferior), cubierta de signos casi desgastados por el tiempo que se parecían mucho a los que Texier había descubierto en Yazilikaya.


Perrot recopiló una gran documentación y publicó en 1887 una monumental obra, Historie de l´Art dans l´Antiquité que compilaba todo el saber sobre una importante civilización aún desconocida que desafiaba el conocimiento histórico de la época.

La identificación de los hititas en la historia.

Años antes en 1880, un arqueólogo orientalista llamado Archibald Henry Sayce (1845-1933) levantaba revuelo ante la Sociedad de Arqueología Bíblica en Londres al defender con vehemencia que las inscripciones y los monumentos de ese pueblo desconocido pertenecían a los heteos bíblicos, los hititas. Desafortunadamente, la mayoría de científicos recelaban acerca de una de las fuentes históricas más antiguas e importantes que existen, la Biblia, que una y otra vez recibía la verificación arqueológica en más ocasiones de lo que cabe esperarse. Pues no será la primera vez, ni la última, que la fuente bíblica daba lecciones de historia a científicos y profanos.


Desde luego, Sayce había acertado de pleno a pesar de contar con pocos indicios, había llegado a esta conclusión en base a deducciones, pero aún no verificadas arqueológicamente. Entre sus pruebas contaba además con unas piedras que se hallaron en Siria, conocidas como piedras de Hamath (actual Hama), que tenían extraños signos y eran uno de los primeros testimonios sobre la existencia de una cultura importante, y que Sayce aseguraba formaban parte de un sistema de escritura, cuyo contenido se descifraría posteriormente.


Llegó a publicar un libro con el categórico título "Los hititas en Asia Menor". La polémica estaba servida y la tesis de Sayce tuvo bastante repercusión, desatando una fuerte oposición, y así fue que sólo un reducido círculo de seguidores mantuvieron sus posiciones.
Durante su vida académica en la universidad de Oxford su formación en asiriología y una especial atracción por la filología y las escrituras antiguas mesopotámicas le dotaron de un notable conocimiento en lenguas como el hebreo e hitita.

En 1884, el misionero William Wright publicaba un libro con nuevas evidencias llamado a rescatar la memoria del imperio olvidado, "El gran imperio de los hititas, con el desciframiento de las inscripciones hititas por el profesor A.H. Sayce".

Esta obra puede resultar incompleta y desfasada, recordamos que pertenece a fines del siglo XIX, pero se considera la base de la historia de la hititología, una especialización de la arqueología oriental. Los estudios causaron sensación y no sólo por constituir un caso excepcional sobre afirmaciones basadas en simples deducciones, y es que aún no se habían emprendido las excavaciones importantes en los lugares que venían acumulando indicios de que una misteriosa civilización clamaba ser identificada.

Entre estos indicios destacaban las fuentes bíblicas, disponibles desde siempre, pero menospreciadas por exceso de incredulidad, hasta que se vio que en crónicas asirias se aludía a menudo al "país de Hatti" o "Chatti", y que también en los textos egipcios se citaban con frecuencia los conflictos con los "Heta".

Si hubiesen investigado con más detenimiento y sana curiosidad científica el Antiguo Testamento les habría extrañado el contenido de un curioso pasaje entre otros donde se citan a los hititas con el nombre de Hittim, que Lutero tradujo por Hethiter en su versión alemana. En la difusión los ingleses usaron Hitites, los franceses Héthéens resultando Hittites. En España se los denominó hititas o heteos.

En fin, el mérito de Sayce consitió en interpretar los escasos restos de que disponía elaborando una tesis revolucionaria que declaraba que todos los monumentos e inscripciones referidos que habían sido descubiertos en las ultimas décadas en Asia Menor debían ser atribuidos a los hititas, un pueblo que la Biblia cita varias veces, pero que hasta entonces nadie se había tomado la ligera molestia de investigar.

"Porque el Señor había hecho resonar en los reales (campamento) de los sirios estruendo de carros falcados y de caballos; y de numerosísimo ejército, con lo que se dijeron unos a otros: Sin duda el rey de Israel ha atizado contra nosotros a los reyes de los heteos (hititas) y a los reyes de Egipto." (LIBRO IV de los Reyes 7,6).

En este interesante pasaje bíblico se asocia nada más y nada menos que a reyes hititas con los reyes más poderosos de la Antigüedad, los faraones, y por si fuera poco, por delante de ellos.

Muy pronto, los arqueólogos corroborarían la hipótesis de Sayce, unas excavaciones que estuvieron sembradas de dificultades y anécdotas. A diferencia de las campañas arqueológicas de hoy, donde es indispensable el frigorífico o la ducha, en estos años el presupuesto era exiguo y las condiciones eran más duras. En aquellos tiempos el personal tenía que luchar contra el frío invernal, las copiosas lluvias o el calor sofocante estival con sus mosquitos y sus epidemias que llegaron a tumbar a miembros de alguna expedición completa, tales campañas merecen ser recordadas y las abordaremos en otro momento. Podemos decir que a inicios del siglo XX las campañas arqueológicas, en especial las de Hugo Winckler, demostraron que el imperio hitita era un imperio de verdad e incluso se pudo leer su escritura gracias al brillante desciframiento del filólogo checo Bedrich Hrozny, que deparará más descubrimientos de ciudades y abundante cultura material. La hititología aún sigue deparando grandes hallazgos, en los últimos años las excavaciones continúan y los hallazgos siguen asombrando al mundo. Disfrutaremos con todo lo que se conoce de esta civilización que ha permanecido más de 3 milenios olvidada.


Referencias.

- BLANCO, A; BERNABÉ, A; y BENDALA, M. El mundo de los hititas, Historia 16, V.50, 1980. pp.67-91
- CAMPBELL, J. The hittites, their inscriptions and their history, I y II, Londres 1891.
- CERAM, C.W. El misterio de los hititas.
- CORDOBA ZOILO J. Los primeros Estados indoeuropeos. Historia 16. Historias del Viejo Mundo, Nº6.
- ÇORUM MUSEUM COLLECTION.
- HAMILTON W.J. Researches in Asia Minor, Pontus and Armenia, with some account of their antiquities and geology, Londres 1842, I-II.
- HATHI TRUST Digital Library. Hittite. Hieroglyphic Monuments. The University of Chicago Oriental Institute Publications. Volume XLV.
- HATHI TRUST Digital Library. A.H. SAYCE. Fresh Light from the Ancient Monuments. A sketch of the most Striking Confirmations on the Bible from recent discoveries in Egypt, Palestine, Assyria, Baylonia, Asia Menor. 1893.
- HATHI TRUST Digital Library. A.H. SAYCE. Life and times of Isaiah. As illustrated by Contemporary Monumnent. 1889.
- HITTITE ART. Pictures of Hitite Art.
- MACQUEEN, J.G. The hittites and their contemporaries in Asia Minor.
- MASSON, E. Le panthéon de Yazilikaya. Nouvelles lectures.
- MONTENEGRO, A. El imperio hitita.
- MONUMENTS OF HITTITES. (Magnífico mapa del área hitita con yacimientos arqueológicos y acceso directo a fotografías).
- MONUMENTS OF HITTITES. Piedras de Hamath.
- SAYCE A.H. The Hittites. The story of a Forgotten Empire.
Chapter 1. The Hittites of the Bible.

- SAYCE A.H. The Online Book Page.
- TEXIER, CH. Description de l`Asie Mineure, faite par ordre du Gouvernement francais de 1833-1837, et publieé par le Ministère de l`Instruction Publique, Beaux-arts, monuments historiques, plans et topographie des cités antiques, gravures de Lemaître, 1839-1849, 3 vol. Gr. Fol.
- THE METROPOLITAN MUSEUM OF ART. Hellbrunn Timeline of Art History. The Hittites.
- WRIGHT, W. The deciprhement of the hittite inscriptions. British Weekly, marzo 1887.

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7 La Edad Oscura. Los siglos ocultos del mundo griego.

Hubo un tiempo sombrío en la edad antigua que siguió al ocaso del mundo micénico, unos siglos poco conocidos, que se caracterizaron principalmente por la descomposición de las estructuras de poder de los aqueos, que junto a oleadas migratorias de viejos y nuevos grupos transformaron el marco sociocultural egeo. Sin embargo, a estos siglos de desorden le sucedieron otros que presentaron mayor prosperidad. Así, a pesar de los malos tiempos, la Edad Oscura finaliza con balance positivo. El crisol de culturas fue trascendental para la civilización occidental porque al final dio lugar al nacimiento del mundo griego y de su inminente triunfo.

RESTOS DE UN HEROON EN LEFKANDI. En esta edad surgió el culto al héroe, plasmado en esta estructura que data del siglo X a.C, fue excavada en el municipio costero de Lefkandi (isla de Eubea, Grecia). Se trata de un edificio largo rematado con un ábside final, constituye uno de los primeros ejemplos de Heroon, un santuario erigido en honor a un héroe, enterrado allí con su esposa y sus caballos siguiendo un ritual funerario muy similar al descrito en los poemas homéricos. La imagen fue tomada desde la entrada principal.

Con el nombre de Dark Age o Siglos Oscuros nos referimos al período que transcurre entre los siglos XIII al VIII a.C. que se han denominado "oscuros" por la escasa información disponible, debido a la inexistencia de textos escritos y a los escasos testimonios arqueológicos encontrados, principalmente cerámica que ha servido para establecer una cronología. La Edad Oscura en el mundo griego significa el paso del bronce al hierro, la transición de lo prehelénico a lo helénico, abarca lo sucedido durante los siglos que separan la descomposición del mundo micénico y la eclosión del mundo heleno. Averiguar si entre ambos mundos hubo o no continuidad cultural es uno de los objetivos en el análisis de este período. En estos mal conocidos siglos se han distinguido dos tendencias: una decadente, a partir del declive micénico, y otra de recuperación, que concluye en el nacimiento de las polis.

La fase decadente comienza alrededor del 1200 a.C. con la destrucción e inestabilidad general provocada por los pueblos del Mar en las costas del Mediterráneo oriental, seguida de la destrucción de la Troya de Príamo alrededor del 1180 a.C. por una confederación de ciudades micénicas que pronto sufrirán la misma suerte, abandonos y destrucciones en torno al 1100 a.C. en un contexto de migraciones de pueblos como los dorios cuyo papel está por determinar. Tal vez este pueblo estuviera ya dentro del mundo micénico como una clase dependiente que aprovechó el hundimiento micénico para imponerse como sugiere J. Chadwick. Todas las fechas señaladas de eventos históricos son relativas y sólo sirven como aproximación orientativa.

La fase de recuperación no se vislumbra hasta el año 900 a.C. en el que se estima la introducción del hierro en la Hélade, asociado precisamente a los dorios que algunos identifican con los celtas. Sin embargo, la arqueología no ha podido confirmar tal apreciación como tampoco ha podido vincular a los dorios la introducción del rito funerario de la cremación, ni la creación del estilo cerámico protogeométrico. La aparición en Atenas de la cerámica protogeométrica y la posterior generalización de la geométrica ateniense, resultado de la colonización de las costas de Asia Menor, constituye otro factor de tendencia positiva, una recuperación.

La arqueología ha seguido varias pistas, una es la cerámica como indicador de componente cultural. De hecho, la noción de Edad Oscura surge porque no existe una cultura cerámica uniforme. En la Hélade se definen tres estilos artísticos: submicénico (1), protogeométrico (2) y geométrico ateniense (3), que suelen verse en muchos ámbitos del mundo griego reflejando situaciones muy diversas sujetas a interpretaciones no concluyentes hasta que se impone la última al final del período.

PERÍODOS DE LA EDAD OSCURA GRIEGA.
La cronología de esta época se basa en la clasificación de los estilos cerámicos definiendo tres períodos:

-Período Submicénico, corresponde a los años finales del siglo XII y casi todo el siglo XI a.C.

-Período Protogeométrico, ocupa desde fines del siglo XI y el siglo X a.C.

-Período Geométrico corresponde a los siglos IX y VIII a.C.


En gran medida estos tres estilos cerámicos coexisten en muchos ámbitos del mundo griego, por lo que se asiste a una gran disparidad de unas regiones a otras.

CERÁMICA DE ESTILO SUBMICÉNICO (1). Pieza datada entre 1100-1050 a.C. A falta de una nueva cultura que sustituyera el vacío micénico, el submicénico arraigó mucho en algunas áreas no sólo en la Argólida, sino también en Ática, Tesalia, Mileto y en las islas de Eubea y Naxos. Representa la pervivencia artística de lo que fue la civilización micénica. Fue la región Ática una de las que permaneció al margen de la espiral de destrucciones masivas que acontecieron en el 1200 a.C, esto supuso cierta continuidad cultural política y social con el período anterior micénico. En esta tesitura ventajosa Atenas gozará de cierta preeminencia en todos los campos cuyo potencial se proyectará hacia un horizonte de pujanza y prosperidad, que son producto de una larga trayectoria de tradición cultural que comienza con la cerámica submicénica y que continua con la posterior cerámica protogeométrica, ofreciendo una factura de mayor calidad.

En general la Edad Oscura fue una época confusa hasta que se van aclarando las aguas conforme fluyen los siglos, el punto de inflexión hacia la mejoría en función del estudio cerámico está representado por el período protogeométrico.

CERÁMICA PROTOGEOMÉTRICA (2). Ánforas de estilo Protogeométrico de finales del siglo IX a.C. Es una decoración trazada a compás con círculos concéntricos que anuncian el nuevo espíritu de la época. El estilo precursor protogeométrico puede considerarse nexo entre lo prehélenico y helénico salvando tres técnicas fundamentales: cocción, torno y barniz líquido. Las creaciones cerámicas atenienses durante la segunda mitad del siglo IX a.C. fueron superiores a las de las demás regiones que no tardaron en imitar sus formas y estilos. El protogeométrico simboliza la culminación de un largo proceso que había comenzado con la cerámica submicénica, mantiene las formas pero el acabado goza de mayor calidad que aquélla.

El hecho cultural más importante de este período es la transición de la edad del Bronce al Hierro, en este momento se produce la introducción del Hierro en la Hélade, aproximadamente en la primera mitad del siglo XI a.C. En pocas décadas la difusión del uso del hierro permitirá salvar una economía que sería insostenible si hubiera seguido manteniendo el bronce. La nueva técnica metalúrgica del hierro se ha constatado en la Argólida, Ática, Tesalia, en las islas de Naxos y Creta, así como en las costas de Asia Menor, a inicios del siglo X a.C. Según el arqueólogo Snodgrass, que ha analizado con detalle este período, la difusión de este avance tecnológico corrió a cargo de las superviviencias micénicas que la habrían aprendido vía Mediterránea a través de Chipre. Por el contrario, otra teoría destaca que la introducción del hierro es obra de los dorios, aunque como hemos señalado anteriormente, no tiene constatación arqueológica..

Rasgos generales de la Edad Oscura.

El derrumbre del mundo micénico significó un notable descenso demográfico, la más baja de la historia griega antigua hasta la fase de recuperación que comienza en el siglo X a.C. Conflictos, violencia, inestabilidad de los tiempos provoca escaso comercio, penuria, las comunidades se dispersan, apenas se relacionan entre sí. El descenso demográfico pudo alcanzar las tres cuartas partes de la población que unido a la dispersión y el empobrecimiento configuran un panorama desolador. No se construyen tumbas monumentales, murallas, templos, vías ni palacios, podemos decir que los primeros siglos de la Edad Oscura corresponden a una crisis total.

Desaparece la escritura y no volverá a recuperarse hasta principios del siglo VIII a.C. aplicada al alfabeto que los griegos adoptarán de los fenicios. El abandono de muchas ciudades favoreció el predominio de la vida rural sobre la urbana. A la larga es un factor determinante porque permite la necesaria integración de la vida rural y urbana en el mismo medio social, esto será un hecho trascendental en el surgimiento de un futuro nuevo sistema sociopolítico: la polis. De este modo, la Edad Oscura es caldo de cultivo de nuevos elementos de organización social como el oikos, casa familiar noble, como elemento básico de organización social y económica concebida como cabeza de una unidad autárquica, será un nexo entre el mundo micénico y el incipiente mundo griego. Ahora se gesta el modo de vida de las ciudades-estado griegas que cristalizan a partir de mediados del siglo VIII a.C.

En esta nueva realidad de núcleos de población más reducidos y dispersos, en ausencia del poder centralizado anterior, ha brotado el nuevo sistema en torno a las jefaturas de ámbito local. Aunque más que jefaturas tratamos con un sistema atomizado del modelo político anterior, son pequeñas unidades de organización política y social, con un nuevo sistema económico basado en la propiedad individual que se opone al antiguo régimen estatal anterior. Y la nueva organización funciona, ya que las comunidades resultantes se mostraron más estables y autosuficientes.

Los jefes de estas nuevas comunidades se han identificado en los poemas homéricos con el término "basileis". Son también los mismos que existían en la época de Hesíodo (que se ha estimado vivió a mediados del siglo VIII a.C.), estamos ante jefes militares vinculados a una estirpe o linaje dominante dentro de cada comunidad. Todo apunta a que se polariza la estructura social, en un extremo los dirigentes y en el otro extremo como siempre, la gran masa de gente con apenas recursos. No había término medio, sólo la riqueza o la pobreza definían la posición social del individuo.


En verdad ha surgido un sistema nuevo que ha ocupado el vacío de poder. La crisis general del mundo Egeo está agravada por una pérdida considerable de los mercados egeos y del circuito comercial mediterráneo, es un círculo vicioso. Pero la tendencia negativa de la Edad Oscura tocará a su fin con la introducción del hierro, inaugurando una fase de recuperación. Indicativo de los buenos tiempos es la novedosa presencia de un nuevo estilo cerámico, denominado geométrico ateniense, reflejo de que las cosas comienzan a marchar bien. Estos factores nos indican que la economía se está recuperando y augura mejores tiempos.

CERÁMICA DE ESTILO GEOMÉTRICO (3). Los contactos con la cuenca del Mediterráneo oriental y la suma cultural de la secuencia submicénica / protogeométrica dieron como resultado un renacimiento cultural a partir del siglo IX a.C cuyo máximo exponente de la cultura material no tarda en llegar, el estilo cerámico de aún mayor calidad que bautiza el período llamado geométrico. La mayoría de los vasos mantienen sus formas, los cambios afectan especialmente a la decoración que sustituye esos círculos y semicírculos de la fase protogeométrica por una abundancia de meandros, zigzags, rombos, grecas, cruces gamadas, ajedrezados, rosetas y otros motivos de carácter geométrico, lógicamente. La figura del hombre geométrico es simple y esquemática (como puede apreciarse en detalle ampliado). Hemos seleccionado esta exquisita y enorme vasija de 162cm de altura, datada hacia el 760 a.C, y conocida como del "Maestro del Dípylon". Posee una profusa y minuciosa decoración, incorporando como novedad series de animales figurativos y escenas de un ritual funerario con siluetas humanas abstractas. A causa de la abundancia y belleza de estos vasos funerarios encontrados en el cementerio del Dípylon (Atenas), se llaman por extensión vasos del Dípylon a aquéllos que muestran tal estilo con tan espléndido desarrollo. En concreto estas enormes vasijas áticas serían obra de un grupo reducido de artesanos al servicio de selectas familias atenienses.

Otro indicio fundamental de recuperación de la Edad Oscura es el asentamiento de grupos griegos en las costas de Asia Menor desde el siglo XI a.C, ello convierte al Egeo en un mar dominado por los griegos, proliferarán los intercambios de ideas, la cultura y la actividad comercial.

Estamos ante la colonización griega más temprana, anterior incluso a las colonias del Mediterráneo central y occidental.

"Hubo un tiempo en que toda la Hélade estuvo en estado de emigración".

TUCÍDIDES (siglo V a.C.)


El mundo Egeo durante la Edad Oscura (algunos enclaves del período Geométrico):


En esencia, se vacía bastante la península griega y comienza a ocuparse el espacio Egeo que florecerá con gran prosperidad. Las costas de Asia Menor habían estado prácticamente despobladas, los griegos entraron en contacto con diferentes grupos autóctonos como misios, lidios, carios… Estos pueblos autóctonos situados en la periferia de grandes imperios tenían vocación agrícola y escasa proyección exterior, en ocasiones conformaron confederaciones.

Las fuentes del imperio hitita, una potencia establecida en Asia Menor que también se hundió como los micénicos entorno al 1200 a.C. mencionó una de estas confederaciones, la ASSUWA, que según sostienen varios investigadores derivó el nombre romano administrativo que hoy aplicamos como ASIA. En las costas minorasiáticas los submicénicos (los vestigios micénicos) ya se habían instalado en la franja central en enclaves como Mileto, la franja Norte estaba bajo la influencia de Troya, y el Sur pertenecía a los rodios.


El dominio del Egeo hará que las comunidades más conectadas o abiertas (Ática, Argólida, Eubea…) reciban mayores influjos tecnológicos y culturales mientras que las comunidades más apartadas o cerradas al mundo Egeo (Tesalia, Arcadia, Beocia…) tendrán menor desarrollo siendo menos avanzadas que áquellas.

Durante la Dark Age se configura el mapa lingüístico heleno, con tres grupos dialectales: eolio, jonio y dorio. En general las tradiciones legendarias coinciden sustancialmente con la investigación lingüística. El gran movimiento diferenciador que contribuyó a la formación de los dilectos orientales fue sin duda esta ocupación de Asia Menor durante la Edad Oscura. Sin embargo, la lengua doria merece un enfoque más específico no centrado tanto en las migraciones del Egeo, presenta focos más antiguos anteriores a estas migraciones, localizados en el norte y oeste de la Grecia peninsular.


Las obras que la tradición atribuyen a Homero (La Ilíada y La Odisea) se han considerado una fuente de orden primordial de información histórica sobre la realidad griega en este período. Se estima que fueron recopilados y redactadas entre los siglos VIII-VII a.C, al final de la Edad Oscura. Sin embargo, el problema que presenta es que refieren hechos que son una amalgama de elementos pertenecientes a períodos históricos diferentes. Es decir, en la literatura de Homero se mezclan situaciones y características de distintos períodos, así por ejemplo: el mundo heroico que era propio de los siglos XIII-XII a.C, la migración griega de Asia Menor de los siglos XI-X a.C, o el sistema social de su propio tiempo, el siglo VIII a.C. Un totum revolutum de diferentes períodos, mezclando sucesos de varias épocas diferentes, produciendo anacronismos.

La épica homérica es fuente valiosa pero hay que moverse con cautela a la hora de manejarla. La genialidad de Homero reside precisamente en saber combinar diferentes mundos y sociedades que de otra manera resultaría difíciles de enlazar. Su testimonio a veces no resiste el análisis de los datos arqueológicos, por ejemplo el uso exclusivo de armas de bronce nos lleva a un período anterior al siglo X a.C. Otro ejemplo son las costumbres funerarias de las cremaciones y los grandes túmulos que ya no se utilizaban en Ática desde mediados del siglo XI hasta el siglo IX a.C.

Estas incongruencias apuntan a que Homero tomó estos datos de la memoria histórica, que sin escritura sólo podía transmitirse por tradición oral, que siempre fue el principal medio de transmisión cultural cuando no existe la palabra escrita. Historias épicas y vivencias relevantes fueron versados, repetidos y transmitidos de generación en generación, con constantes añadidos, versiones o actualizaciones, engrosando y mezclando todos los hechos hasta que pudo ponerse todo por escrito en la compilación final que nos ha llegado a mediados del siglo VI a.C. El estudio de la cuestión doria y la sociedad homérica las dejamos aparcadas para otra intensa sesión del inagotable filón que es la Antigua Grecia.



Referencias.
-ALTHY, J. Dorians and ionians.
-BARTONEK, A. The place of the Dorian in teh Late Helladic World.
-DESBOROUGH, V. R. d`A. Protogeometric pottery.
-DESBOROUGH, V. R. d`A. The Greek Dark Ages.
-FANFANI, A. Poemi omerici ed economia antica.
-GÓMEZ ESPELOSÍN, F. Historia de Grecia Antigua.
-HOOKER, J. T. New reflexions on the Dorian Invasion.
-HAMMOND, N.G.L. Migration and Invasions in Greece and adjacent Areas.
-LOZANO. A. La edad oscura.
-NIXON, I. G. The Rise of the Dorians.
-SNODGRASS, A.M. The Dark Age of the Greece.
-SOESBERGEN, P.M. VAN. The Coming of the Dorians.
-STUBBINGS, F.H. The End of the Mycenaean Civilization and the Dark Age.
-THOMAS, C.G. The Celts: a model for the dorian Invasion?
-WEBSTER, T.B.L. From Mycenae to Homer.



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1 Rayos Cósmicos. Secretos de la Cosmoclimatología

La cosmoclimatología es una ciencia interdisciplinar que estudia las relaciones entre el clima de la Tierra y los procesos que ocurren en el cosmos, como la masiva lluvia de rayos cósmicos, entre otros factores astronómicos que han influido en el cambio climático como fenómeno natural universal. El clima es cambio continuo, dado que los agentes causales son dinámicos. La cosmoclimatología asume que los cambios climáticos observados tienen una destacada correlación con el flujo de rayos cósmicos que la Tierra ha recibido en los últimos millones de años. No debe sorprender que el Sol una vez más, ejerce un papel director en este proceso, favoreciendo o disminuyendo la llegada masiva de estas partículas que vamos a ver a continuación. Lo más fascinante de esta teoría es que reúne fenómenos microcósmicos (física de partículas) con fenómenos del macrocosmos (astrofísica) para explicar el funcionamiento de mecanismos desconocidos hasta ahora, un nuevo horizonte de la ciencia muy prometedor.

En los comienzos de la investigación fueron denominados rayos, pero en realidad tratamos con astropartículas. Los rayos cósmicos son en su mayoría núcleos de átomos, protones, neutrinos, que bombardean la Tierra constantemente viajando a una velocidad cercana a la luz. No se han hallado hasta la fecha partículas más energéticas en el universo, pues poseen hasta cien millones de veces más energía que cualquier otra partícula conocida. El estudio de los rayos cósmicos permitió descubrir nuevas partículas subatómicas como el positrón y el muón, inaugurando la ciencia física de partículas elementales.


Introduccion

Los Rayos Cósmicos (RRCC), fueron descubiertos por el científico austríaco Victor Hess (1883-1964), en uno de sus vuelos en globo aerostático, se jugaba la vida subiendo a más de 5000m, detectó la llegada de partículas energéticas a la atmósfera en 1912, las calificó como “radiación penetrante proveniente del espacio”. Esta foto histórica tiene más de un siglo:


El interés creciente por este hallazgo llevó a incesantes estudios científicos, y en 1930, los astrofísicos W. Baade (1893-1960) y F. Zwicky (1898-1974) ya sugerían que esta radiación era resultado de explosiones de estrellas, ellos son quiénes acuñaron el término supernova. Esta conclusión es provisional pues la procedencia específica de los RRCC es aún un misterio, se acepta comúnmente el origen intra y extra galáctico resultado de explosiones de estrellas. No obstante, justamente este año 2013 un equipo astrofísico del Instituto Max Planck de Astronomía en Heidelberg estudiando la supernova SN1006 parece haber resuelto este enigma (NIKOLIC, S. et al. An Integral View of Fast Shocks Around Supernova 1006. Science 5 April 2013. Vol. 340 no. 6128 pp. 45-48. DOI: 10.1126/science.1228297) y (ACKERMANN, M. et al. Detection of the Characteristic Pion-Decay Signature in Supernova Remnants. Science 15 February 2013. Vol. 339 no. 6121 pp. 807-811. DOI: 10.1126/science.1231160)

A veces no somos conscientes que el propio sistema solar viaja a través de la galaxia, y aún más importante, la propia galaxia viaja a su vez a través de la inmensidad del universo. Es fundamental tener esto en cuenta ya que la cantidad de rayos cósmicos que abordan la Tierra ha oscilado con el tiempo hasta unos valores cien veces superiores a los actuales. Considerar la cosmoclimatología seriamente permitirá comprender mejor la historia paleoclimática y las variaciones naturales del clima, muchas de ellas más extremas, que han sucedido siempre en nuestro planeta. Es imposible eludir toda explicación que no incluya al astro rey, que ha gobernado y sigue rigiendo el clima en todo el sistema solar. Asimismo el propio Sol está sometido a la influencia de factores siderales muy poderosos, cuya mecánica desvela numerosos ciclos de duración muy variada, los más conocidos son los ciclos solares de 11 años, pero existen otros más largos que demuestran que el estudio del Sol como del resto de las estrellas no ha hecho más que comenzar y nos aporta una información extraordinariamente valiosa.

El sabio Nikola Tesla (1856-1943) llegó a calcular que la Tierra recibe del Cosmos una energía tremenda que estimó en 200 billones de voltios, desde luego esto es energía descomunal. Y toda ella nos está dando en la ionosfera, una parte siempre está penetrando en el planeta, especialmente en los polos. La entrada masiva de estas partículas está regulada por la actividad intensa o declinante del Sol, que ejerce un papel fundamental en el flujo de rayos cósmicos que recibe la Tierra.



En el video podemos apreciar, además de una estupenda música, el roce producido en la ionosfera por la radiación cósmica, que incluye otras muchas partículas además de los RRCC, que fueron confundidos un tiempo con los rayos gamma, por esta razón se les acabó también llamando rayos. En los años 30 del siglo XX fue el Premio Nobel de Física Robert Milikan (1868-1953) quien los denominó rayos cósmicos (rayos por la mencionada confusión con los rayos gamma, y cósmicos porque proceden del Universo). El halo verde visible en el video es el gas ionizado, energía prácticamente ilimitada que recarga el planeta con billones de electrovoltios y kiloamperios. Si en la Tierra tuviéramos nuestros ojos adaptados para ver los RRCC, en la superficie siempre veríamos un extraño "nevar" en todas partes.

Los RRCC sólo se pueden contemplar con una máquina especial llamada cámara de niebla, que fue inventada en 1929 por el físico ruso Dimitri Skobelzyn (1892-1990). Podemos ver a continuación un práctico video que reproduce una de estas cámaras de niebla, que incluso se puede construir en casa. Lo que se aprecia son rayos cósmicos secundarios (astropartículas que han ido perdiendo energía encontrando cada vez mayores cantidades de átomos, especialmente oxígeno y nitrogeno, interaccionando con la nube de electrones o el núcleo. Los Rayos Cósmicos secundarios serían electrones/positrones, piones cargados y neutros, muones, neutrinos...). En esencia, la interacción de los Rayos Cósmicos con los núcleos atmosféricos genera una auténtica cascada de partículas que llegan al suelo. La existencia de extensas cascadas de partículas secundarias fueron descubiertas en 1938 por el físico Pierre Auger (1899-1993), que será uno de los creadores del CERN (Centro Europeo para la Investigación Nuclear) y del CNES (National Center for Space Physics) o Centro Nacional para la Física del Espacio.




La interrelación Sol y Rayos Cósmicos.

El Sol ha sido y sigue siendo el piloto principal de los cambios climáticos del planeta. No vamos a desarrollar todos los ciclos solares que existen (ciclo Hale de 22 años, ciclo Gleissberg de 80-90 años, ciclo Suess 150-200 años, o el Hallstattzeit de 2300 años…) que combinados acumulan consecuencias importantes. Los ciclos solares repercuten en los también numerosos ciclos naturales terrestres interdependientes que expresan el pasado, presente, futuro y constante cambio climático. Simplemente repasemos que el descubrimiento del ciclo solar más antiguo y famoso se atribuye al sabio alemán H. Schwabe (1789-1875), que buscando un planeta muy cercano al Sol que de haber existido hubiera sido Vulcano, y estudiando las observaciones de otros astrónomos adivirtió que el número de manchas solares no era constante a lo largo del tiempo sino que aumentaba y disminuía en ciclos de 8-13 años (promedio de 11 años), su hallazgo fue verificado más tarde recibiendo el nombre de ciclos Schwabe.

Poco después el astrónomo inglés Edward Walter Maunder (1851-1928), descubrió la relación entre las manchas solares y la actividad magnética solar, se percató que ciertos fenómenos naturales como las auroras boreales eran provocadas por el magnetismo solar (viento solar), que también afectaba a muchos aparatos de medición terrestre. Su investigación determinó la existencia del “Mínimo solar Maunder” (una cota baja del ciclo Suess) que fue un período acaecido entre los siglos XVII y XVIII, el período más frío de la Pequeña Era de Hielo que vivimos y de la que nos venimos recuperando con una natural subida de temperaturas como ha sucedido siempre.



La ausencia de manchas solares significa que existió una bajísima actividad solar y por tanto, una bajada global de temperaturas, esto produjo desastres en cadena por casi todo el mundo, ruina agrícola, hambre, hubo heladas que provocaron congelaciones de ríos como el Támesis, el Ebro, el Sena, o el Ródano, incluso el mar Báltico se llegó a congelar completamente permitiendo el paso de un ejército sueco a Dinamarca en 1658, hecho que está pasando de nuevo en estos últimos años, decenas de cruceros quedaron atrapados recientemente entre otros muchos efectos que se pueden contemplar en casi todos los países del globo. El mínimo Maunder es sólo uno más de muchos otros mínimos solares que afectaron a escala global, como el que padecemos actualmente (bautizado como mínimo solar Eddy, primero del nuevo milenio y que acaba de comenzar). En el último milenio hemos tenido 5 mínimos solares (Oort, Wolf, Spörer, Maunder y Dalton). La historia está salpicada de máximos y mínimos solares bien documentados con períodos de calentamiento y enfriamiento globales. El cambio climático no es nuevo, no es una situación anómala, sino que es algo que siempre ha ocurrido.


En 1908 fue el astrofísico George Ellery Hale (1868-1938), inventor del espectroheliógrafo, quien demostró que las manchas solares estaban asociadas a fuertes campos magnéticos que determinaban intensas fases de actividad solar, (ciclos Hale de 22 años). Así pues, sabemos que la Tierra siente los cambios cuando el número de manchas solares crecen o disminuyen. Teniendo en cuenta estas breves nociones podemos ahora abordar la interrelación de nuestra estrella con los Rayos Cósmicos y cómo influye en el sistema climático de la Tierra. El estudio de estas partículas extraordinarias formó parte de los programas de investigación en la carrera espacial USA-URSS.



Los primeros satélites Explorer que fueron enviados en 1958, estaban equipados con contadores Geiger, eran capaces de contar el flujo de radiación, así como el satélite soviético Sputnik III, verificaron que en alturas de 2000-2800 Km el número de partículas se reducía hasta cero. Es decir, no registraban concentraciones de partículas similares a las halladas en menores alturas, lo cual resultaba cuanto menos que intrigante. Fue entonces, cuando el director del programa de radiación cósmica, el físico James A. van Allen (1914-2006) entre otros científicos abordaron esta cuestión. Una posible explicación que resultó ser la correcta señalaba que la disminución a cero podía deberse a una saturación de partículas que dejaban inoperativos los instrumentos de medición. Para evitar posibles colapsos de aparatos el Explorer IV fue con medidores “blindados” con plomo para protegerlos de la alta radiación que se esperaba encontrar, que de hecho así fue, pero mucho más alta de lo imaginable.

En esta foto de 1958 podemos ver de izquierda a derecha. Dr. William H. Pickering, director del JPL (Jet Propulsion Laboratory), el Dr. James Van Allen (físico nuclear de la Universidad de Iowa), y el Dr. Wernher von Braun, (ingeniero aeroespacial, uno de los más importantes diseñadores de cohetes del siglo XX) sostienen un modelo a escala del primer satélite estadounidense, el Explorer I.

Los datos aportados por las sucesivas misiones hallaron la existencia de dos regiones de radiación de alta energía que circundan la Tierra. Este descubrimiento espoleó la investigación y así nuevos satélites con mayor alcance, los Pioner, que rebasaron los 100.000Km de altitud mostraron que teníamos dos bandas de alta radiación rodeando a la Tierra (en el esquema inferior coloreadas en verde), fueron llamados “cinturones de radiación Van Allen” en honor a este físico estadounidense, son dos cinturones que rodean la Tierra cargados con partículas de alta energía.


En estos cinturones quedan atrapados entre muchas partículas los RRCC a lo largo de líneas de fuerza magnética. Como nota simpática, cabe señalar que esta captura de partículas había sido ya predicha por un astrónomo aficionado, N. Christofilos (1916-1972), que en su momento envió su trabajo pero nadie le prestó atención; sólo cuando otros llegaron a la misma conclusión se le reconoció el mérito y desde entonces a la captura de partículas en los cinturones de Van Allen se le llama "efecto Christofilos". Suele pasar. Dejaremos para otra ocasión la peculiar entrada a la Tierra de los RRCC a través de los polos magnéticos, que casualmente son donde se forman los agujeros de ozono y donde los hielos crecen y decrecen como ha sucedido durante miles y miles de años.

"Creo que no hay ningún científico que no esté de acuerdo en que el campo magnético interplanetario desempeña un papel crucial en la transferencia de energía desde el espacio interplanetario al campo magnético de la Tierra".

Dr. GORDON ROSTOKER. Departamento de Física. Universidad de Alberta.


En la imagen inferior la Tierra es representada como un pequeño pequeño granito (escudado por su campo magnético o magnetosfera fuertemente "deformada" no es simétrica como se esperaba, expresada en azul) en lucha titánica contra el abismal campo magnético de nuestra estrella, vibrando con el viento solar (causante también de las tormentas magnéticas terrestres). El alcance del viento solar rebasa más allá de Plutón delimitando la heliosfera (o “atmósfera” solar; vivimos dentro de la "atmósfera" solar). Estar dentro de la heliosfera significa que todo lo que sucede en el Sol nos afecta de manera contundente, condicionando todos los ciclos naturales que afectan al clima del planeta que son muchísimos y dependientes.

En los años 60 del siglo XX científicos daneses empezaron a sospechar que los rayos cósmicos juegan un papel fundamental en la formación de nubes. A finales del siglo XX, dos emimentes físicos daneses Henrik Svensmnark y Eigil Friis-Christensen, analizando los registros satelitales se percataron que los cambios en la nubosidad dependían de la intensidad de los Rayos Cósmicos que llegaban a la troposfera. Habían descubierto que cuando hay mayor radiación cósmica, sucede una mayor formación de nubes. (SVENSMARK, H. y FRIIS-CHRISTENSEN, E. "Variation of Cosmic Ray Flux and Global Cloud Coverage. A Missing Link in Solar-Climate Relationship". Journal of Atmospheric and Solar-Terrestrial Physics, Vol. 59, No. 11, pp. 1225-1232. 1997)


En base a este descubrimiento, el Sol nuevamente juega un rol determinante debido a que la cantidad de radiación cósmica que llega a la Tierra está determinada por el viento solar, que a grosso modo hemos visto que son infernales "llamaradas" de plasma caliente que lanza el Sol cargadas de iones y magnetismo que alcanzan la Tierra y se extienden más allá del planeta enano Plutón.




El comportamiento del Sol en función de sus ciclos, decide la cantidad de rayos cósmicos que penetrarán en la Tierra, pues el viento solar actúa como un “soplador” que expulsa buena parte de los RRCC lejos de nosotros, debilitando su influencia en la Tierra. El flujo continúo supersónico de partículas ionizadas que nos lanza el Sol (viento solar o plasma magnetizado) nos está acribillando, pero el magnetismo terrestre lo modifica y nos protege formando una cavidad llamada magnetosfera que está dispuesta asimétricamente ya que el viento solar la deforma (lineas azules). Esta modificación o configuración defensiva de la magnetosfera terrestre comporta un efecto secundario en lo que respecta a la penetración de los rayos cósmicos, parece ser que el flujo de entrada de las partículas es muy superior en los polos magnéticos que en el resto del planeta, donde casualmente están los hielos Ártico y Antártico. En otras palabras, los polos Norte y Sur son los puntos más vulnerables del planeta a la entrada de las partículas más energéticas que se conocen en el Universo, los rayos cósmicos.

La principal consecuencia del descubrimiento de Svensmark, resumido de la manera más sencilla, implica que cuanto más fuerte sea el viento solar, menos radiación cósmica penetra, se forman menos nubes, hay más calentamiento del planeta. Cuanto más débil sea el viento solar, más bombardeo de RRCC, se forman más nubes, bajan las temperaturas. Los rayos cósmicos tienen la virtud de ionizar las moléculas del aire creando focos de condensación para el vapor de agua favoreciendo la formación de nubes.


La idea básica es que la actividad solar puede hacer que aumente o disminuya la nubosidad, lo que a su vez tiene un efecto sobre el enfriamiento o el calentamiento de la superficie terrestre. Los agentes intermediarios son los rayos cósmicos, que provienen del medio interestelar, principalmente de las explosiones de las supernovas.

La clave es que cuando hay menos rayos cósmicos hay menos cobertura de nubes que conlleva un planeta más cálido. Está constatado que la caída de la actividad solar es un hecho, hemos tenido un máximo solar que ha estado desviando los RRCC otorgando temperaturas benevolentes, más calientes, que siempre han significado prosperidad, mejores cosechas, desarrollo de ecosistemas tal y como ha sucedido en el Ártico, detalle que no hallarán en la propaganda ordinaria del "asústeles a muerte" que sigue una agenda de distinta a la ciencia. Ahora, por vez primera en este nuevo milenio, el Sol está entrando en un período de menor actividad, por tanto los RRCC no serán desvíados como ha sucedido con el efímero y breve calentamiento final del siglo XX (que registró un máximo solar histórico). La caída récord en la actividad solar siguiendo las observaciones empíricas invita a la formación de mayor cobertura nubosa lo que contribuirá a un enfriamiento global.


Estas observaciones se han analizado en Asia, concretamente en China (XIA; X. LAGEO, Institute of Atmospheric Physics, Chinese Academy of Sciences, Beijing, 100029, China), se ha verificado que la cobertura de nubes sobre China disminuyó significativamente durante el período 1954-2005. Esta conclusión refuta la cada día más agujereada teoría del calentamiento global antropogénica, obcecada en que el calentamiento supuestamente de CO2 tiene que causar un aumento de vapor de agua y la nubosidad. Otro detalle de la investigación sostiene que la reducción de la capa de nubes no está vinculada a los aerosoles de origen humano, cediendo el mérito al mecanismo natural, posiblemente a consecuencia del aumento de la actividad solar en virtud de la teoría de Svensmark junto a otros mecanismos naturales.

"Las nubes son la sombrilla de la Tierra, y si se producen cambios en la cobertura de nubes por cualquier razón, tenemos el calentamiento global o el enfriamiento global".

Dr. ROY SPENCER. Climatólogo. Universidad de Alabama.


El estudio de la cosmoclimatología es un factor muy interesante en la comprensión de los cambios climáticos antiguos no provocados por el hombre, la actual política de castigo contra los gases invernadero es ciega y tendenciosa, cuando ni siquiera se han descubierto las causas naturales que llevan funcionando millones de años y que siempre han determinado cambios, mucho más bruscos, prolongados, y que no son nada nuevo en la historia terrestre.


En la presente gráfica, (adaptada del trabajo SHAVIV, N. J. And VALZER, J. Celestial Driver of Phanerozoic Climate? GSA Today (july 2003), Vol. 371, pp. 323-325) abordamos el período Fanerozoico (últimos 545 millones de años), en el que la Tierra experimentó muchos cambios climáticos, destacamos 8 grandes cambios climáticos, especialmente largos (50-90 millones de años de duración), con una variación en las anomalías de unos 5ºC que se alternan configurando edades más cálidas y más frías. A su vez, podemos determinar ciclos menores dentro de los ciclos más largos. Si nos centramos en el último millón de años sabemos que hubo cerca de 10 edades de hielo y cada una abarcó sólo 100.000 años de duración jalonadas por períodos interglaciares de unos 10.000 años. La correlación entre el flujo de Rayos Cósmicos y los cambios climáticos son notablemente consistentes.

Y dentro de los últimos 1000 años se han detectado muchos períodos cortos 50 años más cálidos y con cambios más bruscos que cualquier otro hallado en el tímido y escueto optimo cálido final del siglo XX. Es el resultado que se desprende del análisis exhaustivo del equipo científico de Caltech y la Universidad de Harvard que incluye toda suerte de registros históricos, dendrocronología, glaciología, cambio de isótopos en las muestras de hielo, sedimentos lacustres, maderas, corales, estalagmitas, microfauna de sedimentos, etc. Las variaciones de la temperatura atmosférica no obedecen a las concentraciones de CO2 y otros GEI, pero tales variaciones sí son coherentes respecto a los cambios en la actividad del Sol. (SOON, W. et al. 2003. Reconstructing Climatic and Environmental Changes of the Past 1000 Years: A Reappraisal. Energy & Environment, Vol. 14, pp. 233-296.) y (SOON, W. and BALIUNAS, S. 2003. Proxy Climatic and Environmental Changes of the Past 1000 Years. Climate Research, Vol. 23, pp. 89-110).



Los precarios comienzos que llevaron a probar la teoría cosmoclimática elevada por la DTU (Technical University of Denmark) fueron lo suficientemente sólidos como para recibir el visto bueno de uno de los laboratorios de investigación más importantes del mundo, el CERN (Centro Europeo para la Investigación Nuclear) que es el Laboratorio Europeo de Física de Partículas, unas instalaciones de más de 600 hectáreas integradas con aceleradores de partículas (desde el antiguo Sincro-ciclotrón al más moderno Colisionador de Hadrones). Así se puso en marcha el proyecto CLOUD que profundiza en la acción de los rayos cósmicos, las nuevas investigaciones reflejan importantes cambios en el paradigma del cambio climático, equivocado de raíz ha arruinado la economía mundial de las naciones con la errada reducción del beneficioso CO2 que es uno de los gases más valiosos para los ecosistemas de planeta. Nunca tuvimos los niveles de CO2 tan bajos desde el Jurásico, su subida es una consecuencia natural esperada como ha sucedido en edades pasadas. El modelo actual afirma que las nubes son resultado del clima, pero se confirma que es al revés, es decir, que el clima es consecuencia de las nubes.

El 25 de Agosto de 2011, la revista Nature publicó los resultados que respaldan la influencia de los Rayos Cósmicos en el Cambio Climático. La publicación viene apoyada por más de 60 científicos de diferentes campos. La Cosmoclimatología está recibiendo el apoyo necesario del mundo científico, las estrellas influyen en nuestro clima, los rayos cósmicos pueden provocar todo un cambio climático. Nuestra comprensión del clima va a aumentar sustancialmente y los modelos climáticos tendrán que rehacerse. La investigación de Svensmark publicada en Nature se titula sin ambages: “El papel del ácido sulfúrico, amonio y rayos cósmicos galácticos en la nucleación”. (Role of sulphuric acid, ammonia and galactic cosmic rays in atmospheric aerosol nucleation. Nature 476, 429–433. 25 August 2011. doi:10.1038/nature10343).

A pesar de las clásicas maniobras del establishment por denostar y bloquear el avance de la ciencia climática anclada en los Gases Invernadero, como estuvieron anclados por décadas los continentes de Wegener, experimentos en Dinamarca y otros países han demostrado que los rayos cósmicos intervienen en la formación de cúmulos moleculares que originan las nubes y por extensión la cobertura planetaria. Las investigaciones seguirán adelante porque los estudios iniciales sugieren procesos químicos en el aire hasta ahora desconocidos.

"El resultado fuerza nuestra teoría de que los rayos cósmicos provenientes de la galaxia están directamente involucrados en el clima de la Tierra… / …Ahora queremos concentrarnos en los detalles de la química inesperada que ocurre en el aire, al final del largo viaje que trajo a los rayos cósmicos desde estrellas que explotaron".

HENRIK SVENSMARK. Físico solar. Danish National Space Center (DNSC). DTU.


La Cosmoclimatología es resultado del esfuerzo interdisciplinario que ha tenido lugar en la última década, incluye físicos solares, químicos atmosféricos, geólogos, meteorólogos, incluso físicos de partículas. Una extraordinaria colaboración que abre muchísimas posibilidades en el avance científico de la climatología, supone también la superación del reduccionismo cartesiano que permitirá comprender mejor el conjunto de los procesos naturales que afectan a nuestro clima.




Referencias.
- ARQUERO MARTÍNEZ, F. Rayos cósmicos de ultra-alta energía: las partículas más energéticas de la Naturaleza. Departamento Física Atómica, Molecular y Nuclear. Facultad de Ciencias Físicas. Universidad Complutense de Madrid.
- ACKERMANN, M. et al. Detection of the Characteristic Pion-Decay Signature in Supernova Remnants. Science 15 February 2013. Vol. 339 no. 6121 pp. 807-811. DOI: 10.1126/science.1231160
- ANGEO. Annales Geophysicae.
- BAADE, W & ZWICKY, F. Supernovae and Cosmic rays. Physical Review 45, 138 (1934b).
- FRIIS-CHRISTENSEN and LASSEN, K. Lenght of the solar cycle: An Indicator of Solar Activity Closely Associated with Climate. Science, Vol. 254, pp. 698-700. (1991)
- Danish National Space Center (DNSC). DTU.
- Geological Society of America – GSA
- Instituto de Astrofísica de Canarias.
- KIRKBY, J. et al. Role of sulphuric acid, ammonia and galactic cosmic rays in atmospheric aerosol nucleation. Nature 476, 429–433, (25 August 2011), doi:10.1038/nature10343.
- NIKOLIC, S. et al. An Integral View of Fast Shocks Around Supernova 1006. Science 5 April 2013. Vol. 340 no. 6128 pp. 45-48. DOI: 10.1126/science.1228297
- National Aeronautics and Space Administration (NASA).
- Observatorio PIERRE AUGER SUR.
- SVENSMARK, H., ENGHOFF, M.B. and PEPKE PEDERSEN, J. O. Response of cloud condensation nuclei (> 50nm) to changes in ion-nucleation. Physics Letters A 377 2343–2347. (2013)
(Respuesta de núcleos de condensación a cambios en ión-nucleación)
- SVENSMARK, H. and FRIIS-CHRISTENSEN, E. Variation of Cosmic Ray Flux and Global Cloud Coverage. A Missing Link in Solar-Climate Relationship. Journal of Atmospheric and Solar-Terrestrial Physics, Vol. 59, No. 11, pp. 1225-1232. (1997)
- SHAVIV, N. J. And VALZER, J. Celestial Driver of Phanerozoic Climate? GSA Today (july 2003), Vol. 371, pp. 323-325.
- SOON, W. et al. 2003. Reconstructing Climatic and Environmental Changes of the Past 1000 Years: A Reappraisal. Energy & Environment, Vol. 14, pp. 233-296.
- SOON W. et BALIUNAS, S. 2003. Proxy Climatic and Environmental Changes of the Past 1000 Years. Climate Research, Vol. 23, pp. 89-110.
- Technical University of Denmark (DTU).
- XIA, X. Significant decreasing cloud cover during 1954–2005 due to more clear-sky days and less overcast days in China and its relation to aerosol. Ann. Geophys., 30, 573-582, 2012 (ANGEO – Volume 30, Number 3, 2012)
- XIA, X. Variability and trend of diurnal temperature range in China and their relationship to total cloud cover and sunshine duration. LAGEO, Institute of Atmospheric Physics, Chinese Academy of Sciences, Beijing, 100029, China (Ann. Geophys., 31, 795-804, doi:10.5194/angeo-31-795-2013, 2013.)



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0 El enigma del mundo celta.

   El mundo celta representa uno de los capítulos más atractivos y latentes de la historia antigua europea. Todo el aura de misterio y encanto que envuelve a lo céltico sigue vigente en el imaginario colectivo. Sin embargo, la idea que tenemos hoy en día sobre lo celta es incompleta y difusa. Para saber quiénes fueron realmente los celtas debemos tener en cuenta ciertas consideraciones de tan enigmático mundo, vestigio del pasado de la civilización occidental cuyos aspectos fundamentales todavía no han sido esclarecidos satisfactoriamente. Comencemos por el origen mismo de la palabra celta, este término procede del vocablo griego Keltoi, y aparece por primera vez en la Geografía de Hecateo de Mileto, en el siglo VI a.C. Keltoi designaba a todos los pueblos sin distinción más allá de las fronteras de la Hélade (el mundo griego). Los autores latinos utilizarán el término Galli, sinónimo de Keltoi, junto a otros muchos nombres de pueblos, con el mismo sentido de oposición a lo latino (el mundo romano). Ni griegos ni romanos pudieron caracterizar una identidad cultural clara, y a raíz de esta concepción "espesa" la investigación histórica construyó una primera identidad céltica cuyos defectos metodológicos hemos heredado. A continuación veremos la problemática que rodea al estudio de lo celta:

1.- Las fuentes antiguas suelen ser imprecisas, equívocas, fragmentarias y poco objetivas.

En efecto, los griegos del siglo VI-V a.C. son los primeros que mencionan a los Keltoi, y aquí tenemos un condicionante importante: casi todo el conocimiento que tenemos sobre los celtas procede de fuentes escritas griegas y romanas.

El Istro (Danubio) fluye por toda Europa, comenzando a partir de los celtas que son los últimos de los de Europa que habitan hacia la puesta de Sol, a continuación de los cinetas".

HERÓDOTO DE HALICARNASO (autor griego del siglo V a.C.)   


   Por desgracia los celtas no escribieron su propia historia y si fueron conscientes de ella se transmitió por tradición oral, si llegaron a escribir una historia no ha sobrevivido. A través de autores como Hecateo de Mileto, Heródoto, Jenofonte, Aristóteles, Éforo de Cime, Teopompo de Quíos, Timeo de Tauromenio, Apolonio de Rodas, Filón de Bizancio, Eudoxo de Rodas, Polibio, Apolodoro de Atenas, Hiparco de Nicea, Posidonio, Diodoro Sículo, Estrabon, Dionisio de Halicarnaso o Julio César… entre otros, la imagen que se ofrece del mundo celta es vaga y fragmentada, la falta de datos que aporten luz sobre importantes aspectos del celtismo es enorme.

...de acuerdo con la opinión de los antiguos griegos, tal como a las partes conocidas que dan al norte las llamaron con un sólo nombre, escitas o nómadas, así Homero, y, más tarde, conocidos los que dan a occidente fueron denominados celtas e iberos o, de modo mezclado, celtiberos y celtoescitas, siendo clasificados los pueblos bajo un sólo nombre por ignorancia, así también los meridionales que dan al océano son llamados etíopes.

ESTRABÓN DE AMASIA (autor romano siglo I a.C- siglo I d.C)



   Salvo raras excepciones, lo habitual es la crítica etnocentrista que considera inferior a lo que es distinto, sin intención de obtener una información más precisa y completa. Algunos autores antiguos sólo los conocemos porque escritores posteriores los citan e incluso comentan sus obras. Así por ejemplo un fragmento de una obra perdida de Helánico de Mitilene del siglo V. a.C. es citado por Estrabon en el siglo I a.C.

"Los antiguos escritores helenos a todos los septentrionales los llamaban escitas o celtoescitas (Keltosskýthas)"

HELÁNICO DE MITILENE (siglo V a.C.).    



2.- No se ha podido establecer con clara precisión la identidad celta.

Ni los griegos, ni los romanos pudieron definir quiénes eran realmente los celtas, los historiadores actuales tampoco han podido determinar con exactitud si se trataba de un pueblo concreto o de varios pueblos que los avatares históricos terminaron por aglutinar bajo el concepto de celtas. Dado que en el rigor académico el celtismo es bastante contradictorio y difuso, deslumbra el contraste de la visión popular romántica de los celtas como una civilización de gran personalidad, de guerreros poderosos que conquistaron buena parte del continente europeo, tal definición lleva a un extremo demasiado simple la ambigua imagen de lo celta, que a la vez oscurece la presencia de otros pueblos que vivieron en la Edad del Hierro. Un investigador del celtismo como Joseph Déchelette (1862-1914) vinculó grupos celtas con ciertas regiones europeas, donde cada grupo tuvo su protagonismo en momentos concretos de la historia. Es lógico cuestionar sobre si todos estos grupos que distinguió este arqueólogo francés son propiamente celtas o realmente mezcló llamando celta también a todas las tribus asimiladas, influidas, o incluso semejantes, próximas o vecinas de los celtas, y que eran desconocidas por el mundo grecolatino. Pero por otro lado, estos grupos, ya sean de tradición celta, emparentados, afines o vecinos pueden haber experimentado una celtización a lo largo de los siglos, una influencia que les hace evolucionar forjando su propio destino, varios grupos con una cultura compartida, no estrictamente homogénea pero sí reconocida como similar con un pasado en común. O tal vez el significado de lo celta ha variado con el tiempo.


He aquí las regiones célticas que J. Déchelette distinguió en esta percepción clásica del celtismo:

1.- La céltica continental que correspondería a la Galia, Italia del Norte, España del Norte, Bohemia, Transilvania, Rusia del Norte, Sur de Alemania, Austria y Hungría.

2.- La céltica Insular que abarcaría Inglaterra, Escocia e Irlanda.

3.- Y una céltica germánica integrada por el Norte de Alemania, Dinamarca y Suecia.


 

   Otra visión muy diferente y crítica es la defendida por el arqueólogo inglés J. R. Collis, que rechaza la existencia de un pueblo y una historia, no hay una cultura, religión ni lengua común, ni siquiera una etnia única, y que debería hablarse sólo de pueblos de la Edad del Hierro negando incluso el término celta. Según Collis los celtas son resultado de una construcción artificial de la historia y la política, por lo tanto nunca existieron como pueblo sino que constituyeron una amalgama de tribus, comunidades que sobre todo los romanos designaron bajo un mismo término sin ninguna distinción. En esta guisa lo que nos ha llegado sería fruto de una convergencia de herencias históricas y tradiciones bajo una misma denominación.

  No comparto en absoluto hacer tabula rasa con el mundo celta hasta el punto de negarlo. Tuvo que existir un pueblo celta genuino que fue reconocido por los griegos, vagamente pero identificado con un tipo concreto de bárbaros, siempre en el sentido de extranjeros, ajeno a la cultura del "refinado" mundo grecolatino.


En cierto modo, el enfoque heterogéno tiene su parte de verdad, pero considero que dentro de esta heterogeneidad hay elementos en común que invitan a suponer una unidad dentro de la diversidad. La capacidad de integración de unos celtas genuinos poseedores de un gran acervo cultural influyó poderosamente a otras comunidades, mediante lazos de parentesco inauguraban o reforzaban las relaciones sociales y/o comerciales. Los contactos comerciales, la convivencia y la fusión con nuevos grupos definiría nuevas etnias básicamente cohesionadas como para distinguirse de otros grupos foráneos, con una organización socio-política singular y una lengua propia. Todo ello supone una concepción globalista de lo céltico. La irradiación del componente céltico sería de tal magnitud que en cierto modo uniformó muchos rasgos culturales de las poblaciones de Europa.

 


   Los celtas son difíciles de perfilar por los investigadores, para muchos fueron las culturas Hallstatt Final y La Tène. El trabajo arqueológico en el siglo XIX estableció la conexión entre las fuentes antiguas y los objetos materiales, entre el término celta y la cultura de La Téne. Aunque esto ha restringido el uso del término celta excluyendo poblaciones anteriores.

 

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Casco de la cultura de La Tène, procedente de Agris, Francia.


3.- La ausencia de un estado unificado.

A lo largo de la historia estos grupos nunca constituyeron una nación, se diseminaron por distintas partes de Europa e incluso su final fue dispar en el tiempo y el espacio, desvaneciéndose en distintos momentos, lugares y circunstancias. A pesar de todo ello, aún aparentemente desorganizados, dominaron Europa durante cinco siglos, en su máximo apogeo entre los siglos V y III a.C., alcanzando los extremos occidentales (España) y orientales (Norte de Rusia). Su dispersión estableció variados destinos, más tarde o temprano fueron absorbidos, integrados o aniquilados.


4.- Las raíces prehistóricas de los celtas.

En fases protohistóricas en la formación de la cultura celta, perteneciente al ramal indoeuropeo occidental, intervienen varias culturas neolíticas, la investigación ha destacado especialmente tres: los Pueblos del Vaso Campaniforme (occidental), los Pueblos Cordados (centroeuropa), y los Pueblos Kurganos (orientales). Sin olvidar que intervienen otras muchas culturas del ámbito europeo-asiático en un proceso recurrente de contactos, migraciones, asimilación y diversificación de grupos sucesivos. Las relaciones serían unas veces pacíficas, otras veces hostiles dando lugar a la escaramuza o la invasión. Un crisol de comunidades que se unen, evolucionan, se dividen y expanden una y otra vez. La fusión de las culturas más interconectadas va creando culturas renovadas y el desvanecimiento de las más antiguas. La simbiosis de grupos que se desplazan genera nuevas realidades, pero en este punto de la prehistoria sobre lo proto-celta no nos extenderemos más porque exije un amplio desarrollo.

5.- Los núcleos originales celtas.

Hay quien piensa que la configuración de los celtas no responde a una invasión ni colonización extranjera aunque hay desplazamientos de población, cristaliza la impresión de una evolución de varias culturas neolíticas que interactúan. Bajo la denominación celta se agrupan diferentes tribus que no pueden sujetarse a una localización geográfica concreta. Un buen número de estudiosos sostienen que los celtas históricos se hayan vinculados a la cultura de La Téne o lateniense, que fue la cultura centroeuropea más avanzadas durante la Segunda Edad del Hierro ocupando las actuales Francia oriental, Sur de Alemania, Austria, Chequia, Eslovaquia y Hungría. Durante el siglo V a.C. se propagó con notable éxito por las regiones de Francia, Países Bajos e Italia. Las razones de tan acelerada expansión son explicadas mediante la conquista militar en virtud de los testimonios grecolatinos que refejan un panorama de desolación e inestabilidad por la llegada masiva de oleadas celtas que siembran el caos. Sin embargo, otros investigadores rechazan de plano la conquista militar, pues se trata más bien de correrías. Me inclino a pensar que hay parte de verdad en ambas propuestas y añado que la capacidad de adaptación-integración de los pueblos celtas está muy infravalorada, y que primaría la irradiación o influencia socio-cultural por desplazamientos de ideas, de comerciantes, de artesanos, y del mercenariado.


Se han propuesto dos núcleos originales para la cultura de La Tène, hoy día corresponden a regiones de Francia y Alemania. En el mapa inferior los focos originarios se han señalado con las letras A y B, dentro de su área de influencia. Las flechas señalan posibles expansiones, contactos y/o invasiones hacia el Norte (las islas británicas), al Sur (península italiana, litoral meridional francés) y hacia oriente (alcanzando el Danubio, Balcanes, y Anatolia).

A. Cuenca media del Sena (Champaña), a la altura del Marne-Mosela.

B. Cuenca media del Rin (Hünsruck-Eifel), en el "bosque herciniano" (zona norte de los Alpes). Según los autores romanos tomaba 60 días de marcha atravesar este denso bosque que cubría la actual Alemania.




   La fecha clave es el siglo V a.C. porque representa la quiebra y desintegración social del mundo hallstático, que fue la cultura destacada de la Primera Edad del Hierro cuya área nuclear coincide con la céltica. Este ocaso abre la puerta al surgimiento de una nueva cultura que cobra fuerza a partir de estos momentos, la cultura de La Tené, que será la protagonista de la Segunda Edad del Hierro, desde el siglo V hasta el siglo I a.C.


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   Hay que señalar que la transición de Hallstatt-Tène no significa ruptura, se traduce más bien en un cambio del eje económico hacia el Norte, incluso los hallstáticos pueden ser considerados antepasados de los latenienses, estos últimos son herederos de un gran acervo cultural, aunque en el amanecer lateniense habría más factores implicados como la caída de la ruta comercial del Ródano, cerrado este acceso al Mediterráneo los celtas miran hacia Europa Oriental buscando relaciones comerciales con los escitas, no es casualidad que la cita de Helánico de Mitilene refiera a celtas y escitas como Keltosskýthas.


Otro detalle que manifiesta el problema de considerar a la cultura de La Téne como celtas originales es que coincide con la aparición del término celta por contacto griego, si bien ignoramos si ellos mismos se denominaban así. Además, nos hacemos la siguiente pregunta, ¿si los griegos los llamaron así al encontrarles en el siglo V a.C. significa que antes no existían? El hecho de no haber entrado en contacto con ellos hasta tal fecha no significa que no vivieran instalados en diversas áreas europeas mucho antes. Tal vez el fenómeno céltico se presente dispar en espacio y tiempo porque fue fruto de diversos impulsos u oleadas que comenzaron antes del surgimiento de la cultura de La Téne que sería otra expresión del marco cultural común, esto encajaría mejor para explicar las noticias de Heródoto sobre la presencia de celtas más allá de las Columnas de Hércules, en la península Ibérica. Realizadas estas reflexiones continuemos con la visión clásica que identifica celtas originales con cultura de La Téne.

 

   En los primeros tiempos los antiguos núcleos latenienses del siglo V a.C. presentan una economía bastante autárquica. Se trata de pequeñas jefaturas que tienen relaciones en inferior categoría con los principados hallstáticos aportando materia prima y esclavos. Si observamos las primeras tumbas latenienses, los objetos suntuosos no están tan extendidos como cabe esperarse fruto del enriquecimiento. Sus necrópolis proporcionan una imagen de sociedad notablemente igualitaria. Pero este panorama cambia a mediados del siglo V a.C. por muchos motivos: aumento de la población, aumento de la producción de la minería del hierro, incremento del comercio por la mayor presencia de los mercaderes del Mediterráneo Oriental... Cuando sucede el colapso de los principados hallstáticos, muchos centros son abandonados, la desaparición de Heuneburg simboliza el fin de la organización estatal y del sistema económico y social de los príncipes hallstáticos. Los territorios latenienses que durante la Primera Edad del Hierro estaban en un plano secundario de la economía, ahora son centros económicos de primer orden. Todos estos elementos confluyen en la consolidación, ascenso y fortalecimiento que le aguarda a la cultura de La Tène.

6.- Los celtas no tuvieron una religión específica o nacional.

Hablar de mitología celta es como decir mitología africana. La dispersión y los propios antagonismos políticos y sociales no jugarían a favor de una religión unificada. Por lo que destaca la falta de unidad en sus concepciones religiosas. Posiblemente cada tribu tuviera sus divinidades propias, pero esto no descarta que tribus vecinas reconozcan y compartan varios dioses comunes, por eso parece más adecuado hablar en plural, de mitologias celtas. Una creencia común se observa en un comentario de Julio César que expone que todos los galos afirmaban proceder de Dis Pater. Este fue el nombre dado por César a un dios común de quien todos los galos dicen proceder, se ha identificado con una deidad denominada Teutates.

   Teutates, del galo touta, significa tribu-pueblo, parece una divinidad de origen subterráneo equivalente al Plutón romano. Aunque este nombre se halla únicamente asociado en las inscripciones al dios Marte (Marti Toutati), esto nos lleva a interpretar sin equívocos que Teutates es un dios galo paralelo al Marte romano, es decir, que esencialmente fue un dios de la guerra. Lo más probable es que cada tribu gala debió tener su propio Teutates que cada cual adoraba bajo un nombre diferente, Alborix, Caturix, Lucetius, Rigisamos... Un problema añadido es que las divinidades celtas se confundieron con las romanas cuando compartían rasgos similares, rasgos que se dispersan que luego hallamos en dos o tres divinidades diferentes.


7.- La cronología del mundo celta.

A tenor de lo expuesto, hay que reconocer que la tarea de establecer una cronología de los pueblos celtas es una patata caliente. Muchos autores han propuestos varias fases a la hora de analizar la cultura lateniense, el primero fue Otto Tischler (1843-1891) que propuso 3 períodos en función de la evolución de la tipología de la cultura material metálica (fíbulas y espadas), más tarde fue perfeccionada por Joseph Déchelette que estableció una cuarta fase para las islas británicas, en función de tipología de armas, adornos, vasos y otros marcadores de carácter cultural.



La cronología mas utilizada y de la cual nos serviremos es la propuesta por J. Collis que presenta 3 fases: clásica, expansiva y una última que podemos calificar de regresiva.

La Tène A - período clásico (500-400) a.C.
Al ocaso de Hallstatt le sucede el amanecer de La Tène. Se hace evidente el cambio de una sociedad notablemente igualitaria a otra donde se incrementa la riqueza de las minorías dirigentes. Esto sucede a mediados del siglo V a.C. donde la arqueología revela una etapa de esplendor, si se puede celebrar así a una etapa de mayor desigualdad social, verificable porque hay tumbas que destacan en lujo con la aparición de objetos suntuosos: carros de dos ruedas, en la cultura Hallstatt eran de 4 ruedas, espadas, lanzas y yelmos de bronce, torques y brazaletes de oro, e importaciones mediterráneas, como unos singulares jarros picudos etruscos.

La Tène B – fase de expansión (400-150) a.C.
Las fuentes grecolatinas testimonian grandes migraciones y conquistas militares. Se trate de conquista o saqueos, se infiere un panorama de desorden y caos generalizado, una todavía insignificante villa llamada Roma es arrasada en el 386 a.C. Al Este Alejandro Magno pacta con los celtas en el Danubio en el 335 a.C. Otro hecho registrado en el año 279 a.C. refiere que los celtas saquean el santuario de Apolo en Delfos, aunque esta vez los definen con otro término, los gálatas. Notamos en este momento que para referirse a los celtas orientales que se han instalado en Asia Menor o Anatolia (actual Turquía) emplean el término de gálatas. Lo más extraño del asunto es que la arqueología no detecta un clima bélico tan abierto como declaran las fuentes antiguas, al contrario revela la ausencia de grandes poblados o sólidas fortificaciones. Paradójicamente el paisaje que predomina es el de pequeñas aldeas y granjas aisladas más en sintonía con un modo de vida pacífico incluso en regiones nucleares de la cultura lateniense que se expresa más como mundo rural que militar. Las contradicciones del celtismo.

La Tène C – período de los oppidas (150-50) a.C.
Denominada así porque la población se concentra en enclaves fortificados, los oppidas. Los celtas comienzan a sufrir continuos reveses militares por toda Europa, el azote de las nuevas potencias como Roma en progresión, tomando el sur de Francia (ahora provincia: Galia Narbonense); Roma no olvidará la cuenta pendiente del 386 a.C. En Oriente los celtas son sacudidos por el poderoso reino de Dacia y en el Norte una confederación de tribus germánicas anuncian tiempos aciagos para el mundo celta. Esta fase concluye con la conquista de la Galia por Julio César.


   La comprensión del mundo celta no puede reducirse a generalizaciones ni a soluciones simples, sí tenemos claro que en ningún caso puede vincularse el celtismo a una única etnia con un carácter estable o estático, homogéneo, cerrado o invariable vinculado a conceptos de pureza, como se hizo en épocas pasadas. Puede decirse lo mismo sobre sumerios, griegos y tantos otros pueblos que parten siempre de la suma de lo diferente en un dilatado proceso que genera una realidad nueva y a veces eclosiona triunfante. Por tanto, como algo nuevo que es, se diferencia de lo anterior. La carga de las tradiciones anteriores es lo que la investigación debe detectar para discernir interpretando lo que ha sucedido, un tarea minuciosa y complicada porque los rasgos culturales se van diluyendo/transformando poco a poco a lo largo del tiempo.

   Más allá de la identificación etnia=cultura material, hoy se tiene una visión más abierta y flexible acorde con que los celtas alcanzaron su peso en la historia principalmente a través de continuas influencias acumulativas -celtización- en mayor y menor medida lo que también explicaría la diversidad dentro de la unidad céltica. Los celtas posiblemente surgieron de una raíz ideológica-cultural común y una extraordinaria capacidad de adaptación al lugar al que llegaban conservando su carácter o herencia ancestral, y esto explicaría en parte su rápida difusión y mezcla con otros grupos que componen el mundo celta. Por eso se ha empezado a revisar la posibilidad sobre que no existió un pueblo celta sino que existieron muchos pueblos celtas, y hasta ahora hemos pretendido que todos encajen en esos rasgos variopintos referidos por autores antiguos con siglos de diferencia. La dificultad estriba en descubrir a partir de cuándo, quiénes y cómo se compone ese mundo celta genuino.


Actualmente el mundo celta carece de una precisión histórica debido a que se han generado diferentes versiones sobre quíénes fueron realmente los celtas.

1) Una primera versión, que es la que hemos contemplado aquí responde a la arqueología tradicional que mantiene el concepto étnico de lo celta. Comparto esta postura pero he querido actualizarla estableciendo un sentido étnico plural, es decir, aplicando que los celtas tenían un origen diverso de culturas afines que convergen hacia una cultura común. Posteriormente el choque con pueblos muy distintos es lo que remarca su identidad por contacto de lo diferente, aunque considero que hubo una generalización. Estimo que los celtas son más antiguos que la cultura de La Tène.

2) La segunda es una revisión crítica en curso, iniciada en los años 80 del siglo XX, y que a veces se excede pienso, negando la propia existencia de lo celta. Otra corriente de revisión moderada trata de depurar multitud de deformaciones, manipulaciones políticas e ideaciones que ha sufrido el concepto de lo celta, asumiendo que siendo los historiadores quiénes han creado este problema sean ellos quiénes deben resolverlo. Y en esta dirección se trabaja para ofrecer un cuadro más riguroso si cabe, una restitución del concepto celta lo más fidedigna posible, que probablemente explicará que lo celta ha tenido en la historia antigua buen número de significados que se han confundido y hasta solapado.

3) En tercer lugar hay otra percepción que considera unos celtas inmortales, imperecederos en el tiempo, que discurren imperturbables en la historia incluso hasta nuestros días, producto de una acumulación de datos procedentes de distinas regiones y en momentos dispares en el tiempo.

y 4) La última versión son los celtas New Age, se adentra en el surrealismo, en la fascinación y un mercado en el que se ofrece al público un encantamiento céltico-fantástico de unos guerreros poderosos de una sociedad envuelta en las brumas de la magia y la belleza de unos bosques místicos. Esta imagen del mundo celta acaba mezclando un poco de todas las versiones con lo que tendremos unas historias entretenidas pero que no se acercan a lo que estamos buscando, la definición completa y exacta de la realidad celta.

 

   Sea como fuere, cada uno tiene una visión de lo celta y seguirá demandando información que responderá a una de estas cuatro versiones. Aunque el ciudadano no percibe esta pluralidad, las categorias más idealizadas de celtas prevalecerán hasta que el mundo académico resuelva este desorden.




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